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miércoles, 29 de diciembre de 2021

CUESTIÓN DE ESTRUCTURA.

             Trabajar en Centros de Protección de Menores, me ha hecho analizar los mecanismos por los cuales un menor (cualquier menor, independientemente de su procedencia social o nacional) adquiere las competencias necesarias para poder desarrollarse activamente en la sociedad una vez cumplida su mayoría de edad. Y si lo piensan bien, es lo mismo que hacemos (o debemos hacer) con nuestros hijos.

Analizando las distintas herramientas que utilizamos para poder ofrecer a nuestros usuarios la ayuda que necesitan, llego a la conclusión que todo el mecanismo educativo está fundamentado en una sobria estructura.

Del mismo modo que una construcción no se derrumba porque está sujeto a las normas de la física, o podemos escribir un texto siguiendo unas normas gramaticales, debemos sostener nuestro trabajo con unos fuertes pilares estructurales apoyados en ciertas normas indispensables.

Al igual que cuando vemos un edificio no observamos los muros de carga y los pilares maestros que lo sustentan, o cuando escribimos o hablamos no nos paramos a pensar si el adjetivo va antes o después del nombre, la estructura en educación, una vez se ha interiorizado, pasa desapercibida y a partir de ahí puedes “construir” unos hábitos adecuados.

Las normas educativas, deben ir asociadas a la responsabilidad de los propios menores, que, dependiendo de su edad, deben asumir hasta interiorizarlas.  

Valga como ejemplo, el hecho de hacer la cama y recoger su habitación. Una habitación de un adolescente es el reflejo de su forma de ser, una habitación desordenada es imagen de una personalidad desordenada y viceversa.

Nosotros, como educadores debemos, en primer lugar, enseñarles a hacerlo, después comprobar que lo hacen por sí mismos y corregir los errores que puedan cometer, y por último, sancionar con alguna medida educativa al que no lo haga.

La estructura está inmersa en todos los ámbitos de la sociedad; guardamos nuestro turno en el supermercado, permanecemos en silencio en un cine, esperamos cuando el semáforo está en rojo y cruzamos cuando está en verde. Sin embargo ninguno nos preguntamos porque debemos de hacerlo, la respuesta es porque hemos interiorizado las estructuras sociales.

Trabajar con personalidades en construcción, donde, por distintos motivos, las estructuras con las que regimos nuestra convivencia en sociedad no han sido interiorizadas, es un enorme reto. Sin duda un reto que merece la pena afrontar.

“La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo” Paulo Freire.

Manuel Carmona Curtido

jueves, 23 de diciembre de 2021

POR UN MUNDO MEJOR.

             Dice una de esas frases que circulan por internet que “somos el resultado de los libros que leemos, los cafés que disfrutamos, los viajes que hacemos y las personas que amamos” yo diría aún más, los libros que no leemos, los cafés que posponemos, los viajes que no realizamos y las personas que detestamos también inciden en la persona que realmente somos. De alguna u otra forma nuestra realidad se conforma por la influencia de lo que nos rodea, por lo que podríamos llegar a la conclusión de que si a nuestro alrededor existe la armonía, nosotros tendremos una existencia placentera.

Siempre he defendido que nuestra personalidad, nuestros intereses, nuestros gustos, en definitiva, nuestra realidad se construye en sociedad, por lo tanto, cuanto más justa, amable y equitativa sea ésta, mejores personas seremos.

En estas fechas, los deseos de hacer el bien se multiplican, se proponen nuevos y loables objetivos para el año que comienza, lamentablemente un sistema que se basa en la exaltación del egoísmo individual (no lo digo yo, lo dice Adam Smith en “La Riqueza de las Naciones”) en poco tiempo acabará aplastando todos esos buenos objetivos y el rodillo de la realidad del día a día nos aplastará nuevamente.

De todas formas, mientras el “espíritu navideño” aparezca, al menos, una vez al año, existe la esperanza de que el ser humano, vuelva a ser el que fue (parafraseando el himno de Andalucía), no en vano todos los historiadores coinciden en que el ser humano ha evolucionado socialmente con mayor velocidad cuando ha colaborado entre sí, lo que nos hace pensar que la feroz competencia a la que nos hemos acostumbrado es “antinatural”.

La pandemia que aun sufrimos, nos ha demostrado que trabajando juntos podemos superar cualquier eventualidad, sin embargo, parece que el Grinch del capitalismo vuelve a enfrentarnos unos a otros, solo hay que ver cualquier telediario.

Me gustaría concluir, deseando que el espíritu de la navidad dure todo el año, que los buenos deseos de estos días, se cumplan en su totalidad, que las injusticias que el propio sistema genera, con el único objetivo de enfrentarnos unos a otros, desaparezcan, y que haya paz en la tierra a los hombres (y las mujeres) de buena voluntad.

Y como voluntad no falta. Tengan ustedes una Feliz Navidad.

“Al final del día, no se trata de lo que tienes o incluso de lo que has logrado. Se trata de lo que has hecho con esos logros. Se trata de a quién has elevado, a quién has mejorado. Se trata de lo que has devuelto” Denzel Washington.

Manuel Carmona Curtido

miércoles, 15 de diciembre de 2021

FELIZ NAVIDAD.

 El capitalismo lo corrompe todo, desde su aparición se ha ido extendiendo por todas las estructuras sociales, como si se tratara de un moho, una especie invasora, o una plaga. Se incrusta en el núcleo del sistema y termina transformando todo lo que toca cambiando su significado original.

Quizás sean las fechas navideñas donde el capitalismo muestra sus características más evidentes. Estas fechas han sido celebradas por la humanidad desde tiempo inmemorial, independientemente del motivo místico que se le haya querido dar dependiendo de la  época y cultura en que se haya desarrollado. Indiscutiblemente, que la luz del día comience a ganarle tiempo a la oscuridad de la noche, es motivo de celebración.

En navidad, todos nos replanteamos nuestro futuro con buenos deseos para los demás, especialmente para nuestros seres queridos, propósitos de mejora personal, solemos pedir que no nos falte la salud y que nuestros proyectos personales se desarrollen con éxito. Sin embargo, esto se ha visto traducido en una época de consumo desmedido, compras irracionales, donde gastamos una cantidad ingente de dinero para “demostrar” a nuestros seres queridos cuanto nos importan.

Todos los miembros de nuestra sociedad actuamos de forma similar con el objetivo de cumplir con las expectativas que la sociedad tiene en nosotros, no regalar nada por estas fechas a nuestras personas queridas nos convertirían, a los ojos de los demás, en inadaptados, huraños, provocando el rechazo por parte de la “tribu” por no acatar las “convenciones sociales” propias de estas fechas. Y nadie quiere ser rechazado por las personas que quiere.

No cumplir con las expectativas provocaría el rechazo de la sociedad, apartándote de los eventos sociales donde se construye comunidad, condenando a esa persona al ostracismo, puesto que no hay alternativa a la existente.

Vivimos un tiempo donde el capitalismo triunfante se hace cada vez más fuerte, como ya preconizaría Francis Fukuyama en “El fin de la historia”.

Si pusiéramos más énfasis en nuestros deseos verdaderos de salud, solidaridad, ayuda mutua, etc., las navidades serían el principio de un mundo mejor, un mundo más justo, más solidario, más coherente con nuestras necesidades reales, donde realmente la luz vencería a la oscuridad.

Mientras tomamos conciencia, sigamos comprando para “demostrar” a nuestros seres queridos cuanto los queremos. Feliz Navidad.

“Es más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo” Fredric Jameson

Manuel Carmona Curtido

jueves, 9 de diciembre de 2021

EVITEMOS HABLAR POR HABLAR.

 La base de todo conocimiento está en conocer las limitaciones de nuestro propio conocimiento.

Existe una frase que se atribuye a Noam Chomsky, lingüista y filósofo crítico con el sistema capitalista, que dice “la población general no sabe lo que está ocurriendo, y ni siquiera sabe que no lo sabe”, al leerla me ha llevado a la siguiente pregunta sobre qué sería más conveniente ¿saber todo sobre algún tema concreto? O ¿saber algo de todos los temas? Parece que en los tiempos que vivimos la segunda opción sería la más acertada, viendo como los distintos medios de comunicación (principalmente televisión y radio) utilizan a los mismos “tertulianos” para debatir sobre cualquier tema (política, pandemias, desastres naturales, etc.) y una sociedad donde todo el mundo se ve capacitado para hablar sobre cualquier tema, parece que conocer un poco de todo te da pie a participar y opinar en cualquier tipo de conversación.

Sin embargo, “Todo” es un concepto demasiado amplio como para que pueda ser abarcado por una sola persona, invalidando (a mi modo de ver) las dos preguntas anteriormente planteadas; ni podemos saberlo “todo” de un tema concreto, ni, igualmente, podemos conocer algo de “todos” los ámbitos del conocimiento. “Todo” resulta un concepto inabarcable para una sola persona.

Ya René Descartes, padre del racionalismo moderno, llegaría a esa conclusión cuando dijo “daría todo lo que se, por la mitad de lo que ignoro”, por lo tanto, ¿dónde debemos basar la base del conocimiento, si incluso el más sabio de los sabios sobre un tema concreto, desconoce de su materia más de lo que conoce?

La respuesta deberíamos encontrarla en el siglo V a. C. ya que fue Sócrates el primero en señalar que la base del conocimiento está en conocer nuestras propias limitaciones con su célebre frase “Sólo sé que no sé nada”. Si aplicáramos este principio a la vida real, los principales tertulianos de todos los medios se verían en un serio problema laboral, ya que los medios de comunicación deberían buscar a personas que conocieran ampliamente el tema que van a tratar en sus programas, igualmente, las cenas navideñas, reuniones informales, e incluso las barras de los bares verían limitado el número de conversaciones con las que amenizar las conversaciones. Del mismo modo ganarían respeto aquellas personas que se dedican a estudiar sobre un tema concreto y sus opiniones no se verían sepultadas por simples comentarios extraídos de videos de youtube o del tertuliano de moda en ese momento. Al final para encontrar la respuesta a la mayoría de las preguntas de la actualidad debemos remitirnos a la filosofía clásica.

Quizás solo haya un tema en el que todos y todas podamos participar abiertamente, sin miedo a equivocarnos y exponer un punto de vista erróneo, y ese tema es el fútbol, para eso cada español llevamos un entrenador de fútbol dentro.

“Sin libertad de pensamiento, la libertad de expresión no sirve de nada” José Luis Sampedro.

Manuel Carmona Curtido

miércoles, 1 de diciembre de 2021

REFLEXIONES PRE-NAVIDEÑAS

             Llega el mes de diciembre, y a pesar de que el final de año no deja de ser una construcción cultural, este mes es propicio a profundizar en los aprendizajes que nos ha proporcionado el año que se extinguirá en pocos días y llevar a cabo reflexiones sobre nosotros mismos (al menos en mi caso) antes de que comencemos a proponernos nuevos (o viejos objetivo) para cumplir en el año que está por entrar.

Mis reflexiones me han llevado al hecho de escribir, con mayor o menor acierto, en distintos medios de comunicación, y me atrevo a compartirlas con todos los que quieran leerlas.

Escribir te hace vulnerable ante los demás, ya que expones tus ideas, pensamientos, reflexiones, con el único objetivo de compartir con los demás un poco de ti mismo. A veces me sorprendo de los comentarios que recibo, ya que, en algunos casos, las conclusiones a las que llegan los lectores están a años luz de lo que he querido expresar, pero claro, el lector puede, debe y tiene la libertad de sacar sus propias conclusiones, pudiendo “juzgar” mi manera de escribir, pero yo, como autor, soy incapaz de valorar su forma de leer y de comprender lo leído.

Es evidente que cualquier escrito (excepto los estrictamente científicos) incluye parte del autor, su forma de pensar, de ver el mundo, sueños, etc., lo que en educación se llama “el currículum oculto”, también es cierto que todos y cada uno de nosotros y nosotras somos más de lo que los demás pueden ver de nosotros en un texto, pero no solo el autor tiene su “currículum oculto” sino que también el lector tiene el suyo, y entiende lo que lee en función de su propia forma de entender el mundo, sus prejuicios y la idea preconcebida que tiene del autor del texto.

Cuando estudiaba literatura en el instituto y me veía obligado a realizar comentarios de texto de autores clásicos, siempre pensaba si estaría de acuerdo Juan Ramón Jiménez (por ejemplo) con todo lo que se supone que quiere decir este poema, o por el contrario pensaría – “¡no era consciente yo de todo lo que expresaba!”.

En definitiva, concluiría diciendo que escribir nos hace vulnerables, que una cosa es lo que el autor escribe y otra lo que el lector entiende, y que la imagen mental que nos hacemos de un autor puede distar mucho de su propia realidad. Asumo en este texto, las características de ambos roles, las de autor y las de lector, el año que viene procuraré marcarme como objetivo pulir estos prejuicios.

“¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio” Albert Einstein.

Manuel Carmona Curtido

martes, 23 de noviembre de 2021

EL CUMPLEAÑOS DE TAMARA FALCÓ

         Hace unos días, haciendo zapping para terminar de comprobar que la televisión no podía ofrecerme nada con lo que ocupar mi tiempo satisfactoriamente, al pasar por Telecinco, estaba retransmitiendo en directo un “evento” que captó mi atención. Tamara Falcó celebraba su cuarenta cumpleaños, dados, como somos, a celebrar los números redondos, la homenajeada había preparado una fiesta por todo lo alto. En el momento en el “cacé” la retransmisión, la protagonista estaba saliendo del Hotel Ritz de Madrid, donde se había vestido para la ocasión, un número nutrido de cámaras y periodistas cubrían su salida del hotel, llegando el momento cumbre, cuando su actual novio la esperaba para recibirla en la entrada del hotel. Los comentarios se afanaban en describir el vestido, la expresión de su rostro, etc.

Es evidente que la celebración del cumpleaños de la hija de Isabel Preysler y Carlos Falcó y actual marquesa de Griñón generaba una amplia expectación. Si buscamos en Google “Tamara Falcó cumpleaños” obtenemos 3.690.000 resultado en 0,72 segundos, los datos objetivos nos dicen que esta señorita cumpliera su cuarta década es del interés de un amplio sector de la población.

Lo que me llevó a hacerme la siguiente pregunta ¿por qué una persona que no tiene ni oficio ni beneficio, qué no ha aportado nada a la sociedad, y que su mayor logro es ser hija de..., genera tanto interés?

La marquesa a pesar de pertenecer a la nobleza, ser hija de Isabel Preysler (de la que tampoco tengo muy claro su currículum) tiene necesidades básicas que cubrir, al igual que todo ser humano, debe comer, vivir en una vivienda, vestirse, etc., y para eso es necesario ganarse la vida, no olvidemos que como ya nos advirtiera D. Francisco de Quevedo “Poderoso caballero es Don Dinero”.

En estos tiempos en que la meritocracia está puesta en tela de juicio, y que el ascensor social parece estar averiado, Tamara Falcó (como tantos otros) ha sabido encontrar un “nicho de empleo” para ganarse la vida, vendiendo eventos y pasajes de su vida, donde un amplio sector de la población delega su felicidad en imágenes de otras personas.


Si como bien dice Joseph Stiglitz “el 90% de los que nacen pobres mueren pobres por más esfuerzo que hagan” por lo que las nuevas generaciones heredarán el estatus social de sus progenitores, haciendo de la clase social un círculo vicioso, lo mismo sucede en las “clases altas” de nuestra sociedad. A pesar de que la mayoría de nosotros no podremos celebrar nuestro cumpleaños como lo hizo Tamara Falcó, a muchos les gustaría celebrarlo así, y es en esa ilusión donde los “famosos” de segunda o tercera generación encuentran una lucrativa forma de “ganarse la vida”.

“El espectador de la posmodernidad, básicamente no entiende nada de lo que está viendo, es solo una secuencia de imágenes que entretienen” Alexander Duguin.

Manuel Carmona Curtido

miércoles, 17 de noviembre de 2021

YA NOS AVISÓ ARISTÓTELES.

 Desde que el ser humano abandonara el estatus de cazador-recolector y se estableciera en campamentos sedentarios ha buscado la mejor forma de organizarse para gestionar los asuntos que competen a toda su sociedad.

Desde la aparición de los primeros imperios hasta nuestros días, hemos buscado una manera eficaz de organizarse, con desigual resultado.

Muchos han sido los pensadores, de todas la épocas, los que han buscado la forma más eficaz para establecer una sociedad justa, obras como La República o Estado de Platón, Política de Aristóteles, Utopía de Tomás Moro, o Walden Dos de B. F. Skinner, han planteado mecanismos de control u organización social, que finalicen la explotación del hombre por el hombre y marquen las bases de una sociedad más justa. No debemos olvidar obras distópicas como 1984 de G. Orwell o Un mundo feliz de A. Huxley que ponen el acento en las consecuencias de un excesivo control por parte del Estado.

Aristóteles, que en ningún caso era un demócrata, puso el acento en las posibles desviaciones que podrían sufrir las distintas formas de gobierno, de las cuales me voy a centrar en la desviación que podría sufrir un sistema democrático, si los medios de control fallan.

Para el filósofo griego el sistema democrático podía devenir en demagogia, si los electores no tenían la formación suficiente y se contentaban con mensajes vacíos que estuvieran dirigidos a la manipulación de los votantes, dejando en manos de las personas peor preparadas el gobierno de la polis. Ya nos avisaba, en el siglo IV a. C. que “en la actualidad gracias a los progresos de la retórica, basta con saber hablar bien para llegar a ser jefe del pueblo”, como podemos comprobar no ha cambiado tanto, a pesar del paso del tiempo.

Declaraciones de personas que, o bien aspiran a gobernar el país, o lo están gobernando ya, debe hacernos pensar en la calidad democrática de nuestro sistema y de nuestra responsabilidad como votantes.

El pasado 8 de julio el actual Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, entraba a polemizar sobre el consumo de carne con un “a mí, donde se ponga un chuletón al punto, eso es, imbatible” quedándose tan pancho, obviando informes médicos y medioambientales sobre el tema en cuestión, desautorizando además a un ministro de su propio gobierno.

Hace unos días, la prensa nacional se hacía eco de unas polémicas declaraciones del Presidente del Partido Popular, que aspira a gobernar España, donde decía “A las ocho de la tarde no había posibilidad de que la energía solar emitiera porque era de noche”. Ahí queda eso, no solo demuestra un profundo desconocimiento en materia energética, sino que pretende ser quien legisle en materia energética en nuestro país.

Quizás la advertencia de Aristóteles llegue tarde y la democracia haya mutado ya a demagogia, la pregunta es ¿estamos a tiempo de revertir esta situación o es demasiado tarde?

“Hay democracia allí donde la soberanía reside en todos los hombres libres” Aristóteles.

Manuel Carmona Curtido

miércoles, 10 de noviembre de 2021

LAS ESPADAS ESTÁN EN ALTO

             Posibles consecuencias de una guerra abierta entre Marruecos y Argelia.

En el norte de África se encuentran las espadas en alto. Marruecos y Argelia conviven con una tensión que en cualquier momento puede estallar en una guerra abierta.

Estos dos países están enemistados históricamente, la guerra abierta entre el reino alauita y el Frente Polisario por el control del Sáhara Occidental, ocupado ilegalmente por Marruecos desde que España abandonara a su suerte a su última colonia, ha tensionado aún más las relaciones con sus vecinos del Este.

Argelia lleva acogiendo en su territorio a los refugiados saharauis desde que estallara la guerra en 1975.

Entre las acciones prebélicas que se están dando entre estos dos países podemos contar con el cierre del flujo de gas que parte de Argelia hacia Europa y que tiene su paso por Marruecos, igualmente, la muerte de dos camioneros (civiles) argelinos por parte del ejército marroquí, mientras hacían su ruta hacia Mauritania por una zona cercana a la zona de conflicto con el Frente Polisario ha tensionado aún más las relaciones entre los dos países.

Llegados a este punto, la guerra entre ambos países parece más que probable, pero, ¿cómo nos influiría una guerra entre nuestros vecinos del Sur?

España ya se ha visto, parcialmente, afectada por el corte de suministro de gas argelino, y aunque Argelia ha prometido que recibiremos la misma cantidad de gas que recibíamos antes, a través de transporte marítimo, un corte total de suministros nos afectaría directamente. Es evidente que las reservas de gas serían un objetivo militar a destruir por parte de Marruecos.

Por otra parte tanto el control de las fronteras como la lucha contra el narcotráfico ha sido externalizada poniéndola en manos de Marruecos, y ya sabemos cómo utiliza esto nuestro vecino para presionar a España y a la Unión Europea. Igualmente estarían en peligro los acuerdos de pesca y la importación de verduras provenientes del Norte de África.

También habría que tener en cuenta que España sería el principal destino de la masa de refugiados que generaría un conflicto de este calado y que tendría que acoger, según el derecho internacional.

En España viven un número significativo de inmigrantes marroquíes y argelinos que migraron por motivos económicos y que conviven en nuestro país en paz.

Una guerra entre ambos países podría generar inestabilidad entre ambas poblaciones, no olvidemos que los sentimientos identitarios se exacerban cuando se sienten atacados.

En conclusión, España sería una parte afectada por este posible conflicto, por lo que cabe hacernos las siguientes preguntas ¿tiene España capacidad para evitar este conflicto armado? ¿qué intereses hay en juego? Sin duda, son preguntas difíciles responder.

“La guerra es la salida cobarde a los problemas de la paz” Thomas Mann.

Manuel Carmona Curtido.

miércoles, 3 de noviembre de 2021

PEQUEÑAS VICTORIAS.

             Las personas que trabajamos en Centros de Protección de Menores estamos expuestos a una continua frustración debido a: las carencias de recursos para poder llevar a cabo nuestro trabajo, la falta de apoyo de la administración de la que depende nuestro sector, la rebeldía de muchos de los menores que les hace tomar decisiones equivocadas a pesar de que se les advierta continuamente, la dificultad intrínseca a trabajar con adolescentes, etc.

Los adolescentes que son usuarios de estos Centros muestran su frustración por no tener un contexto familiar que los proteja y los guíe, la falta de referentes adultos que les marquen el camino, el ir y venir continuo de educadores y educadoras que dificulta la vinculación afectiva con otros adultos.

Sin embargo, de vez en cuando las personas que trabajamos en dichos recursos podemos disfrutar de pequeñas “victorias”, cuando, de vez en cuando, recibimos algún mensaje de menores con los que hemos trabajado y que han sido trasladados de recurso o han cumplido la mayoría de edad, generalmente, estos mensajes están redactados en dos sentidos: 1) te quieren hacer saber que se encuentran bien, que la vida les sonríe y que se encuentran en el camino correcto hacia una etapa adulta “normalizada” y 2) se encuentran mal y buscan consejo o un mensaje tranquilizador que les ayude a seguir hacia adelante evitando tomar mala decisiones.

En ambos casos, es una “victoria” que nos debe ayudar a continuar nuestro trabajo con el mismo tesón, ya que los dos tipos de mensajes muestran que tu trabajo ha calado en esos menores, que te tienen como referente en caso de duda, y que suples el papel “paterno o materno” que les falta en su vida.

Estos menores se han visto vinculados “forzosamente” a los educadores durante un periodo de tiempo pero como dice J. J. Rousseau al comienzo del segundo capítulo del Contrato Social (1762) refiriéndose a la familia una vez que se rompe el vínculo de protección que une a padres e hijos “Si continúan juntos, no es ya forzosa y naturalmente, sino voluntariamente”. Por lo tanto, si un menor “voluntariamente” desea seguir vinculado a los educadores con los que ha tratado es síntoma que hemos abierto una grieta en su maltrecho sistema afectivo.

Me gustaría dedicar este artículo a todos los compañeros y compañeras que, a pesar de la inestabilidad, la falta de recursos, la escasa valoración social, la continua frustración generada por un sistema injusto, continúan haciendo que menores con escasos recursos consigan cambiar su destino y puedan tener una vida digna. No siempre se consigue, pero la lucha merece la pena.

“Hay que realizar lo posible para alcanzar lo imposible” Simone Weil

miércoles, 27 de octubre de 2021

HONRAR A LOS MUERTOS.

             Cercanos al 1 de noviembre, fecha en el que la tradición nos acerca a visitar, recordar a las personas queridas que ya no se encuentran entre nosotros, así como adecentar su última morada en el cementerio, me ha llevado a la siguiente reflexión, que a su vez ha provocado más preguntas que respuestas.

Los ritos y costumbres que tenemos asumidos en nuestra sociedad, hace de esta fecha un día señalado para visitar el cementerio, pintar y limpiar las lápidas de nuestros antepasados así como dedicar un tiempo dedicado a su memoria y recuerdo.

Más allá de profundizar en el rito en sí, para lo que recomiendo la lectura de la obra de Van Gennep “Los Ritos de Paso” publicado en 1909, me ha llevado a reflexionar en todas aquellas personas a las que se les ha sido negada esta posibilidad.

Personas que han visto cómo sus familiares fueron hechos desaparecer, y que ochenta años después, ningún gobierno ha hecho lo posible, salvo la concesión de algunas subvenciones a asociaciones memorialistas, para que sus restos descansen en un lugar elegido por sus familiares.

Han sido muchos, hermanos/as, hijos/as, nietos/as, etc., los que se han afanado por encontrar los restos de sus familiares, conocer donde lo enterraron, lejos de levantar la “polvareda” de las causas que los llevaron a ser asesinados, con el simple objeto de poder conocer donde residen sus restos y poder darles una sepultura digna.

Son muchos los motivos que llevan a que estos familiares encuentren a sus desaparecidos, entre ellos podemos aducir a los religiosos, costumbre de llevar flores a la tumba de los antepasados, tradición de visitar los restos, pero en mi opinión el motivo que quedaría fuera de toda discusión sería por humanidad.

A 82 años de que acabara la Guerra Civil, y a 46 de que muriera el dictador, si a estas alturas de la historia, sería prácticamente imposible determinar quiénes fueron los que apretaron el gatillo, ¿Qué sentido tiene que esas personas no puedan enterrar dignamente a sus familiares? ¿por qué no tienen el mismo tratamiento todas las víctimas del terror ya sea de ETA o la dictadura franquista? ¿por qué hay políticos que se muestran impertérritos ante las víctimas de la dictadura y muestran una sensible ternura ante las víctimas de ETA? ¿Son todas las víctimas iguales?

Como he dicho al principio del texto, esta reflexión me ha generado más preguntas que respuestas. Espero que este texto, sirva de reflexión y que cada cual saque sus propias conclusiones.

“Sólo la Policía del Pensamiento leería lo que él hubiera escrito antes de hacer que esas líneas desaparecieran incluso de la memoria. ¿Cómo iba usted a apelar a la posteridad cuando ni una sola huella suya, ni siquiera una palabra garrapateada en un papel iba a sobrevivir físicamente” Extracto de “1984” de George Orwell.

jueves, 21 de octubre de 2021

NÚMEROS REDONDOS.

 Los años redondos son idóneos para hacer balance, mirar con retrospectiva el camino que nos ha llevado al lugar que ocupamos en la actualidad, valorar los cambios que se han producido en ese tiempo e intentar analizar el proceso que ha producido dichos cambios.

Se da la paradoja que en este año impar en el que nos encontramos, se acaba de cumplir la cifra redonda de diez años de la desaparición de la banda terrorista ETA.

Es difícil explicar a las nuevas generaciones la sensación de levantarte con la noticia de un atentado, del asesinato de víctimas inocentes, noticias de secuestros, extorsiones, comunicados de encapuchados cuyo logo era una serpiente y un hacha.

Se acabaron las concentraciones exigiendo a ETA que dejara de matar, que tomara la vía política, de manos blancas y de sentir miedo, de que una bala perdida o un trozo de metralla despistado alcanzara a algún inocente.

Son diez años de paz, al menos en lo que se refiere al terrorismo etarra.

Han pasado diez años y algunos parece que no se han enterado, que siguen nombrando a los que sembraron el terror durante tantos años como si aún estuvieran presentes, como si nunca se hubieran ido.

Y es ahora con la perspectiva que te dan estos diez años cuando entiendes las alusiones continuas de algunos grupos políticos a la banda terrorista. Según Jonathan Powell, mediador en las negociaciones con la banda terrorista, "El PP puso en peligro  el proceso de paz", porque al parecer algunos con ETA “vivían mejor”.

Y lo que digo, puede parecer duro, pero así de duro lo representan aquellos, que olvidando a los muertos, nombran una y otra vez a una banda terrorista que ya no existe, una banda terrorista que fue vencida, una banda terrorista que es parte de la historia negra de España.

Porque ETA significa para ellos (la derecha española y españolista) el mal del que nos tienen que salvar, la justificación para la mano dura, les hace verse como el caballero medieval salvador de la damisela en apuros que para ellos es la ciudadanía española.

Hace unos días el líder de la izquierda abertzale, Arnaldo Otegui, ha pedido perdón a las víctimas de ETA, ha reconocido que todo ese dolor nunca debió haberse producido y la respuesta de la derecha española ha sido que llega tarde.

Otegui puede que llegue tarde, pero ellos aún no han llegado a enterarse de que ETA ya no existe, que no los necesitamos para ser salvados del mal, y que sin ETA vivimos mejor.

Dejen de agitar el fantasma de ETA en su propio beneficio, que los días de miedo y terror pasaron, esperemos que para siempre.

“La única manera de hacer frente al terrorismo es tratar con los problemas que crean el terrorismo, para resolverlos si es posible, y que eso no es posible asegurar que existe una alternativa a la violencia” Cofer Black.

Manuel Carmona Curtido.

miércoles, 13 de octubre de 2021

CONSECUENCIAS INESPERADAS DEL BREXIT

             Lecciones que todos los países deberían aprender.

La salida efectiva de Inglaterra de la Unión Europea ha acarreado unas consecuencias que no habían sido calculadas por el gobierno de Boris Johnson, entre ellas, la falta de combustible en las gasolineras inglesas por falta de transportistas, en su mayoría con pasaporte de la Unión Europea. El desabastecimiento que está sufriendo la isla ha sido una de las consecuencias del mensaje nacionalista de “Europa nos roba”, “los extranjeros vienen a quitarnos el trabajo”, y demás soflamas xenófobas que alentaron el partido conservador y la ultraderechista UKIP, para motivar a la población inglesa a votar a favor de la salida de la Unión Europea.

Según la Asociación de Transporte por Carretera Británica (RHA, en inglés) existe un déficit de 100.000 transportistas en Inglaterra, déficit que era cubierto por transportistas llegados desde el resto de Europa y que ahora se han visto fuera de las rutas que llevaban a cabo en la isla. Lo que ha provocado inmensas colas en las gasolineras que aún tenían combustible y el enfado monumental de los ingleses (algún día veremos como las imágenes de desabastecimiento en Inglaterra sirven para ilustrar un nuevo bulo sobre la pobreza en Cuba o Venezuela, al tiempo).



Y es que en un mundo donde el comercio se ha globalizado, la mano de obra también ha de hacerlo.

Una lección que debemos aprender en todo el mundo occidental, ya que nuestro “acomodado” modo de vida hace que mucha población rechace puestos de trabajos que son realizados, generalmente, por mano de obra extranjera, sumado al envejecimiento de nuestra población autóctona.

Durante el cierre de fronteras provocado por la pandemia, se puso la voz de alerta en el campo español por la falta de mano de obra para la recogida de las cosechas. Mano de obra, que habitualmente, proviene de África, Europa del Este o Latinoamérica, una similitud casi poética con el caso inglés.

Los mensajes xenófobos, racistas, etc., lanzados desde la extrema derecha española de manera explícita, y desde la derecha “moderada” de manera implícita, no dejan de ser simples mentiras con las que agitar el avispero del miedo a lo desconocido, para que la población busque en sus opciones políticas un salvador a su modo de vida, supuestamente, puesto en peligro por personas que vienen a buscar un sustento para ellas y sus familias.

Mejor nos iría, si al igual que se ha globalizado todo el mercado nacional e internacional, viéramos la manera de unificar esfuerzos de manera global para la mejora de las condiciones de vida de todos los trabajadores y trabajadoras, sean de donde sean, ya que, a fin de cuentas, la única clase que genera y distribuye la riqueza creada es la clase trabajadora.

“Una manera más sana y productiva de analizar las divisiones en nuestra sociedad es que los blancos de clase trabajadora y los inmigrantes se consideren del mismo bando, contra las corporaciones y la gente muy rica que realmente  les está estafando”. Owen Jones.

Manuel Carmona Curtido.

jueves, 7 de octubre de 2021

PERDÓN POR LAS MOLESTIAS.

             El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, ha insistido hace unos días en que España debe de pedir perdón por la conquista de América. Estas declaraciones han provocado la indignación de no pocos miembros de la derecha española, que no solo se han negado rotundamente a que España pida perdón, sino que algunos han idealizado el proceso de como la presidenta de la Comunidad de Madrid, que con un tono paternalista y con una total falta de conocimiento histórico realizó unas declaraciones que están fuera todo análisis de la realidad: “el catolicismo llevó la civilización a América”.


Ni López Obrador, ni Ayuso tienen razón, al menos en mi opinión, en sus declaraciones. Revisar la historia de hace 500 años con la perspectivas culturales de hoy es una aberración.

Achacar a la conquista de América los males que sufre el continente en la actualidad es una forma de “escurrir el bulto”, ya que no solo los españoles masacraron y esclavizaron a la población indígena. Fueron los criollos, una vez independizados de la “madre patria” los que continuaron e intensificaron la explotación de estas poblaciones. Puede pasarse el Sr. López Obrador por Chiapas, por ejemplo, y conocer las reivindicaciones de la población indígena en la actualidad.

La Historia no es ni buena ni mala, ni hay que revisarla, ni criminalizarla, hay que conocerla, para evitar los errores del pasado, el presente es el fruto de esa Historia.

Sin la conquista española, no hubieran existido héroes latinoamericanos, como Simón Bolivar, José Martí, Emiliano Zapata o Pancho Villa, ni genios de las letras como Gabriel García Márquez o Eduardo Galeano.

Todos los imperios se han fundado en la explotación de los recursos de las tierras conquistadas, la asimilación de la población indígena a través  de la religión (los españoles impusieron el catolicismo a sangre y fuego, sin embargo el imperio romano o el imperio de Alejandro Magno asimilaban las deidades de las tierras conquistadas a su panteón divino), la implantación de una lengua, etc., analizar la lógica que se empleaba en la construcción de los distintos imperios con la perspectiva actual es un error mayúsculo.

La importación de mano de obra esclava proveniente del África subsahariana, ha dado en la actualidad el blues, el rock and roll y todos sus derivados, el vudú haitiano y la santería cubana, etc.

No podemos renunciar a nuestra historia, sin renunciar a nuestro presente.

Por cierto, desconozco si el presidente mexicano ha realizado un proceso de investigación para conocer cómo se ganaron la vida sus antepasados cuando llegaron al Nuevo Mundo, ya que no parece ser descendiente de Moctezuma. A ver si el que va tener que terminar, según su propio razonamiento, pidiendo perdón va a ser él.

“Vinieron, ellos tenían la Biblia y nosotros teníamos la tierra. Y nos dijeron: “Cierren los ojos y recen”. Y cuando abrimos los ojos, ellos tenían la tierra y nosotros la Biblia” Eduardo Galeano.

martes, 28 de septiembre de 2021

LA PROFECÍA FINAL DE NOSTRADAMUS.

             Nunca he sido especialmente crédulo en lo que se refiere a profecías y designios del futuro, pero he de reconocer que esta vez me ha generado una especial duda al respecto.

La semana pasada la prestigiosa revista francesa Tres Interessant publicaba un artículo del analista Pierre L. Menteur donde analizaba las cuartetas 54 y 55 de Las Profecías de Nostradamus. Una de las características de la obra del boticario y adivino francés es que su significado no puede ser extraído a priori y los análisis de su significado son interpretaciones sacadas una vez que los hechos han sucedido. Busqué dichas cuartetas en mi ejemplar del libro y me quedé sobrecogido, las transcribo a continuación para que ustedes saquen sus propias conclusiones:

54

La nueva peste

Parece remitir.

El manto blanco

Cubrió la piel de toro

55

Vulcano abrirá su palma

El principio del Fin.

La lucha del hombre

Por sobrevivir.

Es evidente que en este caso Nostradamus hace referencia a la pandemia que hemos pasado y que  “parece” ir acabando, también hace referencia a las nevadas provocadas por Filomena el pasado invierno, lo más sorprendente es la alusión al Volcán que se  encuentra en erupción en la isla de Palma (Vulcano abrirá su palma), y por lo que parece, lo que está por venir es mucho peor. Es sorprendente como un libro escrito en 1555 siga siendo noticia tantos años después.

Y así, queridos amigos, es como se construye un bulo. Todo lo anterior es falso, agradecer a todos los que hayáis llegado hasta estas líneas y pedir mis más sinceras disculpas por la trola narrada anteriormente. Ni existe la revista francesa, ni “Pedro El Mentiroso” es un afamado analista, ni tampoco existen estas cuartetas de Nostradamus. Todo ha sido un invento para alentaros a que comprobéis las noticias que os llegan, que busquéis vuestras propias fuentes de verificación, poniendo en duda todo lo que os llame la atención. Esa es la única manera de evitar ser engañados.

“Informarse sin esfuerzo es una ilusión que tiene que ver con el mito publicitario más que con la movilización cívica” Ignacio Ramonet.

miércoles, 22 de septiembre de 2021

EN BUSCA DE LA FELICIDAD

 Disfruten de los buenos momentos que los malos vienen solos.

Cuentan que cuando John Lennon fue a la escuela con cinco años le preguntaron qué quería ser de mayor, a lo que él les respondió que quería ser Feliz, le contestaron que no había entendido la pregunta y les respondió que ellos no habían entendido la vida.

Seguramente la Felicidad sea lo que cada uno de los seres humanos que habitamos este planeta estemos buscando durante toda nuestra vida, un anhelo de una situación de plena satisfacción, y cada uno de nosotros la buscamos en diferentes sitios. Muchas son las personas que la buscan sin saber siquiera definir el objeto de su búsqueda y para no caer en ese error vamos a intentar definir el concepto de Felicidad. Para ello vamos a recurrir a la definición que nos ofrece la Real Academia de la Lengua con el objetivo de acotar nuestra búsqueda.

Según la RAE la Felicidad en su primera acepción significa “Estado de grata satisfacción espiritual y física”.

Generalmente realizamos nuestra búsqueda en aquello que nos falta, unos lo harán en el dinero, otros  en el amor, otros en la salud, otros en el trabajo, y otros lo harán en un poco de cada.

Cada persona espera encontrar la Felicidad en aspectos de su vida que le son esquivos, pero como cada una de las cosas que rodea al ser humano nada es absoluto. La Felicidad Absoluta no existe. ¿Quiere decir esto que la búsqueda es en vano? Para nada.

Si hacemos un pequeño ejercicio de reflexión, encontraremos situaciones pasadas donde nos hemos sentido plenamente felices, y al igual que no hay luz sin oscuridad, ni bien sin mal, la felicidad destaca como contraposición a situaciones difíciles o, por decirlo de una manera más tosca, desgraciadas.

El viaje que emprendemos cuando nacemos tiene para todos un mismo fin, si solo nos preocupamos de llegar al siguiente recodo, anhelar lo que puede que venga, o utilizar el tiempo condicional más que el tiempo presente, es decir “si tuviera…” “si hiciera…” “si ganara…” en vez de decir “tengo…” “hago…” “gano…”, si disfrutamos más de lo que vivimos, al final podremos poner en la balanza el número de situaciones felices que hemos vivido, pudiendo decir antes de partir, “He tenido una vida feliz porque disfrute de cada momento feliz”

Hay otras personas que buscan la Felicidad a costa de la Felicidad de los demás, esos jamás llegarán a ser felices.

 

“El hombre que hace que todo lo que lleve a la felicidad dependa de él mismo, y no de los demás, ha adoptado el mejor plan para vivir feliz” Platón.

Manuel Carmona Curtido

jueves, 16 de septiembre de 2021

REVISIONISMO POSTMODERNISTA

 La censura de los ofendiditos.

Hace unos días salió a la luz que el Consejo Escolar de Colegios Católicos de Canadá había llevado a cabo la quema de más de 5.000 libros considerando que propagaban estereotipos racistas y una actitud paternalista sobre colectivos indígenas que dificultaban la reconciliación entre colonizadores y colonizados, entre los títulos que ardieron en el “fuego purificador” se encontraban títulos como Tintín, Asterix o Lucky Luke.

Este no es el único de censura en el que expresiones artísticas se han visto implicadas, hace también poco tiempo era noticia que la plataforma Disney + retiraba varias de sus películas clásicas por el mismo motivo, los títulos que se vieron condenados fueron: El libro de la selva, Los Aristogatos o Pocahontas, entre otros.


Pero no queda ahí, también la plataforma HBO retiraba la oscarizada “Lo que el viento se llevó” por considerar que transmitía estereotipos racistas.

Este tipo de acciones parecían haber quedado olvidadas siendo propias de oscuros tiempos pasados. La quema de libro recuerda las imágenes de la quema de libros por los Nazis en 1933 y era impensable que en países democráticos como la “tolerante y multicultural” Canadá pudiera darse una situación así.


La censura o la prohibición de libros o películas es propio de regímenes totalitarios, independientemente de su sesgo ideológico, como muestra decir que 1984 de George Orwell, fue prohibido en la URSS y en la España Franquista, lo que nos hace pensar que lo “peligroso” es que la obra cuestione el status del régimen, independientemente de quién lo ostente.

Hoy no es necesario vivir en un régimen totalitario para que la censura tienda su manto, millones de censores, a los que ahora se les llama “ofendiditos” acosan, denuncian e insultan todo lo que no entra en sus estrechas entendederas, haciendo que muchos no expongan su punto de vista con el objetivo de evitar problemas y presionando para que plataformas como las antes mencionadas ajusten su programación a sus parámetros ideológicos.

El revisionismo al que está siendo sometido el mundo del arte no tiene precedente, no se puede juzgar una obra del pasado con los parámetros culturales del presente, lo que si se debe hacer es dar herramientas para poder contextualizar la obra y entender en el marco cultural en la que fue creada, ya que la cultura, como toda construcción humana, es dinámica y sería un error entenderla como algo estático, pero claro eso sería dar al “vulgo” la más poderosa de las armas, el conocimiento y el sentido crítico, algo inaceptable para quien pretende imponer su visión del mundo.

Como me dijo una vez un amigo “leer no es peligroso, lo peligroso es leer un solo libro, ahí nacen los fundamentalismos”. Para poder tener una opinión propia hay que formarse y eso requiere esfuerzo y tiempo, es necesario conocer todas las opciones antes de tomar una decisión.

En un mundo donde todos los seres humanos nos hemos convertido en meros consumidores, la conciencia crítica ha dejado de ser un valor, las marcas van a ofrecer un producto para ser consumido no para crear sentido crítico, y si no tomamos conciencia de ello, vamos abocados a perder aquello que nos hace humanos; la capacidad de razonar.

“La adquisición de cualquier conocimiento es siempre útil al intelecto, que sabrá descartar lo malo y conservar lo bueno” Leonardo da Vinci.

Manuel Carmona Curtido.