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martes, 16 de junio de 2026

REFLEXIONES SOBRE EL MENSAJE DEL PAPA EN SU VISITA A ESPAÑA

 

La visita de León XIV a España ha sido tratada como si de un referente social de máximo orden fuera, y en cierto caso, así es. Su visita ha sido seguida con atención por una abrumadora mayoría de la población, sea creyente o no. Su mensaje ha sido analizado por “expertos” de todos los medios de comunicación y todos los grupos políticos han coincidido en la importancia de su mensaje  acercando irremisiblemente “el Papa a su sardina”.


El Papa ha lanzado un mensaje donde ensalza la dignidad humana, independientemente de su raza, religión, condición social, etc. Sin embargo, en todo su mensaje elude hacer la pregunta correcta por lo que su discurso queda un plano indeterminado e incompleto.

En su exhortación apostólica “Dilexi Te” (Te he amado) “Sobre el amor hacia los pobres”, publicada en 2025, hace referencia a la necesidad de socorrer a los más necesitados, tratar con dignidad a las personas migrantes, etc., sin embargo no se hace una pregunta que revolucionaría todo el discurso del “Santo Padre”, y esa pregunta es: ¿Por qué?

¿Por qué son pobres los pobres? ¿Por qué tienen que migrar las personas? Si encontráramos respuestas a estas preguntas se hallaría el origen de estas circunstancias y quizás se podría solucionar definitivamente  de la sociedad. El motivo por el que no se hagan estas preguntas podría encontrarse en que su respuesta confrontaría directamente con los poderes económicos  que gobiernan el mundo.

Los pobres no brotan del suelo, son consecuencia de un sistema económico que excluye a una parte de la población y de un contexto social que perpetúa esta dinámica, del mismo modo los “migrantes” no abandonan a sus familias, sus entornos  y sus países, sorteando innumerables riesgos por afán de aventura, sino por la destrucción de sus modos de vida tradicionales, o la eliminación de sus estructuras sociales, viendo la migración como una vía de futuro y donde el riesgo de muerte en el trayecto es aceptable frente a un destino inasumible.

Es irremediable recordar la frase del obispo brasileño Helder Cámara cuando dijo “Si doy comida a los pobres, me llaman santo; pero si pregunto por qué los pobres no tienen comida, me llaman comunista”. “¿Por qué?” siempre ha sido la pregunta más incómoda para cualquier sistema de poder.

Sin duda, las palabras sobre la dignidad humana pronunciadas por León XIV son importantes para posicionarnos junto a los débiles, los explotados, los excluidos pero son insuficientes para acabar con ellos.

“No se puede rezar ni ofrecer sacrificios mientras se oprime a los más débiles y a los más pobres” León XIV

martes, 9 de junio de 2026

EL ENEMIGO DE TU ENEMIGO NO ES TU AMIGO

 

Existe una frase que se remonta a la antigüedad clásica que pretende establecer un equilibrio en las relaciones de poder que, en mi opinión, genera un tremendo error estratégico, esta frase es: “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”.

Tras el bombardeo por parte de EEUU a Irán y el comienzo de la guerra, han sido muchas las ocasiones donde se han podido ver banderas iraníes en movilizaciones contra la guerra o contra las políticas imperialistas estadounidenses. Estas movilizaciones, organizadas por colectivos, generalmente, de izquierdas incurren en el error de vincular su rechazo al gobierno estadounidense con el apoyo al gobierno de los ayatolás, lo que puede generar ciertas incongruencias.

El gobierno teocrático de Irán es un gobierno tremendamente  conservador, que ha llevado a cabo un tremendo recorte de las libertades de su población, especialmente de las mujeres. Es todo lo contrario a lo que las organizaciones de izquierdas reclaman. La fuerza con la que la Guardia Revolucionaria reprimió las movilizaciones previas al ataque estadounidense merecen la condena de todos los defensores de los Derechos Humanos, del mismo modo ha actuado contra las organizaciones e intelectuales que han promovido una apertura democrática del país. Por lo tanto desde la izquierda debe combatirse con el mismo denuedo la política represiva iraní que las políticas imperialistas de Estados Unidos.

Entonces ¿es incongruente posicionarse contra los bombardeos de Estados Unidos a Irán?

No, porque, como siempre, quien sufre las bombas es el pueblo, el mismo pueblo que sufre la represión de su propio gobierno. Es importante que seamos capaces de diferencias entre el pueblo y sus gobernantes, del mismo modo que posicionarse en contra del genocidio que Israel está cometiendo con el pueblo palestino no es apoyar a Hamás, confundir ambos términos es favorecer el relato de los agresores.

Cuando esta guerra termine, el pueblo iraní seguirá sufriendo la represión de sus gobernantes y desde los movimientos que defienden los Derechos Humanos deberán seguir apoyando al pueblo con las herramientas pacíficas que estén a su alcance.

En el tratado de Aristóteles sobre Política, hay una frase que resulta atemporal, “con violencia se puede destruir un castillo, pero no se puede levantar ni una triste pocilga”, es a través de la formación, el estudio, la organización de la población… la única forma en que puede caer cualquier tipo de gobierno represivo, ya sea el de Irán, Israel o Estados Unidos.

“La guerra es un lugar donde los jóvenes que no se conocen y no se odian se matan entre sí por la decisión de viejos que se conocen y se odia, pero no se matan” Eric Hartmann