Translate

Mostrando entradas con la etiqueta conspiraciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta conspiraciones. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de septiembre de 2025

TEORÍAS SORPRENDENTES

 

Las siguientes líneas pueden generar cierta controversia por los datos que voy exponer, ya que al parecer hay un número de personas que no podrían estar de acuerdo, pero las siguientes afirmaciones están avaladas por los últimos avances científicos.

La Tierra es esférica, incluso se podría matizar que está achatada por los polos,  mantiene un movimiento de rotación (gira sobre sí misma) y además gira alrededor del Sol (esto es lo que da pie a las estaciones).

La antigua Unión Soviética envió a la primera persona al espacio, Yuri Gagarin en 1961 y los Estados Unidos enviaron su primer viaje a la Luna en julio de 1969, donde Armstrong y Aldrin fueron las primeras personas en caminar por ella. Además Estados Unidos envió nuevas misiones en las siguientes fechas: noviembre de 1969, febrero de 1971, julio 1971, agosto de 1971, abril de 1972 y diciembre de 1972. Un total de 12 personas han pisado la luna hasta día de hoy.

Las vacunas han evitado millones de muertes desde su descubrimiento en 1796, no tiene ninguna influencia con desarrollos neurodivergentes como puede ser el autismo. Lo mismo pasa con el paracetamol.

El virus del COVID no se combate con desinfectante y luz solar.

No existe una organización mundial secreta como los Iluminati (o cualquier otra) encargada de dirigir los destinos del mundo y los reptilianos no existen.

Las pirámides no las hicieron los extraterrestres, las hicieron los propios egipcios que hace unos cuatro mil quinientos años.

La Tierra tiene 4.543 miles de millones de años y el ser humano lleva en la Tierra unos 300.000 años. Los animales son fruto de la evolución. Entre la desaparición de los dinosaurios y la aparición de los primeros homínidos transcurrieron unos 60 millones de años.

Parece increíble que en 2025 haya personas que hayan abandonado los conocimientos que nos han ido aportando los descubrimientos científicos, para abrazar “teorías” que sin ninguna base para ser ciertas. La última ocurrencia la tuvo Donald Trump vinculando el consumo de paracetamol en mujeres embarazadas con la aparición de autismo en los recién nacidos, y que eso lo digas tú, no tiene mayor importancia, pero que lo diga el presidente de Estados Unidos, es muy peligroso. Ese es uno de los mayores peligros de tener a un necio como presidente de la mayor potencia mundial.

“Toda la historia del progreso humano se puede reducir a la lucha de la ciencia contra la superstición” Gregorio Marañón.

 

domingo, 17 de septiembre de 2023

¡UY QUE MIEDO!

 ¿Cuántas veces hemos vivido el fin del mundo?

En los cuarenta y siete años que tengo he vivido varios finales del mundo, unas veces lo ha destruido un asteroide, otras veces el paso de un cometa anunciaba el fin de la era del ser humano en la Tierra, en otras ocasiones una guerra nuclear ha acabado con la vida en el planeta, terremotos y maremotos que asolarán todos los continentes no dejando nada vivo a su paso, la llegada de extraterrestres a la Tierra con el objetivo de esclavizar a la humanidad… una de las más sonadas fue durante el cambio de milenio, cuando el “efecto 2.000” colapsaría a toda la sociedad llevándonos de nuevo a la edad media.

La mayoría de las veces estas catástrofes eran anunciadas por publicaciones de dudosa credibilidad que eran difundidas de forma masiva por diferentes medios, otras veces eran las profecías interpretadas por “especialistas”  con la misma dudosa credibilidad, “profecías” extraídas de Nostradamus, la Biblia, de culturas precolombinas, o de espectros del “más allá” que “contactaban” con caraduras del “más acá” para meter miedo a los más incrédulos que hacían de altavoz de estas noticias apocalípticas.


    
Del mismo modo he visto como se destruía España por diversos motivos, por la ambición de los independentistas vascos o catalanes, por la llegada “masiva” de inmigrantes, por la subida de los salarios que harían “colapsar” la economía de mercado, etc.


Evidentemente, ninguna de estas “predicciones” se han cumplido jamás, por una simple razón, todas, completamente todas, eran falsas, ninguna estaba fundamentada en datos científicos y principalmente se sostenían bajo dos preceptos: unos fundamentados en la superstición, otros en tradiciones milenaristas que llevan acompañando al ser humano desde que comenzamos a contar el tiempo, y la mayoría de las veces con el objetivo de generar miedo en las masas crédulas para que sean más fáciles de manipular.

Muchos de “especialistas” que vaticinan este tipo de catástrofes, son los que niegan evidencias científicas: niegan la existencia del covid que provocó una pandemia mundial y millones de muertos, niegan el cambio climático, culpan de los incendios y de la sequía a una conspiración mundial, etc. Parafraseando al filósofo José Antonio Marina sin pensamiento crítico no es posible liberarse de los dogmatismos. No es suficiente pensar, sino que hay que hacerlo de forma crítica. 

“El efecto dos mil, no me ha afectado a mí, ya veremos pal tres mil” Los clásicos básicos (Chirigota de Cádiz)