Translate

Mostrando entradas con la etiqueta manipulación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta manipulación. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de julio de 2026

GUERRA HÍBRIDA: EL ENEMIGO INVISIBLE DE LAS DEMOCRACIAS

 

De un tiempo a esta parte, existe un término que se repite constantemente en foros, discursos y análisis geopolíticos: la «guerra híbrida». A pesar de su recurrencia, pocas veces se define con claridad a qué se refiere exactamente cuando se utiliza.

Este concepto difumina la frontera entre el estado de paz y el conflicto bélico, pretendiendo desestabilizar a un Estado a través de la manipulación de su ciudadanía. Para ello, se sirve de:

·         Ciberataques: provocan daños en redes e infraestructuras vitales.

·         Desinformación: genera campañas de bulos y mentiras diseñadas para dividir a la sociedad.

·         Presión económica: utiliza sanciones, bloqueos de recursos o la imposición de aranceles.

Estos ataques se ejecutan en la denominada «zona gris»; es decir, sin llegar a una guerra abierta, buscan generar el enfrentamiento entre la población y el gobierno para provocar inestabilidad interna. Su objetivo último es forzar un cambio de régimen por otro que defienda los intereses extranjeros en el propio territorio.


El mundo actual gira a una velocidad tal que una noticia deja paso a otra a un ritmo frenético, impidiendo contrastar su veracidad. La cantidad de canales por los que nos llega la información es ingente, y es precisamente ese volumen el factor que facilita nuestra credulidad: si tantos lo dicen, debe de ser cierto. Si una difamación contra un sector se multiplica a través de diferentes plataformas, es solo cuestión de tiempo que el gobierno caiga.

Ante este escenario, la pregunta que cabe hacerse es obligada: ¿tiene el sistema democrático herramientas para defenderse de este tipo de ataques?

El sistema democrático actual —surgido de las revoluciones liberales del siglo XIX, asentado y generalizado durante el siglo XX— contiene una serie de contrapesos que facilitan su propia regulación: los poderes legislativo, ejecutivo y judicial. Todo ello, supervisado por unos medios de comunicación que, fundamentados en la libertad de prensa, dotan a la sociedad de los elementos de juicio suficientes para que, a través del sufragio, apruebe o desapruebe la gestión de sus gobernantes.

Cuando este engranaje se ve contaminado por la guerra híbrida, la democracia entra en peligro. Nos enfrentamos a una realidad capaz de manipular a una ciudadanía que, al no ser consciente de dicha manipulación, se convierte en la prueba irrefutable de su éxito.

Decía Rosa Luxemburgo que quien no se mueve no siente las cadenas. Hoy, esas mismas cadenas han conseguido apretar más que nunca sin hacer el más mínimo ruido.

«La barbarie puede nacer de la civilización, al igual que la democracia puede suicidarse o agotarse por sí misma». — Edwy Plenel.

 

jueves, 23 de julio de 2026

LA EMOCIÓN COMO MEDIO PARA LA MANIPULACIÓN

 

Finalmente, España ganó el mundial y todos salimos a la calle a celebrar la victoria de la selección. Calles y plazas de todo el país se llenaron de personas que expresaban su alegría y orgullo por la victoria de aquellos 26 futbolistas, dirigidos magistralmente por Luis de la Fuente.

Todos, independientemente de su ideología, creencias religiosas, edades y demás características que nos definen como seres individuales, salimos a la calle en una comunión con la selección para festejar una victoria que sentimos como propia.

Este sentimiento de unión no viene determinado por un planteamiento racional de lo ocurrido, sino que parte directamente de la emoción. Como si de un conjuro mágico se tratase, personas enfrentadas y polarizadas enterraron por un tiempo sus diferencias para celebrar con alegría aquello que entienden como propio y parte del patrimonio común.

Y es que es a través de la exaltación de las emociones como somos más vulnerables, para bien y para mal. Lo ocurrido me ha llevado a reflexionar sobre lo sucedido el pasado domingo y cómo, a través de los mensajes de unidad y de apoyo que se han lanzado desde los medios de comunicación, los mensajes de los jugadores y del equipo técnico ensalzando el apoyo que recibían desde España, y cómo este apoyo era convertido en responsabilidad de dar lo mejor de sí mismos, se ha conseguido que el mensaje calara en la ciudadanía en un hilo de apoyo bidireccional.

Si los mensajes que recibiéramos desde otros ámbitos fueran en la misma línea que los que hemos recibido durante el mundial, acabaríamos con la polarización y podríamos volver a sentirnos como un único ser social que busca lo mejor para sí mismo.

Pero el mundial acabó y volvemos a los mensajes polarizados que hacen que la emoción vuelva a ser la que nos divida como pueblo de nuevo, sin que nos demos cuenta de cómo somos manipulados a su antojo.

Por eso es importante recordar el mensaje lanzado por Luis de la Fuente en la celebración del título:

“Juntos somos más fuertes”.  Luis de la Fuente.

lunes, 22 de diciembre de 2025

CHAPOTEANDO EN EL FANGO

 

Desde hace un tiempo hemos ido asumiendo conceptos como “fango”, “cloacas” y similares, relacionados con el debate político, es normal ver en medios y pseudomedios de comunicación, como se utiliza la vida personal de los políticos, de cualquier partido, para cuestionar el proyecto de país (autonomía o municipio) que defiende.

El objetivo de esta forma de actuar se focaliza en dos vertientes: en primer lugar, desacreditar al adversario moralmente (que se ha convertido en enemigo) de cara a la opinión pública y en segundo lugar, lanzar una advertencia a todas aquellas personas que quieran participar en política por mera vocación de servicio público

Esta forma de actuar ha sobrepasado todas las “líneas rojas” que debería tener un sistema democrático, ya que hasta Mario Puzo, exponía en su obra maestra “El Padrino”, que la familia que no estaba involucrada en los “negocios” eran intocables para sus adversarios. En este sentido la Cosa Nostra ha demostrado tener una moral superior a la clase política y mediática.

Participar en política era algo común entre los hombres libres de la Atenas clásica, y quien no lo hacía era calificado como “idiota”. En la actualidad participar en política pone en riesgo, no solo la honorabilidad del atrevido que pretende participar de la res pública por vocación de servicio, sino que, incluso si esta persona en cuestión, quisiera asumir ese riesgo, también se verían afectados sus familiares y amigos. Muchos son los casos que verifican lo escrito hasta ahora.

Pero, ¿y si no existieran estas personas dispuestas a asumir estos riesgos?

La gestión pública quedaría en manos de arribistas, chaqueteros, manipuladores y demagogos, que ven en el servicio público una forma de ganarse la vida, a costa de cualquier cosa.

Aunque cada vez es más arriesgado participar en política por todos los riesgos que eso supone, gracias a personas dispuestas a asumir esos riesgos podemos decir que el sistema democrático sigue vigente.

El día que nadie con vocación de servicio esté dispuesto a dar un paso al frente para mejorar la vida de sus vecinos, podremos decir que hemos perdido la democracia, aunque sigamos votando cada cuatro años.

“Cuando los buenos ciudadanos se ven condenados al silencio, son los canallas los que dominan” Robespierre

miércoles, 12 de noviembre de 2025

TÉCNICAS DE RADICALIZACIÓN

 

La polarización en que ha devenido la sociedad actual ha dividido a la población en una confrontación de “o conmigo o contra mí”, las posiciones se han radicalizado hasta tal punto que la razón ha dado paso a las emociones, lo irracional se impone en la batalla cultural que se está librando por establecer el relato dominante.

Hace unos días terminé el libro de la periodista Pilar Urbano titulado “Jefe Atta” es un ensayo periodístico-documental que trata sobre los entresijos que concluyeron con los atentados del 11S.

De este libro, me ha llamado la atención, entre otras muchas cosas, las técnicas de captación y radicalización que Al Qaeda ejerció sobre las personas que formaron el comando terrorista y que como expondré a continuación son comunes a otras organizaciones radicalizadas.

En primer lugar me gustaría destacar que estas personas no provenían de ambientes delictivos o extremistas. Eran universitarios: ingenieros, abogados, etc., que además provenían de familias de clase media-alta y que habían llevado a cabo sus estudios en Alemania.

El proceso de radicalización comienza con un sentimiento de ser rechazado por la sociedad occidental, por entender que su cultura o su religión son atacadas.

Después se les da un motivo por el que enorgullecerse, en el caso de los terroristas fue una interpretación tendenciosa de la religión, y encontrar un líder que represente esa lucha. A partir de este momento, no se cuestiona al líder, no se piensa por sí mismo.

En tercer lugar se les ofrece la oportunidad de ser parte de un grupo mayor, de un grupo que no está dispuesto a “dejarse pisotear” sin luchar.

En cuarto lugar se les exige un compromiso con la causa, que en el caso de los integrantes del grupo, fue tomar la decisión de morir por la causa (no todos los secuestradores de los aviones eran conscientes que se habían embarcado en un atentado suicida)

Y en quinto lugar, la promesa de una recompensa por su sacrificio.

Estos pasos se fueron llevando a cabo con mucha paciencia y constancia, hasta llegar al fatídico 11S.

Sin embargo, el proceso de radicalización es común y se exibe diariamente en los discursos políticos, en publicaciones de redes sociales o grupos de comunicación instantánea: sentirse atacado (tu cultura, tu religión, tus costumbres… están siendo atacadas por “otro”), encontrar un motivo de orgullo (patria, religión, ideología…), encontrar un grupo de personas que se identifican con esa idea, seguir sin cuestionar al líder (no voy a dar nombres para que el artículo sirva para reflexionar), identificarse con la defensa de los valores que sientes atacados…, y en último caso, dar la vida si la causa lo requiere.

Los más grandes genocidas de la historia siempre aludieron al derecho a defenderse.

“Cualquier discurso bélico está obligado a sustentarse menos en la razón que en la exaltación” Felipe Benítez Reyes.

miércoles, 16 de julio de 2025

LA IGNORANCIA ULTRA

 

Los sucesos acaecidos en Torre Pacheco no son más que el desenlace lógico de toda una campaña de manipulación y de incitación a la violencia por parte de grupos de extrema derecha a lo largo de meses, incrementados en la última semana.

No voy a entrar en los pormenores de porqué lo que ha sucedido en estos días es un sinsentido, solo hay que tener un poco de cordura para entender que apalear a otras personas está mal.

A lo que voy a dedicar las líneas que siguen es a explicar la profunda tristeza que me produce todo lo que hemos visto por redes sociales y los distintos medios de comunicación.

Me provoca una profunda tristeza que unas decenas de personas hayan acudido a los llamamientos de las redes ultras para llevar a cabo una “cacería” de personas.

 ¿Cómo de vacía debe de estar sus vidas si entienden que “cazar” personas es un acto digno?

Decía Averroes que “la ignorancia lleva al miedo, el miedo lleva al odio y el odio lleva a la violencia, esa es la ecuación”. Es curioso que la clave para analizar lo sucedido estos días nos la de un filósofo cordobés y musulmán del siglo XII. La “ecuación” descrita por Averroes describe perfectamente lo sucedido, la violencia que hemos visto en las calles de Torre Pacheco son el fiel reflejo del odio que los homínidos allí presentes tienen hacia las personas que han nacido en otros países, y ese odio no puede ser más que fruto de un miedo irracional hacia lo que no conocen, generado por una profunda ignorancia. El desconocimiento abre un vacío fácil de rellenar por consignas y mensajes simplones que dan una “explicación” a su falta de entendimiento de la realidad.

Desde la extrema derecha se incide en que las personas migrantes deben adaptarse a “nuestras” costumbres, sin explicar cuáles son esas costumbres y no lo explican porque si lo hicieran muchos no entraríamos dentro de los parámetros de españolidad que ellos propugnan.

En estos casos no cabe la equidistancia o se está con los violentos racistas o se está con los derechos humanos y el sistema democrático, callarse es ponerse del lado del agresor.

No deja de llamar la atención que en la huelga del metal en Cádiz hayan detenido a 23 personas y de los disturbios de Torre Pacheco solo se hayan detenido a 10.

“En una sociedad racista no ser racista no es suficiente, hay que ser antirracista” Angela Davis

 

miércoles, 25 de junio de 2025

LA IMPORTANCIA DE INFORMARSE

 

Junto a mi casa hay un árbol que es un cúmulo de problemas, los pájaros se posan en él y por la mañana, antes de que amanezca, el sonido me despierta a diario, además todo el suelo está sucio de los excrementos de las aves. Los perros orinan en su base lo que deja un olor fuerte que es difícil pasar por allí sin taparse la nariz. Sus raíces levantan el acerado generando desniveles y baches que son un peligro, sobre todo, para las personas mayores, que generan un alto riesgo de caídas. Cuando llega el otoño, al ser un árbol de hoja caduca todo el suelo se llena de hojas ensuciando toda la zona y a pesar de que los servicios de limpieza pasan por allí a menudo es imposible mantenerla limpia por culpa del dichoso árbol. Su tronco tiene grietas por donde, posiblemente se cuelen las ratas.

Ahora va a comenzar una obra en la plaza donde se encuentra el árbol: deberían de talarlo.

Junto a mi casa hay un árbol que se yergue imponente hacia el cielo, sirve de cobijo para las aves que se posan en sus ramas en busca de descanso, el piar de las aves son la banda sonora de la calle, que nos recuerda que la naturaleza se impone al gris del asfalto de la ciudad. Desconozco cuando fue plantado, pero estoy seguro que ya se encontraba allí antes de que crecieran a su alrededor los imponentes edificios que lo rodean, permanece allí dando sombra en las calurosas tardes de verano aportando un toque de color a la calle. Las grietas de su tronco son recuerdos del paso del tiempo.

Ahora va a comenzar una obra en la plaza donde se encuentra el árbol: deberían adecuar el entorno para que el árbol siga allí alegrándonos la vista.

Hay que tener cuidado con los mensajes que recibimos, ya que nos condicionará a la hora de posicionarnos ante cualquier situación. Cada cual expondrá una versión de los hechos y para posicionarnos debemos obtener la máxima información posible con el objetivo de reflexionar sobre ello y tomar una decisión lo más acertada posible. Siendo las dos situaciones ciertas ¿qué harías con el árbol?

Infórmate, contrasta la información, reflexiona y, solo después de hacer todo esto, toma una decisión, sin olvidar que a pesar de todo nos podemos equivocar.

“La manipulación mediática hace más daño que la bomba atómica, porque destruye cerebros” Noam Chomsky

miércoles, 4 de junio de 2025

CARTA ABIERTA AL ALGORITMO DE INTERNET

 

Querido algoritmo:

Desde que apareciste, las redes sociales en particular e Internet en general se han vuelto más aburridas, más predecible y por lo tanto más inservibles y aburridas. Lamento comenzar esta carta con esta crudeza, pero no hago más que expresar en lo que realmente has convertido algo que comenzó siendo entretenido y útil.

Los comienzos de Internet allá por los albores del año dos mil, se intuían como un cajón infinito donde podría caber toda la información para que estuviera al alcance de cualquier persona con acceso a la misma, comenzó siendo un “cajón de sastre” que solo necesitaba un poco de organización para poder acceder de manera más cómoda a la información que se buscaba.

Los principios, como casi todos los principios, resultaban ilusionantes y se dejaba entrever la infinidad de aplicaciones a la que, personas comunes, podríamos acceder a la información que, en otra época, estaba fuera de nuestro alcance.

Pero la realidad es que el orden que necesitaba toda esa información tomó derroteros muy distintos a los esperados, los buscadores (Google, yahoo, etc.) no ordenan los contenidos por relevancia, ni por su verificación, ni por su utilidad, sino que el contenido fue priorizado por su impacto en las personas según sus intereses y como el ser humano tiene cierta tendencia al morbo y a la exageración, y también ha demostrado tener cierto interés por teorías conspiranoicas así, los contenidos que potencian estos valores se posicionan por encima de los contenidos contrastados. Por lo tanto, es más fácil encontrar contenidos que refuerzan lo primero que lo segundo. Además, como las “cookies” guardan información sobre nuestras búsquedas, estos contenidos multiplican su visibilidad haciéndonos creer que estas teorías disparatadas son la realidad.

En relación a las redes sociales, pasa algo parecido. Por ejemplo, Facebook, una aplicación que nos dio la oportunidad de ponernos en contacto, con personas que se encontraban lejos, con personas que no conocíamos, pero con los que coincidíamos en gustos, se ha convertido en un panel publicitario, donde productos o “discursos” que nos son afines, se repiten hasta la extenuación, y donde ya es complicado ver las publicaciones de las personas que tenemos agregadas como “amigas”.

¿Qué decir de X? (anteriormente conocida como Twitter) se ha convertido en un estercolero de odio, donde la gente expande todo el rencor que lleva dentro, de manera anónima y contra gente, que en muchas ocasiones ni conoce, ni le preocupa la repercusión que pueda generar sus comentarios.

Con Instagram pasa un poco, igual que con Facebook, se ha convertido en un panel publicitario, cuyos filtros nos hacen creer que somos fotógrafos profesionales, convirtiendo a personas que no aportan nada en verdaderas personas influyentes (que ahora se llaman influencers).

Querido algoritmo, sé que tu forma de actuar es interesada, que tu objetivo no es acercarnos la información, sino alimentar una de las necesidades humanas más elementales: engordar nuestro ego haciéndonos creer que tenemos razón en lo que pensamos, sin embargo lo que haces es confundirnos y dificultarnos que encontremos la información veraz, contrastada y verdaderamente útil, para volvernos cada vez más idiotas, y puede que hayas ganado alguna batalla, pero la guerra acaba de comenzar.

“Twitter te hace creer que eres sabio, Instagram que eres fotógrafo, y Facebook que tienes amigos. El despertar va a ser duro” Jean-François Leroy

 

miércoles, 21 de mayo de 2025

CUANDO ÉRAMOS DUEÑOS DE NUESTRA MÚSICA

 

La generalización de Internet ha cambiado, sin duda, la forma de interactuar en acciones que antes se hacía de manera automática. Uno de los ejemplos más claros es la forma en la que ahora, generalmente, escuchamos música.

Antes de la aparición de Internet, la forma habitual de escuchar música se llevaba a cabo de dos formas: o bien se escuchaba a través de la radio, en emisoras especializadas en música, que ponían de moda los temas a través de repetir machaconamente los hits del momento, o bien, comprando, en distintos soportes: discos de vinilo o cassettes y más tarde en CD, de tus grupos favoritos que se escuchaban varias veces en el mismo día que lo comprabas. Su precio era asequible sin llegar a ser barato, por lo que antes de comprarlo elegías muy bien el disco entre la variedad que se ofrecían en la tienda especializada. La grabación de cassettes generaba vínculos sociales entre personas que escuchaban los mismos estilos de música que intercambiaban discos entre ellos.

Por otro lado, los grupos y solistas tenían que crear un mínimo de 10 canciones para poder grabar un LP, de ese modo, únicamente se grababan los mejores 10 temas que el grupo había compuesto para la capacidad que tenía el soporte, con la aparición del CD esta capacidad se amplió y las composiciones se ampliaron entre 15 y 20 temas por disco. Por el contrario teníamos la dificultad de conseguir algunos discos de algunas bandas debido a que no eran de consumo general y las tiendas de discos no las tenían en su stock.

Sin embargo, desde la aparición de plataformas musicales la forma de consumir música ha cambiado, hoy tenemos acceso a todo el espectro musical guardado en nuestro bolsillo, solo tenemos que buscar el grupo que queremos escuchar y nos presentará una colección de sus mejores temas de inmediato. La vinculación con los grupos que escuchamos hoy también ha cambiado. Hoy escuchamos la música que, en muchos casos, nos presenta el algoritmo que recoge nuestras preferencias, escuchando un tema para inmediatamente escuchar otro hit de otro grupo. Se ha perdido el ritual de tomar el soporte donde estaba grabado el álbum, leer carátulas, recrearse en portadas, etc., el consumo es más rápido y por lo tanto más superficial.

Al contrario que épocas pasadas, los grupos no tienen que componer un mínimo de 10 temas de calidad suficiente, sino que un solo hit puede ser suficiente para alcanzar el éxito y las giras de conciertos se han sustituido por videos de youtube y reproducciones en spotify.

Con todos sus beneficios y perjuicios que tiene esta nueva forma de consumir música, existe un factor en el que pocos prestan atención: todo se encuentra en formato virtual y permanecerá a nuestro alcance mientras la plataforma en la que está alojado siga funcionando, además de ser el algoritmo quien decide (en muchos casos) que música es la que escuchamos, limitando (o manipulando) nuestra capacidad de elección.

“La población general no sabe lo que está ocurriendo, y ni siquiera sabe que no lo sabe” Noam Chomsky

 

 

miércoles, 19 de marzo de 2025

PALABRAS QUE INCLINAN LA BALANZA

 El uso de determinadas palabras condicionan nuestra percepción de los hechos.

Las palabras definen y limitan el mundo que conocemos, así que, cuanto más rico sea nuestro vocabulario, más amplia será la concepción del mundo que nos rodea. Cada una de las palabras que conocemos están dotadas de matices que perfilan su significado y genera ideas y pensamientos concretos perfilados por los detalles que separan una palabra de otra con un significado similar.

Es por todo esto que debemos estar atentos al uso del lenguaje ya que a través de él se transmiten, ideas, valores, y nos predisponen hacia un posicionamiento ideológico concreto.

Durante la tregua de la guerra en Gaza, hemos visto como Hamás liberaba a una serie de personas de las que había “secuestrado” a cambio de que Israel liberara a otro número determinado de personas que había “detenido”. Este hecho me ha llamado la atención, ya que si el verbo secuestrar está definido por la RAE como “Retener indebidamente a una persona para exigir dinero por su rescate, o por otros fines”, el verbo detener se define en su tercera acepción como “privar de libertad (a alguien) la autoridad competente, encarcelándolo”[1].

En ambos casos, se trata de privar de libertad a alguien y en ambas definiciones se hace hincapié en la legitimidad para llevar a cabo una u otra acción, y en ese matiz es donde se busca inclinar la balanza de las simpatías hacia uno u otro bando, ya que, si bien el secuestrador no tiene legitimidad para hacerlo, quien detiene, si la tiene, al ser una autoridad competente. Pero vayamos a los hechos concretos.

En un informe publicado por Amnistía Internacional el pasado 18 de julio de 2024[2] (antes del comienzo de la guerra en Gaza) se pone de manifiesto como Israel detiene masivamente y arbitrariamente a población palestina sin causa judicial pendiente. Si nos atenemos a las definiciones ¿Dónde queda la legitimidad para llevar a cabo estas acciones? 

Entiendo que si las personas retenidas por Hamás son, indiscutiblemente, un acto de secuestro, del mismo modo y por los mismos motivos, las personas retenidas por Israel son víctimas de secuestro por parte del Estado israelí.

Usar un término u otro para definir una acción similar, no es otra cosa que un intento de legitimar una acción y deslegitimar otra, con el objetivo de dirigir la balanza hacia uno u otro bando.

“Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo” Ludwig Wittgenstein

lunes, 4 de noviembre de 2024

GEOPOLÍTICA EN LA VIDA REAL

El discurso hegemónico nos ha hecho creer que nos posicionamos en una dinámica de opuestos, esto es: “buenos contra malos”, “unos contra otros”, “nosotros contra ellos”.

El relato que se ofrece sobre la situación internacional ahonda este discurso: la invasión rusa de Ucrania, la guerra en Palestina, la ocupación marroquí del Sáhara Occidental, son ejemplos donde unos pueblos están condenados a matarse entre sí.


            Sin embargo la realidad es tozuda y aunque los medios se esfuercen por ocultar situaciones que contradicen este discurso, existen ejemplos protagonizados por ciudadanos anónimos cuyo comportamiento me hace alcanzar algunas conclusiones que se alejan del discurso oficial.

Por mi trabajo, que a veces es duro, frustrante y descorazonador, en algunas ocasiones te llenan de satisfacción, y en otras, si me paro a analizar las situaciones que observo desde un punto alejado de la rutina del día a día, me produce aprendizajes que no obtendría de otro modo.

He visto como un ucraniano y un ruso comparten vivienda, comida, espacios comunes y actividades de ocio, he podido observar como un saharaui ayudaba a una mujer marroquí a regularizar su situación en España y como un marroquí ayuda, a través de su asociación, a los saharauis que así lo necesitan, he visto como un español le ha regalado a un senegalés una bicicleta para que no tenga que andar 4 kilómetros hasta su puesto de trabajo, he comprobado como argelinos y marroquíes conviven en armonía, como las distintas religiones (o la ausencia de ella) no son un obstáculo para generar amistades.

Sin embargo en otros contextos, todas estas personas estarían matándose entre sí, (unos en sentido figurado y otros en el literal) por culpa de aquellos que manejan los hilos, que provocan las guerras pero no las luchan, donde mandan matar y morir, pero donde ellos nunca mueren.

Mientras tanto, el discurso predominante se esfuerza en mostrarnos quienes son los buenos y quienes los malos, y que si no apoyas a unos, ineludiblemente estás a favor de los otros.

Las relaciones humanas son mucho más diversas de lo que nos quieren hacer creer, preguntaba Bob Marley ¿quién sacará las armas si todos nos damos la mano?, pero es más fácil recordarlo por la portada del álbum Catch a fire que por sus mensajes.

“La guerra es un lugar donde jóvenes que no se conocen y no se odian se matan entre sí por la decisión de viejos que se conocen y se odian, pero no se matan” Erich Hartmann. 

miércoles, 23 de octubre de 2024

EL QUE QUIERA ENTENDER QUE ENTIENDA

 Adivina, adivinanza...

Lo primero que se le debe exigir a un político es coherencia, que lo que dice en su discurso sea lo que después demuestra con sus actos, lo segundo debería ser lealtad, a sus ideas, a sus compañeros y compañeras y a las personas que lo votaron.

Otra de las características que debería tener un político es la capacidad de dar un paso atrás una vez que su tiempo ha acabado y no dedicarse a tejer una red de información para confrontar con los que intentan conseguir los mismos objetivos que, en teoría, son los mismos por los que este político luchó. Si en algún momento de su carrera política consiguió escalar a puestos de responsabilidad desde donde poder cambiar las cosas, y no pudo, es injusto que exija a los que llegaron después que hagan lo que él no hizo.

Si este político no hubiera podido aguantar la presión que supone gobernar, una vez abandonado el cargo, sería de un cinismo supino dar “lecciones” de cómo debe actuar la persona que lo sustituyó.

De ser así, nosotros, el pueblo, podemos llegar a la conclusión de que los discursos que dio en su momento estaban encaminados a conseguir metas personales, alejándose de la coherencia que se le otorgaba a su discurso y hoy intenta justificar su gestión ante aquellos que fueron sus votantes.

A veces cuando se alimenta el ego de manera desmedida, éste reclama cada vez más “alimentos” y hay que estar colmándolo continuamente, lo que hace que estas personas reclamen una atención continua exhibiéndose como “salvadores” de vete tú a saber qué, lo que les hace estar continuamente sermoneando a todos los que no siguen sus “consejos”, siendo aplaudido por un número impreciso de seguidores fieles y acríticos con él.

Ante estos políticos solo cabe contestarles de una forma: si quiere dar sermones que se vaya a una de las Iglesias (el que quiera entender que entienda).

“Populista es aquella persona que predica ideas que sabe falsas a personas que sabe que son idiotas” Henry Louis Mencken

miércoles, 9 de octubre de 2024

DISTOPÍA

 

Una mujer es asesinada por su pareja un día sí y otro también, miles de personas se echan al mar intentando esquivar a la muerte mientras huyen del hambre, se bombardean hospitales, escuelas y campos de refugiados sin que haya consecuencias para el que lo hace, el genocidio es un arma de guerra, se condena la guerra pero se siguen vendiendo armas a aquellos que las provocan, todo el que pide la paz es considerado enemigo, el expolio de recursos naturales expulsa a la gente de sus casas, sale más barato contaminar que pagar las multas por hacerlo, la explotación de la pobreza permite que compremos camisetas a tres euros, el cambio climático hace que pasemos de la sequía a las inundaciones… y así, día a día, hasta que lo hemos visto normal.

Decía Eduardo Galeano a la pregunta ¿para qué sirve la utopía? que la utopía sirve para caminar, del mismo modo, podríamos dar la misma respuesta para la distopía, excepto que en vez de ser un motor para avanzar, nos vemos arrastrados a ella, como un niño que sigue al flautista de Hamelin, sin oponer resistencia, sin saber dónde está el límite de lo soportable, y esta es la pregunta realmente importante ¿Dónde está el límite? ¿Cuánta maldad es capaz de soportar el ser humano?

La sobreexposición sobre un tema hace que dejemos de sobrecogernos. Cuando vemos como las personas son asesinadas, los niños son mutilados, se habla de legítima defensa para bombardear a población civil, se invada un país en nombre de la paz, día tras día, empezamos a verlo con cierta normalidad. Comienzan a oírse comentarios como “Guerras ha habido siempre”, “siempre ha habido ricos y pobres”, etc., que justifican todo lo que día tras día consumimos en los telediarios mientras comemos. Otra opción es dejar de ver los noticiarios, como un niño pequeño que se tapa la cara para que no lo vean, “ojos que no ven, corazón que no siente”, pero es precisamente eso, “sentir” lo que nos dota de humanidad.

Decía Mario Moreno Cantinflas, quién además de un gran humorista era un gran crítico social, que “quién no entiende lo que está sucediendo es que está bien informado” y la situación actual no hay quien la entienda.

“Es durante nuestros momentos más oscuros cuando tenemos que centrarnos en ver la luz” Aristóteles.

miércoles, 11 de septiembre de 2024

LO IMPORTANTE Y LO ANECDÓTICO

 

Según el Observatorio del Suicidio en España, se producen en nuestro país más de cuatro mil suicidios al año, esto supone una media de once personas al día se suicidan en nuestro país, una cifra preocupante, convirtiéndose en la principal causa de fallecimientos por causa no naturales, por encima de accidentes de tráfico, asesinatos, etc.


Por otro lado, según el Ministerio de Trabajo más de ochocientas personas pierden la vida en accidentes laborales, lo que supone que más de dos personas diariamente pierden la vida desarrollando su trabajo.

Estos números son, a todas luces, preocupantes, sin embargo no son temas que sean tratados por los medios de comunicación con asiduidad, salvo muy contadas ocasiones se hace referencia a ellos. No existe una alarma social respecto a estos temas, no hay la más mínima preocupación por analizar públicamente los motivos de tan elevados números, que además conllevan terribles consecuencias.

Sin embargo un tema que sale recurrentemente en los noticiarios, programas de debate y tertulias varias, es el de la ocupación de vivienda, sin embargo los datos nos muestran que el porcentaje de viviendas ocupadas en España es de 0,06%, siendo la mayoría de estas viviendas desocupadas propiedad de la banca.

Los medios de comunicación han difundido la situación de la ocupación de viviendas como un problema generalizado provocando una alarma social para una situación que es excepcional y para nada generalizada.

Al amparo de esta alarma social, las aseguradoras han multiplicado la venta de seguros “antiocupas”, y empresas encargadas de desocupar viviendas con dudosos métodos han tomado relevancia. Algunos partidos políticos han avivado el fuego difundiendo bulos sobre la gravedad de esta situación con el objetivo de obtener rédito electoral.

Mientras se pone el foco en lo anecdótico los verdaderos problemas siguen sin tratarse, once personas diarias encuentran motivos suficientes para quitarse la vida y dos personas diarias mueren en accidentes de trabajo, sin que esto suponga suficiente motivo para que sea noticia.

La única conclusión a la que llego es que potenciar y exagerar las noticias sobre viviendas ocupadas está generando suculentos beneficios económicos a ciertos sectores que se encuentran en altas esferas de poder. Pero solo hay que centrarse en los datos para entender que la realidad es otra que la que nos quieren “vender”.

“Como, en general, la población no tiene acceso a toda la información, y mucho menos tiene la posibilidad de analizarla en detalle, construye su opinión a partir de las interpretaciones de terceros” Pedro Baños

lunes, 6 de mayo de 2024

IMAGEN Y CONTEXTO

 

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero la realidad es que una imagen solo retrata un instante, para que pudiera “valer” algo, habría que conocer el contexto en la que se realiza.

Estamos tan habituados a recibir información a través de imágenes que hemos dejado de preguntarnos qué sucedió antes y después de que la imagen se tomara, de ahí que éstas se hayan vaciado de contenido y puedan ser perfectamente manipulables.

Actualmente, todos llevamos una cámara de fotos encima, existen filtros que retocan la imagen para hacerlas más bellas, pueden manipularse el fondo, resaltar algún aspecto por encima de otros, etc., las redes sociales facilitan la difusión de dichas imágenes, creando una realidad que, la mayoría de las veces, no es más que una mera ilusión, que tienen como objetivo hacer creer a las personas que las visualizan una realidad a la que aspirar. Por otro lado, una imagen puede mostrar a un agresor como agredido, a una víctima como verdugo, etc. Todo esto es posible porque desconocemos el contexto en el que se tomaron estas imágenes.

Sirva como ejemplo, si consigo alquilar un barco de recreo durante unas horas y aparezco en varias fotos con distintas prendas de ropa, y las voy compartiendo paulatinamente durante todo el verano, puedo crear la ilusión de que he pasado el verano viajando en un barco a lo largo y ancho de la costa, cuando en realidad han sido unas horas en las que me he dedicado a hacerme una sesión de fotos. Si en otro caso, agredo a una persona y se toma una imagen cuando esta persona intenta defenderse o devolver la agresión, en ese caso, mostraré una imagen de víctima en vez de agresor. Y todo ello, sin utilizar las tecnologías actuales, que pueden permitirme crear muchas más opciones, como: aparecer en lugares donde no he estado nunca, tener una apariencia física que no es la mía… y un catálogo infinito de posibilidades que no podemos llegar a imaginar.

La manipulación a través de la imagen, es posible porque hemos eliminado el contexto que rodea a todo aquello que nos llega a través del sentido de la vista. Vivimos en un mundo donde estamos expuestos a todo tipo de información, esta información nos llega de manera sesgada e interesada y a una velocidad tal, que es complicado cotejarla en su totalidad. La saturación a la que estamos expuestos, nos hace vulnerables, nuestra forma de percibir el mundo que nos rodea está condicionado a como percibimos la realidad, y nuestra forma de actuar estará condicionada en función a esa percepción. El ser humano es un ser social por propia naturaleza y buscamos encajar en un mundo que no existe, que está siendo creado por algoritmos que buscan alienarnos del mundo real, y todo ello porque han conseguido que eliminemos el contexto en las que se desarrollan las imágenes que vemos.

“Nunca fui consciente de cualquier otra opción que no fuera la de cuestionar todo” Noam Chomsky

miércoles, 24 de abril de 2024

MANIPULADOS

         Quizás la frase más famosa de la filosofía sea aquella pronunciada por Sócrates: “Sólo sé que no sé nada” con ella el filósofo griego se refería que al contrario de aquellos que se vanagloriaban de sus conocimientos hasta el punto de cobrar por transmitirlos y que realmente desconocían aquello de lo que hablaban, él era consciente de su propia ignorancia y por lo tanto tenía un conocimiento cierto, que era la certeza de su propio desconocimiento. Al menos estaba seguro de algo.

Esta sentencia socrática, puede transformarse en la actualidad por esta otra viniendo a significar algo muy similar: “solo sé que estoy manipulado”.

Toda la información, conocimiento o dato que nos llega, lo hace con un propósito, nada es casual, y tiene un objetivo concreto, hacernos creer que sabemos algo y que podemos defenderlo con vehemencia, pero en realidad todos los medios por los que nos llega la información está “a sueldo” de intereses superiores que utiliza los medios que tiene a su disposición (que son todos) para hacernos creer que tenemos ideas propias.

Desde las cadenas de radio y televisión, hasta los medios “independientes”, pasando por las distintas redes sociales, tienen un fin: generar una falsa percepción de independencia que favorezca a aquellos que pagan sus facturas. Como comentó en una ocasión José Luis Sampedro “sin libertad de pensamiento la libertad de expresión no sirve de nada” y esa ha sido la última conquista del poder la capacidad de influir en nuestros pensamientos.

Los medios de comunicación convencionales: prensa, televisión y radio, están al servicio de intereses económicos que buscan generar opinión que favorezca a sus intereses, al igual que los llamados “medios independientes” que buscan un nicho de mercado al que no acceden los medios convencionales con el mismo fin. Las distintas redes sociales favorecen el sesgo de confirmación que cimenta nuestras creencias para hacernos ver “cuanta razón tenemos”, generando bienestar al ver que quien no piensa como nosotros son los que están equivocados.

Incluso el sistema educativo está estructurado para generar ciudadanos dóciles, capaces de no cuestionar todo aquello que le diga una autoridad, utilizando antiguas técnicas constructivas, si cuestionas lo que te dicen que “debes” saber, serás expulsado del sistema y por lo tanto en riesgo de la exclusión social.

Por eso, al igual que diría Sócrates hoy en día, aquellos que creen que no son manipulados son los más fáciles de manipular, al no cuestionarse el verdadero fin de la información que les llega, y por consiguiente los que más manipulados están. Ser consciente de esta manipulación no te hace inmune a ella, pero al menos te hace cuestionar por qué piensas lo que piensas y si hay otras opciones posibles.

Pensar cansa, cuestionar lo que te dicen que es verdad te hace vulnerable y la mayoría prefiere dedicarse a asumir el relato oficial (sea cual sea) y evadirse de la realidad que le rodea.

“Ya no hace falta que nadie destruya los libros, voluntariamente los dejamos de leer” Pedro Baños