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martes, 17 de febrero de 2026

EDUCAR EN VALORES EN VEZ DE PROHIBIR

 

Esta semana ha aparecido en prensa la propuesta de Vox en el congreso de los diputados para prohibir el burka y el nicab.

Voy a intentar hacer un análisis sobre esta propuesta, alejándome de parámetros eurocentristas para ser lo más objetivo que mi subjetividad me permita.

La propuesta de Vox, se limita a la visibilidad pública de las mujeres que usen esa prenda, lo que supondría, en muchos casos, el “cautiverio”, en muchos casos voluntario, de esas mujeres.

En primer lugar, habría que conocer cuales son los motivos que llevan a estas mujeres a utilizar una prenda que las invisibiliza ante la sociedad y una vez conocido los motivos, educar, argumentar y proponer alternativas donde estas personas elijan por sí mismas quitárselas.

La reacción contra esta prenda de vestir solo traerá una reacción de la misma intensidad en el sentido contrario, y es la decisión de usarlo como medio de protesta.

La medida de Vox, no busca la “libertad” de estas mujeres, sino la confrontación, siendo una medida con una fuerte carga islamófoba, que además demuestra un profundo desconocimiento del islam.

La propuesta viene acompañada de una sanción económica para aquellas mujeres que se atrevan a salir con estas prendas a la calle, una multa de 20.000 €, lo que sería un motivo más para encerrar a estas mujeres, que, por tradición o costumbre, deciden vestir esta prenda. Aquellas que sean obligadas a llevarla, tienen a su disposición el teléfono 016 contra la violencia machista, por cierto, teléfono que Vox quiere eliminar.

Si, por otro lado, lo que se persigue con esta propuesta es que nadie pueda andar por la calle con el rostro cubierto, me planteo tres conflictos con nuestras propias costumbres: la prohibición del traje típico de Vejer de la Frontera (las cobijadas), del capirote de penitente y de las máscaras de carnaval.

 Por no decir la imagen de los ultraderechistas de Núcleo Nacional, organización de extrema derecha donde sus componentes aparecen con el rostro tapado en todas sus apariciones. Tres expresiones muy dispares donde la cara aparece tapada al público.


Para eliminar el burka o el nicab de las calles, solo hay tres pasos a seguir: educación, educación y educación.

La prohibición es ineficaz e injusta, para concluir pondré dos ejemplos: la mayoría de las personas no toman drogas, no porque esté prohibida, sino porque son conscientes de que es perjudicial para su salud, otro ejemplo, de disminución de consumo, sin prohibición, es que la mayoría de la gente no fuma por el mismo motivo, porque las continuas campañas antitabaco les han convencido de que su consumo es perjudicial, a pesar de que su venta sigue siendo legal.

“La libertad es la voluntad de ser responsables ante nosotros mismos” F. Nietzsche

 

 

miércoles, 11 de febrero de 2026

EL MANOSEADO CONCEPTO DE “LIBERTAD”

 

Mi infancia transcurrió en los años ochenta, y mis padres, que sí habían vivido en una dictadura de verdad, intentaron inculcarme la idea de la recién estrenada libertad con una frase: “Tu libertad termina donde empieza la del otro”.

Esta frase, que parece haberse borrado del recuerdo colectivo, contiene dos conceptos fundamentales para entender el significado de la palabra “libertad”, estos conceptos son “Tu” y “otro”.

Vivimos en una sociedad donde compartimos espacio y tiempo con personas que no son igual que nosotros, “el otro” que no tiene porqué compartir nuestros intereses, necesidades o deseos, y la realización de éstos están condicionados si para llevarlos a cabo coartamos la libertad de los demás.

Sin embargo, cuarenta años después, con un sistema democrático consolidado, un sistema democrático imperfecto, pero democrático, al fin y al cabo, podemos oír alusiones al ejercicio de la libertad constantemente.

La primera vez que se hizo uso del concepto “libertad”, en el sentido en que desarrollo este artículo, fue en las elecciones autonómicas del 2021, donde el Partido Popular de Madrid usó el lema electoral de “socialismo o libertad”. Un recurso electoral que contraponía su elección a sus adversarios de la izquierda ideológica, sin embargo, no definía ni lo que significa “socialismo” ni lo que significa “libertad” en su discurso, enmarcado en las elecciones autonómicas de ese año.

Desde ese momento el uso de la palabra “libertad” ha sido utilizado recurrentemente por los partidos de la derecha y extrema derecha española.

Pero este discurso no es exclusivo de la política española. El anarcolibertario presidente de la República Argentina obtuvo las llaves de la Casa Rosada con su lema “Viva la libertad, carajo”, lo que sugiere un internacionalización del discurso dentro del mismo espectro ideológico.

El concepto de “libertad” se vacía de contenido para que cualquiera pueda llenarlo en función de sus intereses.

Si cada vez que alguien nos habla de “libertad” le preguntáramos ¿libertad para quién? Y ¿libertad para hacer qué? Nos quedaría claro a que se refieren cuando utilizan esta palabra.

Volviendo al inicio del artículo, si mi libertad acaba cuando comienza la del otro, y algunos dirigentes políticos prometen más “libertad” ¿quién tiene que renunciar a parte de su libertad?

Son muchos los ejemplos que se me ocurren, pero esto lo dejo en la libertad del lector para elegir los que considere más apropiados.

“La causa de la libertad se convierte en burla si el precio a pagar es la destrucción de quienes deberían disfrutarla” Gandhi