Acabamos de pasar la Semana Santa, como cada año, se repuesto películas clásicas de estas fechas como: Ben Hur, Quo Vadis, Rey de Reyes, etc., del mismo modo han procesionado infinidad de pasos por toda la geografía española, se recuerdan personajes históricos, o no, propios de esta “semana de pasión”.
De todas las historias que se han vuelto a emitir por televisión podemos extraer alguna enseñanza, los personajes que protagonizan dichas historias representan valores como: la lealtad, la bondad, la justicia, la superación, etc., pero de todos los personajes que aparecen en la representación de esta semana hay uno especialmente que, a mi entender, a pesar de ser un personaje secundario, encarna todas esas virtudes, pasando prácticamente desapercibido, ese personaje es Simón Cirineo.
Este personaje ayudó a Jesús a llevar el
peso de la cruz hasta el monte Calvario, donde sería crucificado y este gesto
me hace establecer ciertos paralelismos con otras actuaciones del presente.
Cirineo, no cargó con la totalidad del
peso de la cruz que correspondía al Nazareno, sino que, con su ayuda, intentó
que esta carga fuera algo más liviana, compartir el peso no lo elimina, pero
recorrer un camino tortuoso en compañía nos recuerda que no estamos solos con
nuestra carga.
Esta ayuda no consiguió resarcir el
trágico final, pero hizo que la condena fuera más llevadera, ayudando en la
carga del peso del trágico destino.
Hoy son muchas las personas que llevan a cabo una labor como la que en su día realizara este personaje secundario: acompañan en momentos trágicos, comparten el peso de una carga que no es la suya, prestan compañía en momentos difíciles, oyen los lamentos de otros y en muchas ocasiones no pueden evitar un desenlace trágico, permanecen como personajes secundarios y lo hacen sin tener vínculo personal o familiar con la persona que “carga con su cruz”.
Puede que estas personas permanezcan en
el anonimato, que no sean recordadas, pero su labor habrá servido de
inestimable ayuda para aquellas personas que necesitaron una mano que les
ayudara a cargar con sus problemas, aunque a veces estos problemas no tengan
solución.
“Si
ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano” Martin
Luther King


