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miércoles, 4 de marzo de 2026

ARGUMENTOS FRENTE A OPINIONES

 

Hemos llegado a un momento de la historia donde todo se define en conceptos binarios opuestos, esto es: si no es blanco es negro, si no es bueno es malo, si no me apoyas estás en mi contra, etc., sin embargo, la realidad es mucho más compleja de lo que nos esforzamos por aceptar.

Tras el inicio de este nuevo conflicto bélico, cada vez que cualquier persona critica el ataque perpetrado por Israel y Estados Unidos debe matizar que no simpatiza, y que incluso condena, el régimen teocrático de Irán, para que su crítica no sea entendida como una defensa del gobierno de los ayatolás. A pesar de esa matización, la respuesta suele venir como si esa matización no hubiera existido. Igualmente sucede cuando se critica el genocidio en Gaza, que no tiene relación con el posicionamiento ideológico ni las acciones perpetradas por Hamás, o es secuestro de un presidente de un Estado soberano como es Venezuela, etc.

Esta forma de entablar una discusión no es nueva. Ya, el filósofo alemán Arthur Shopenhauer, escribió en 1864 una obra titulada “El arte de tener razón” donde establecía 38 estratagemas con las que ganar una discusión, y como bien dice nada más comenzar el libro, “justa o injustamente”.

Y es que ha llegado un momento en el que la verdad ha perdido toda importancia, el objetivo es ganar la discusión, dejar al “contrincante” sin argumentos con los que seguir debatiendo, y si para eso hay que valerse de mentiras, datos falseados, bulos, incluso atacando al oponente… pues está legitimado como medio para conseguir el fin propuesto.

Reflexionando sobre la forma que quería darle a este artículo, me vino a la cabeza la imagen de mis años de estudiante de instituto cuando debía dibujar un círculo cromático, y establecí el siguiente paralelismo: si cada color primario es una perspectiva de la realidad, la mezcla de colores nos iría proporcionando distintos matices que nos acercarían a “la verdad”.

Hoy ese círculo cromático solo se compone de dos colores opuestos y si no estás en una arista, como consecuencia estás en la opuesta y se utilizan todos los medios y estrategias disponibles para silenciar tus argumentos.

Dicen que la primera víctima de una guerra es “la verdad”, pero me temo que hace mucho tiempo que “la verdad” dejó de importar para imponer únicamente la perspectiva con la que nos identificamos. Schopenhauer estaría orgulloso de nosotros.

“Si fuéramos de naturaleza honrados en todo debate no tendríamos otra finalidad que la de poner de manifiesto la verdad, sin importarnos en nada que esta se conformara a la primera opinión que hubiéramos expuesto o la del otro” A. Schopenhauer

martes, 24 de febrero de 2026

LOS ARCHIVOS DE EPSTEIN

 

La detención del hermano del monarca inglés, Carlos III, el expríncipe Andrés, por su aparición en los archivos desclasificados en el caso Epstein, ha causado un enorme revuelo en la prensa internacional.

Los cargos de los que se acusa al expríncipe inglés no están relacionados con las acusaciones de pederastia con las que se relacionan estos archivos, sino que ha sido acusado de “mala conducta de cargo público” y puede derivar en el cargo de traición a la patria.

Andrés Windsor, ocupaba el cargo de Representante Especial de Comercio e Inversión del Reino Unido, por lo que manejaba información clasificada relacionada con las inversiones que podía realizar su país y al parecer, envió documentación clasificada a Jeffrey Epstein, que además de proxeneta y pederasta era un reputado inversor internacional, información clasificada secreta relativa a posibles inversiones en Singapur, China y Vietnam.

Sin embargo, son muchos los nombres que aparecen en los archivos clasificados, muchos de ellos de personas con especial relevancia económica en sus distintos países y España no iba a ser menos. Nombres como los de Juan Carlos I, José María Aznar, Alejandro Agag, José Aznar, Miguel Ángel Moratinos, Jacobo Gordon, Maite Arango o Joaquín Fernández de Cordoba, han aparecido en dichos archivos, y mientras todos hemos visto las imágenes del hermano del monarca inglés siendo detenido por la policía, desconocemos que relación tenían nuestros “compatriotas” con Epstein.

Aparecer en los archivos desclasificados no es signo de culpabilidad en ningún sentido, afortunadamente seguimos viviendo en un país donde la justicia sigue manteniendo unos mecanismos de garantía y aún hay que demostrar la culpabilidad de alguien para condenarlo, pero no deja de ser relevante, debido a la importancia internacional del caso, que desconozcamos cuales han sido las relaciones que españoles con influencia económica internacional tenían con el magnate norteamericano.

Una vez que se conoció la aparición del expresidente José María Aznar en los archivos de Epstein, éste se apresuró a avisar que acudiría a los tribunales si el gobierno de España lo vinculaba con el caso Epstein, pero son los documentos los que lo vinculan, no el gobierno.

No estaría de más que el pueblo llano conociera que relación mantuvieron aquellos que no se cortan en hablar de Patria, bandera y nación, como si fueran de su propiedad, con un inversor extranjero y si ese vinculo perjudicó de alguna manera a los intereses internacionales de España.

“En España lo mejor es el pueblo. Siempre ha sido lo mismo. En los trances duros, los señoritos invocan a la patria y la venden; el pueblo no la nombra siquiera, pero la compara con su sangre” Antonio Machado