La muerte de Juan Carlos Aragón hace 7 años supuso una herida en el sentir de los carnavaleros y carnavaleras, El Capitán Veneno, el Ángel Caído del mundo chirigotero para denunciar a la Mafia del establishment de la fiesta gaditana con las letras ácidas de su comparsa, resultó que había sido Condenado por, ni más ni menos, violencia de género.
Su entierro fue tan multitudinario como el de
cualquier persona influyente en la sociedad que le tocó vivir, un colegio de
Cádiz lleva su nombre, rindiendo honores a aquel que cantaba verdades por
febrero, y en 2024 se creó la Fundación Juan Carlos Aragón que tiene entre sus
objetivos la conservación de su legado artístico y musical.
En esta serpentina de homenajes y tributos para el autor más valorado del comparsismo gaditano se incluía una estrella en el paseo de la fama del carnaval de Cádiz para el pasado 24 de mayo y ha sido en este momento cuando todo estalló por los aires, la denuncia pública de su exmujer (Paqui) ha sido apoyada por la primera exmujer del autor (Lola), su viuda (Luisa) y presidenta de la Fundación, sin embargo, pide respeto para su difunto marido y respeto para su hijo de 7 años de edad. Finalmente, el ayuntamiento de Cádiz ha rehusado a continuar con el homenaje.
Las preguntas que surgen de todo esta situación
son: ¿nadie conocía la existencia de esta sentencia? si se conocía, ¿Por qué no
se hizo pública al tratarse de un personaje tan relevante? ¿Ha prevalecido los
beneficios que generaba la figura del autor frente a la verdad de la sentencia?
La realidad es que se primó la creación del mito frente al realidad del hombre.
Hoy todo son apoyos a la víctima y repudio del sentenciado, se han iniciado los trámites para cambiar de nombre al colegio, se han paralizado las subvenciones públicas para su fundación, etc., pero estoy seguro de que muchas de las personas que hoy se rasgan las vestiduras conocían la existencia de esta sentencia y callaron hasta que la víctima no ha podido soportar más los homenajes a aquella persona que le hizo tanto daño.
La realidad es que Juan Carlos Aragón ha sido uno
de los autores de carnaval más influyentes de los últimos treinta años,
bordando con letras de oro su nombre junto a autores como Paco Alba, Antonio
Martín, Antonio Martínez Ares, entre otros, aunque no haya sido ejemplo de
pareja en su vida personal, del mismo modo que le pasara a otros muchos
artistas en el pasado.
En definitiva, volvemos a la eterna duda: ¿se
debe separar al artista de su obra? Una pregunta para la que cada cual debe
encontrar su propia respuesta.
“El amor no
padece violencia, pues la violencia no toca al amor” Platón





