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martes, 26 de mayo de 2026

LA CAIDA DEL MITO

 

La muerte de Juan Carlos Aragón hace 7 años supuso una herida en el sentir de los carnavaleros y carnavaleras, El Capitán Veneno, el Ángel Caído del mundo chirigotero para denunciar a la Mafia del establishment de la fiesta gaditana con las letras ácidas de su comparsa, resultó que había sido Condenado por, ni más ni menos, violencia de género.

Su entierro fue tan multitudinario como el de cualquier persona influyente en la sociedad que le tocó vivir, un colegio de Cádiz lleva su nombre, rindiendo honores a aquel que cantaba verdades por febrero, y en 2024 se creó la Fundación Juan Carlos Aragón que tiene entre sus objetivos la conservación de su legado artístico y musical.

En esta serpentina de homenajes y tributos para el autor más valorado del comparsismo gaditano se incluía una estrella en el paseo de la fama del carnaval de Cádiz para el pasado 24 de mayo y ha sido en este momento cuando todo estalló por los aires, la denuncia pública de su exmujer (Paqui) ha sido apoyada por la primera exmujer del autor (Lola), su viuda (Luisa) y presidenta de la Fundación, sin embargo, pide respeto para su difunto marido y respeto para su hijo de 7 años de edad. Finalmente, el ayuntamiento de Cádiz ha rehusado a continuar con el homenaje.

Las preguntas que surgen de todo esta situación son: ¿nadie conocía la existencia de esta sentencia? si se conocía, ¿Por qué no se hizo pública al tratarse de un personaje tan relevante? ¿Ha prevalecido los beneficios que generaba la figura del autor frente a la verdad de la sentencia? La realidad es que se primó la creación del mito frente al realidad del hombre.

Hoy todo son apoyos a la víctima y repudio del sentenciado, se han iniciado los trámites para cambiar de nombre al colegio, se han paralizado las subvenciones públicas para su fundación, etc., pero estoy seguro de que muchas de las personas que hoy se rasgan las vestiduras conocían la existencia de esta sentencia y callaron hasta que la víctima no ha podido soportar más los homenajes a aquella persona que le hizo tanto daño.

La realidad es que Juan Carlos Aragón ha sido uno de los autores de carnaval más influyentes de los últimos treinta años, bordando con letras de oro su nombre junto a autores como Paco Alba, Antonio Martín, Antonio Martínez Ares, entre otros, aunque no haya sido ejemplo de pareja en su vida personal, del mismo modo que le pasara a otros muchos artistas en el pasado.

En definitiva, volvemos a la eterna duda: ¿se debe separar al artista de su obra? Una pregunta para la que cada cual debe encontrar su propia respuesta.

“El amor no padece violencia, pues la violencia no toca al amor” Platón

miércoles, 20 de mayo de 2026

EL SUR EN EL NORTE

 

Desde la segunda guerra mundial, el mundo se ha dividido en dos ejes socioeconómicos, el Norte rico, productor de bienes y servicios y el Sur pobre, proveedor de las materias primas, lo que en 1952, el economista y demógrafo Alfred Sauvy, denominara el primer y el tercer mundo.

Esta división ha justificado el dominio de las potencias del conocido como primer mundo sobre el resto, y establece la idea de que el Norte rico favorece unos parámetros de bienestar que no son posibles en el Sur pobre. Sin embargo, existe un Sur en el Norte y un Norte en el Sur, rompiendo el esquema, a mi entender simplista, que estableció Alfred Sauvy. Las bolsas de pobreza que existen en países denominados ricos escenifican el fracaso de un sistema que es incapaz de establecer una estructura de bienestar para todos sus miembros.

Cualquiera que visite París, puede comprobar mientras disfruta de una excursión por los alrededores del Sena, que al margen del rio que circunda la ciudad, se hacinan cientos de personas sin hogar durmiendo entre cartones. Que una ciudad que recibe una media de cincuenta millones de turistas al año disponga de una bolsa de unas cinco mil personas viviendo en la calle debería ser un factor que nos hiciera pensar sobre el funcionamiento de un sistema económico que no es capaz de dar cobertura a una parte importante de sus ciudadanos.

Pero esta situación no es exclusiva a la capital de Francia, a zona conocida como “la cañada real” en Madrid, donde viven más de cuatro mil quinientas personas, lleva más de cinco años sin suministro eléctrico, sin que nadie cuestione la falta de acceso a los servicios básicos de estas personas. Otro dato a tener en cuenta es que el barrio más pobre de España se encuentra en la ciudad de Sevilla, el barrio de los Pajaritos, donde existe un tercio de su población activa se encuentra desempleada crónicamente.

Por poner un último ejemplo, en el área de Sylicon Valley, ciudad conocida por ser la meca de los avances tecnológicos, muchos trabajadores con bajos ingresos pasan la noche en los autobuses urbanos de la línea 22, porque no pueden pagarse una habitación a pesar de tener trabajo.

Estos ejemplos son trasladables a todas las grandes ciudades del Norte rico y desarrollado, sin que se actúe en las causas que provocan este tipo de situaciones. La pregunta que deberíamos hacernos es ¿por qué se dan estas situaciones en lugares donde se podrían erradicar?

La única respuesta que encuentro es que estas personas no importan a nadie, no producen (lo suficiente), no consumen (lo suficiente) y no suelen participar de los procesos electorales donde se eligen a los políticos que podrían hacer algo para cambiar su situación, por lo tanto no son un sujeto de cambio social. Se han convertido en parte de los restos que conforman el sistema, en lo que Eduardo Galeano llamaba los “Nadie”, forman parte del Sur subdesarrollado dentro del Norte desarrollado y mientras no tomen conciencia de su situación, así seguirá por los tiempos de los tiempos.

“Si la gente se organiza suficiente como para actuar junta, entonces se pueden conseguir cosas” Noam Chomsky