martes, 24 de febrero de 2026

LOS ARCHIVOS DE EPSTEIN

 

La detención del hermano del monarca inglés, Carlos III, el expríncipe Andrés, por su aparición en los archivos desclasificados en el caso Epstein, ha causado un enorme revuelo en la prensa internacional.

Los cargos de los que se acusa al expríncipe inglés no están relacionados con las acusaciones de pederastia con las que se relacionan estos archivos, sino que ha sido acusado de “mala conducta de cargo público” y puede derivar en el cargo de traición a la patria.

Andrés Windsor, ocupaba el cargo de Representante Especial de Comercio e Inversión del Reino Unido, por lo que manejaba información clasificada relacionada con las inversiones que podía realizar su país y al parecer, envió documentación clasificada a Jeffrey Epstein, que además de proxeneta y pederasta era un reputado inversor internacional, información clasificada secreta relativa a posibles inversiones en Singapur, China y Vietnam.

Sin embargo, son muchos los nombres que aparecen en los archivos clasificados, muchos de ellos de personas con especial relevancia económica en sus distintos países y España no iba a ser menos. Nombres como los de Juan Carlos I, José María Aznar, Alejandro Agag, José Aznar, Miguel Ángel Moratinos, Jacobo Gordon, Maite Arango o Joaquín Fernández de Cordoba, han aparecido en dichos archivos, y mientras todos hemos visto las imágenes del hermano del monarca inglés siendo detenido por la policía, desconocemos que relación tenían nuestros “compatriotas” con Epstein.

Aparecer en los archivos desclasificados no es signo de culpabilidad en ningún sentido, afortunadamente seguimos viviendo en un país donde la justicia sigue manteniendo unos mecanismos de garantía y aún hay que demostrar la culpabilidad de alguien para condenarlo, pero no deja de ser relevante, debido a la importancia internacional del caso, que desconozcamos cuales han sido las relaciones que españoles con influencia económica internacional tenían con el magnate norteamericano.

Una vez que se conoció la aparición del expresidente José María Aznar en los archivos de Epstein, éste se apresuró a avisar que acudiría a los tribunales si el gobierno de España lo vinculaba con el caso Epstein, pero son los documentos los que lo vinculan, no el gobierno.

No estaría de más que el pueblo llano conociera que relación mantuvieron aquellos que no se cortan en hablar de Patria, bandera y nación, como si fueran de su propiedad, con un inversor extranjero y si ese vinculo perjudicó de alguna manera a los intereses internacionales de España.

“En España lo mejor es el pueblo. Siempre ha sido lo mismo. En los trances duros, los señoritos invocan a la patria y la venden; el pueblo no la nombra siquiera, pero la compara con su sangre” Antonio Machado

 

martes, 17 de febrero de 2026

EDUCAR EN VALORES EN VEZ DE PROHIBIR

 

Esta semana ha aparecido en prensa la propuesta de Vox en el congreso de los diputados para prohibir el burka y el nicab.

Voy a intentar hacer un análisis sobre esta propuesta, alejándome de parámetros eurocentristas para ser lo más objetivo que mi subjetividad me permita.

La propuesta de Vox, se limita a la visibilidad pública de las mujeres que usen esa prenda, lo que supondría, en muchos casos, el “cautiverio”, en muchos casos voluntario, de esas mujeres.

En primer lugar, habría que conocer cuales son los motivos que llevan a estas mujeres a utilizar una prenda que las invisibiliza ante la sociedad y una vez conocido los motivos, educar, argumentar y proponer alternativas donde estas personas elijan por sí mismas quitárselas.

La reacción contra esta prenda de vestir solo traerá una reacción de la misma intensidad en el sentido contrario, y es la decisión de usarlo como medio de protesta.

La medida de Vox, no busca la “libertad” de estas mujeres, sino la confrontación, siendo una medida con una fuerte carga islamófoba, que además demuestra un profundo desconocimiento del islam.

La propuesta viene acompañada de una sanción económica para aquellas mujeres que se atrevan a salir con estas prendas a la calle, una multa de 20.000 €, lo que sería un motivo más para encerrar a estas mujeres, que, por tradición o costumbre, deciden vestir esta prenda. Aquellas que sean obligadas a llevarla, tienen a su disposición el teléfono 016 contra la violencia machista, por cierto, teléfono que Vox quiere eliminar.

Si, por otro lado, lo que se persigue con esta propuesta es que nadie pueda andar por la calle con el rostro cubierto, me planteo tres conflictos con nuestras propias costumbres: la prohibición del traje típico de Vejer de la Frontera (las cobijadas), del capirote de penitente y de las máscaras de carnaval.

 Por no decir la imagen de los ultraderechistas de Núcleo Nacional, organización de extrema derecha donde sus componentes aparecen con el rostro tapado en todas sus apariciones. Tres expresiones muy dispares donde la cara aparece tapada al público.


Para eliminar el burka o el nicab de las calles, solo hay tres pasos a seguir: educación, educación y educación.

La prohibición es ineficaz e injusta, para concluir pondré dos ejemplos: la mayoría de las personas no toman drogas, no porque esté prohibida, sino porque son conscientes de que es perjudicial para su salud, otro ejemplo, de disminución de consumo, sin prohibición, es que la mayoría de la gente no fuma por el mismo motivo, porque las continuas campañas antitabaco les han convencido de que su consumo es perjudicial, a pesar de que su venta sigue siendo legal.

“La libertad es la voluntad de ser responsables ante nosotros mismos” F. Nietzsche

 

 

miércoles, 11 de febrero de 2026

EL MANOSEADO CONCEPTO DE “LIBERTAD”

 

Mi infancia transcurrió en los años ochenta, y mis padres, que sí habían vivido en una dictadura de verdad, intentaron inculcarme la idea de la recién estrenada libertad con una frase: “Tu libertad termina donde empieza la del otro”.

Esta frase, que parece haberse borrado del recuerdo colectivo, contiene dos conceptos fundamentales para entender el significado de la palabra “libertad”, estos conceptos son “Tu” y “otro”.

Vivimos en una sociedad donde compartimos espacio y tiempo con personas que no son igual que nosotros, “el otro” que no tiene porqué compartir nuestros intereses, necesidades o deseos, y la realización de éstos están condicionados si para llevarlos a cabo coartamos la libertad de los demás.

Sin embargo, cuarenta años después, con un sistema democrático consolidado, un sistema democrático imperfecto, pero democrático, al fin y al cabo, podemos oír alusiones al ejercicio de la libertad constantemente.

La primera vez que se hizo uso del concepto “libertad”, en el sentido en que desarrollo este artículo, fue en las elecciones autonómicas del 2021, donde el Partido Popular de Madrid usó el lema electoral de “socialismo o libertad”. Un recurso electoral que contraponía su elección a sus adversarios de la izquierda ideológica, sin embargo, no definía ni lo que significa “socialismo” ni lo que significa “libertad” en su discurso, enmarcado en las elecciones autonómicas de ese año.

Desde ese momento el uso de la palabra “libertad” ha sido utilizado recurrentemente por los partidos de la derecha y extrema derecha española.

Pero este discurso no es exclusivo de la política española. El anarcolibertario presidente de la República Argentina obtuvo las llaves de la Casa Rosada con su lema “Viva la libertad, carajo”, lo que sugiere un internacionalización del discurso dentro del mismo espectro ideológico.

El concepto de “libertad” se vacía de contenido para que cualquiera pueda llenarlo en función de sus intereses.

Si cada vez que alguien nos habla de “libertad” le preguntáramos ¿libertad para quién? Y ¿libertad para hacer qué? Nos quedaría claro a que se refieren cuando utilizan esta palabra.

Volviendo al inicio del artículo, si mi libertad acaba cuando comienza la del otro, y algunos dirigentes políticos prometen más “libertad” ¿quién tiene que renunciar a parte de su libertad?

Son muchos los ejemplos que se me ocurren, pero esto lo dejo en la libertad del lector para elegir los que considere más apropiados.

“La causa de la libertad se convierte en burla si el precio a pagar es la destrucción de quienes deberían disfrutarla” Gandhi


miércoles, 4 de febrero de 2026

REGULARIZACIÓN

 

En España existen dos organismos que son fundamentales para conocer la distribución urbanística del país: la oficina del catastro y el registro de la propiedad. En ellos hay una relación de los inmuebles que existen y a quien pertenece, esta información dota al Estado de un conocimiento valiosísimo con respecto a construcciones existentes y sus correspondientes propietarios, con esta información el Estado puede planificar a largo plazo la distribución, el ingreso de impuestos, realizar planes estratégicos, etc., del mismo modo, la inscripción en estos organismos dota a los propietarios de derechos y obligaciones.

El primer objetivo de estos organismos es equiparar la realidad física con la realidad jurídica, pudiendo saber el número total de construcciones que hay en todo el país.

Puede darse la situación de que alguna persona construya una vivienda de manera irregular: sin pedir los permisos correspondientes o en un terreno no destinado para tal fin, como puede ser el terreno calificado como rústico. Al hacer esto corre el riesgo  de ser multado e incluso recibir la orden de derribar lo construido, pero si pasado un tiempo, la construcción sigue en pie, tiene la oportunidad de registrarla en los organismos mencionados con el objetivo, como he dicho antes, de casar la realidad jurídica con la física.

Si esto puede hacerse con una construcción y nadie, hasta ahora, ha cuestionado los mecanismos de regularización de las edificaciones ¿por qué se pone el grito en el cielo cuando se trata de regularizar personas? ¿no es lógico que todas las personas que viven entre nosotros estén registradas en los organismos destinados a este fin? ¿no es preferible que todas las personas tengan obligaciones y derechos a que no los tengan? ¿o preferimos a personas sin derechos que sean fácilmente explotables?

Si es más fácil regularizar administrativamente una vivienda que a una persona es que nuestros valores morales se han distorsionado.

“Si un migrante viene a residir entre vosotros, en vuestra tierra, no lo oprimáis. El migrante será para vosotros como el compatriota” Levítico 19, 33-34