Translate

jueves, 28 de septiembre de 2023

COMO LA DEMOCRACIA DEVIENE EN DEMAGOGIA

 

Los debates que se han llevado a cabo durante el proceso de (no)investidura de Alberto Nuñez Feijoo, me han llevado a plantearme la siguiente disyuntiva retórica: ¿serían capaces los diputados del Congreso de defender la posición contraria a la que han defendido en el caso de que su situación fuera la de su oponente? Por usar únicamente dos ejemplos de los partidos que han participado de esta (no)investidura: ¿sería capaz el PSOE de solicitar que su candidato fuera investido Presidente por ser el partido más votado en las elecciones aunque no tuviera los apoyos suficientes en el Congreso? ¿Reclamaría el PP la posibilidad de presidir el gobierno de la nación si tuviera los apoyos suficientes aunque su partido no hubiera sido el más votado en las elecciones?


La respuesta a ambas preguntas es que sí, sería muy inocente pensar que ambos partidos no tuvieran la capacidad de argumentar lo contrario que argumentan ahora si eso beneficiara a sus intereses. Y esta respuesta, pienso, sería extensiva a todos los partidos.

Entonces, la pregunta que habría que plantearse sería: ¿Cómo es posible que cada uno de los partidos pueda argumentar “A” o “B” dependiendo de sus intereses? La única conclusión a la que puedo llegar es: no teniendo un ápice de vergüenza.

Ya Aristóteles, en su tratado sobre política, nos advertía de cómo cada uno de los modelos de Estado podían devenir en un sistema viciado y perjudicial para la ciudadanía y explicaba que la “Democracia” corría el riesgo de convertirse en “Demagogia”.


La “Demagogia” es definida por el Diccionario de la RAE de la siguiente manera: 1. Práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular. 2. Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder.


En la actualidad, la política ha sido tomada por los sofistas, que a través del uso profesional de la palabra consiguen hacerse con el poder, y son capaces de convencer al pueblo de que sus argumentos son los válidos, sean cuales sean esos argumentos.

Los responsables de que el sistema democrático haya caído en el sistema viciado de la demagogia no es de los políticos, que han dejado de ser personas preocupadas por la gestión de los asuntos comunes para convertirse en profesionales de la oratoria cuyo único objetivo es alcanzar el poder, sino el propio pueblo que defiende los argumentos de sus “representantes” sin reflexión sobre los argumentos, como simples papagayos, sin conocer las normas sobre las que se fundamenta el sistema democrático, éstos son los verdaderos responsables. Los políticos que tenemos son un fiel reflejo del pueblo que formamos.

“En la actualidad, gracias a los progresos de la retórica, basta saber hablar bien para llegar a ser jefe del pueblo” Aristóteles.

domingo, 17 de septiembre de 2023

¡UY QUE MIEDO!

 ¿Cuántas veces hemos vivido el fin del mundo?

En los cuarenta y siete años que tengo he vivido varios finales del mundo, unas veces lo ha destruido un asteroide, otras veces el paso de un cometa anunciaba el fin de la era del ser humano en la Tierra, en otras ocasiones una guerra nuclear ha acabado con la vida en el planeta, terremotos y maremotos que asolarán todos los continentes no dejando nada vivo a su paso, la llegada de extraterrestres a la Tierra con el objetivo de esclavizar a la humanidad… una de las más sonadas fue durante el cambio de milenio, cuando el “efecto 2.000” colapsaría a toda la sociedad llevándonos de nuevo a la edad media.

La mayoría de las veces estas catástrofes eran anunciadas por publicaciones de dudosa credibilidad que eran difundidas de forma masiva por diferentes medios, otras veces eran las profecías interpretadas por “especialistas”  con la misma dudosa credibilidad, “profecías” extraídas de Nostradamus, la Biblia, de culturas precolombinas, o de espectros del “más allá” que “contactaban” con caraduras del “más acá” para meter miedo a los más incrédulos que hacían de altavoz de estas noticias apocalípticas.


    
Del mismo modo he visto como se destruía España por diversos motivos, por la ambición de los independentistas vascos o catalanes, por la llegada “masiva” de inmigrantes, por la subida de los salarios que harían “colapsar” la economía de mercado, etc.


Evidentemente, ninguna de estas “predicciones” se han cumplido jamás, por una simple razón, todas, completamente todas, eran falsas, ninguna estaba fundamentada en datos científicos y principalmente se sostenían bajo dos preceptos: unos fundamentados en la superstición, otros en tradiciones milenaristas que llevan acompañando al ser humano desde que comenzamos a contar el tiempo, y la mayoría de las veces con el objetivo de generar miedo en las masas crédulas para que sean más fáciles de manipular.

Muchos de “especialistas” que vaticinan este tipo de catástrofes, son los que niegan evidencias científicas: niegan la existencia del covid que provocó una pandemia mundial y millones de muertos, niegan el cambio climático, culpan de los incendios y de la sequía a una conspiración mundial, etc. Parafraseando al filósofo José Antonio Marina sin pensamiento crítico no es posible liberarse de los dogmatismos. No es suficiente pensar, sino que hay que hacerlo de forma crítica. 

“El efecto dos mil, no me ha afectado a mí, ya veremos pal tres mil” Los clásicos básicos (Chirigota de Cádiz)

miércoles, 13 de septiembre de 2023

CUANDO LA TIERRA TIEMBLA…

 no tiembla igual para todos

El pasado 8 de septiembre tenía lugar un devastador terremoto que azotaba la zona sur de Marruecos, con numerosas pérdidas, tanto humanas como materiales, aproximadamente unos tres mil muertos y miles de desaparecidos, según datos facilitados por el gobierno marroquí, poblaciones devastadas, y miles de personas que lo han perdido todo.

Las poblaciones que se han visto más afectadas son, curiosamente, las más pobres del país, las viviendas estaban construidas de barro y, evidentemente, no soportaron el temblor, las deficientes comunicaciones por carretera dificultaron la llegada de ayuda humanitaria a la zona y varios días después algunas poblaciones seguían esperando que el ejército, los bomberos o quien fuera, llegara a rescatar a los supervivientes que se encontraban bajo los escombros. Imágenes propias del infierno de Dante, nos llegan a través de los medios de comunicación españoles e internacionales.

El terremoto ha dejado al descubierto las costuras del régimen alauita. El rey Mohamed VI, se encontraba en una de sus multimillonarias propiedades parisinas y tardó tres días en volver a su país. Este dato tiene importancia ya que es él el que toma las decisiones de su gobierno, además de mostrar un total desprecio por su pueblo. Al regresar ha visitado un hospital de Marrakech, pero no se ha acercado a las zonas más dañadas, que al mismo tiempo son las más pobres.

El descontento del pueblo con la actuación del gobernante es contenido, al tratarse del máximo representante religioso en el país, su lealtad va más allá de lo político, lo que contiene a una población profundamente religiosa, pero todo tiene un límite.

Por otro lado, si la extrema pobreza era uno de los acicates que motivaban a la población marroquí a migrar a Europa, ahora que lo han perdido todo ¿se aproxima otra crisis migratoria? El gobierno marroquí se apresuró a pedir ayuda económica a Europa para mitigar los efectos del terremoto, ¿llegará esta ayuda a los que verdaderamente lo necesitan o quedará en las arcas del sátrapa y de sus acólitos?

Pocos días después un ciclón ha devastado Libia, dejando un total de siete mil muertos (según agencia EFE), la situación de Libia es aún peor que la de Marruecos, Libia es un Estado fallido gobernado por los señores de la guerra.

Finalmente, las únicas manos acudirán en su ayuda de marroquíes y libios las encontrarán al final de sus brazos, solo el pueblo salva al pueblo, otra cosa será donde quedará el dinero de las ayudas internacionales, estaría bien que se hiciera un seguimiento por parte de quien corresponda.

Desde aquí, todo mi apoyo al pueblo marroquí y libio en el duro trance en el que se encuentra.

“Un pueblo oprimido tiene derecho a levantarse y romper sus cadenas en cuanto pueda” Henry Clay

miércoles, 6 de septiembre de 2023

LO REAL Y LO IMAGINARIO

 

Benjamín Prado, en su poema “El Filósofo” de su obra Marea Humana (2006) plantea una pregunta muy recurrente “¿Qué es más real, lo que alguien imagina o lo que ocurre pero nadie ve?”.

Esta pregunta no tiene una respuesta fácil, ya que todos actuamos en función de lo que creemos que está ocurriendo, incluso nuestro cuerpo genera una serie de impulsos involuntarios ante determinados estímulos, que en muchas ocasiones no son reales, imaginemos que vamos por un callejón oscuro durante la noche, y escuchamos un ruido, nuestro cuerpo reaccionará acelerando nuestro pulso, tensando los músculos y acentuando la atención a nuestro alrededor, ese ruido puede estar provocado por algún maleante que quiera hacernos algún daño, por un gato que busque entre la basura  o puede ser fruto de nuestra imaginación sugestionada por nuestro entorno.

Del mismo modo, muchos de los estímulos de los que estamos rodeados tienen como objetivo que respondamos a los mismos de determinada manera. La publicidad lleva haciéndolo décadas, provocando interés por ciertos artículos que posiblemente no necesitemos, solo tenemos que echar un vistazo a nuestra casa para determinar cuántas cosas tenemos que en realidad no necesitamos y en algunos casos, ni deseamos tener.

Durante este verano las redes sociales se han llenado de imágenes de vacaciones idílicas, paseos en barco, islas paradisíacas, etc., pero estas imágenes, sin describir el contexto en el que se realizan no dejan de ser un estímulo para activar la imaginación de su “audiencia”.

Este verano me contaban el caso de una “influencer” que había alquilado un barco por dos horas y había realizado cinco cambios de bikinis para realizarse fotos que parecieran tomadas en días distintos.

El filósofo sevillano David Pastor Vico, lo deja claro en su último libro “Ética para desconfiados” (2023) “Lo virtual no es real por definición”, todo lo que llega por redes sociales, está fuera de contexto y sin un contexto no podemos determinar cual es la realidad en la que se desarrolla.

Atreviéndome a contestar al filósofo de la obra de Benjamín Prado, lo real es lo que ocurre aunque nadie lo vea, pero actuamos en función de lo que imaginamos que ocurre, aquellas personas que son capaces de determinar la diferencia entre ambas situaciones serán las más difíciles de engañar. Que cada cual elija su lugar.

“La multitud es extraordinariamente influenciable y crédula. Carece de sentido crítico y lo inverosímil no existe para ella” Sigmund Freud.