Translate

miércoles, 8 de julio de 2026

VÍCTIMAS DEL VICTIMISMO

 

En los últimos años, a causa de la polarización política y de los resultados de los recientes comicios, me he preguntado cómo es posible que un número de personas tan significativo pueda defender ideas tan opuestas.

El principio del que parto es que todos y cada uno de nosotros entendemos que la postura que respaldamos es la que mejor nos representa, tanto a nosotros como a quienes nos rodean. Es por eso que la existencia de ideales tan contrapuestos debe partir de un punto común. Después de mucho leer, pensar y escuchar a los demás, he llegado a la conclusión de que el punto de partida que legitima cualquier opción ideológica y su expresión política es el victimismo.

Desde posturas conservadoras, se fundamenta el relato en la protección de la propia cultura, la cual se percibe como amenazada por los movimientos migratorios, principalmente por personas que provienen de países mayoritariamente musulmanes; este temor se ve reflejado en las proclamas de los partidos de derecha y extrema derecha. Desde la perspectiva progresista, la salvaguarda de los derechos de las clases populares, que se sienten atacadas por el gran capital, es la base sobre la que se asientan las propuestas de las formaciones de izquierda en su amplio espectro político (me reservo el uso del término “extrema izquierda”, ya que ningún partido con relevancia institucional representa o defiende un cambio revolucionario de las estructuras de poder). Desde los nacionalismos periféricos, la autonomía y las características propias de la región se ven agredidas por planteamientos centralistas; del mismo modo, el nacionalismo central percibe una amenaza a la unidad de España por parte de las periferias, por lo que su argumentario se articula en torno a la unidad nacional.

A pesar de que hay muchas más variables que definen el posicionamiento político de un individuo, es el “victimismo” el que justifica la opción electoral preferente.

En la actualidad, existe una “batalla cultural” por establecer un relato hegemónico que legitime unos u otros planteamientos. Diferentes antropólogos, entre los que destaca Claude Lévi-Strauss, han defendido —en mi opinión, con acierto— que la identidad se construye en base al “otro”, a quien percibimos como el contrario.

Como todos no pueden ser “víctimas”, lo más probable es que ninguno lo sea. Por lo tanto, habría que analizar los detalles que sustentan cada narrativa para poder desenmascararlos; pero eso, quizás, suponga un esfuerzo excesivo para un pueblo que se ha acostumbrado a que le den las soluciones a los problemas ya masticadas.

“Quien necesita ser guiado por un pastor solo puede tener la inteligencia de un borrego”. — F. Nietzsche.

 

jueves, 2 de julio de 2026

LATINOAMÉRICA: EL CONCEPTO INVENTADO

 

Las palabras son fundamentales para ubicarnos en el espacio y describir un lugar u orientarnos. Además, ofrecen una serie de datos que nos ayudan a entender el entorno de forma más compleja. Sirvan los siguientes ejemplos:

Por un lado, se pueden utilizar criterios geográficos para describir el continente americano según la posición de sus regiones. Así, al hablar de Sudamérica, nos referimos a las naciones del sur del continente, entre las que encontramos a Venezuela, Colombia, Argentina, Chile, Perú, Uruguay o Brasil. Si nos referimos a Centroamérica, hablamos de los territorios situados en el istmo central, como Nicaragua, Honduras y Panamá. Si mencionamos Norteamérica, el término engloba a Canadá, Estados Unidos y México.

Por otro lado, se pueden emplear conceptos vinculados al pasado colonial. De este modo, Hispanoamérica se refiere a las naciones que fueron colonias españolas y donde se habla español. Si, por el contrario, se utiliza el término Iberoamérica, se incluye también a Brasil, antigua colonia portuguesa donde el idioma oficial es el portugués.

A pesar de que estas clasificaciones son muy explícitas, el concepto más difundido es el de Latinoamérica. Este resulta mucho más inexacto, partiendo de la base de que en el continente americano nunca se habló latín como idioma vehicular. Aquí es donde cobra verdadera importancia el peso de las palabras.

El término “Latinoamérica” fue difundido por Francia durante el gobierno de Napoleón III en la década de 1860. Su objetivo era justificar la presencia colonial francesa en la región, diluyendo la vinculación de estos territorios con los decadentes imperios español y portugués. Así, el nuevo concepto se utilizó como propaganda para presentar a Francia como la legítima protectora de la región frente al expansionismo de Estados Unidos y Gran Bretaña.

Hay que recordar que, durante el siglo XIX, España perdió sus colonias americanas en medio de una tremenda agitación sociopolítica en la península ibérica. A esto se suma que la propia España asumió la "leyenda negra" que ingleses y franceses difundieron al otro lado del océano, sin establecer una versión que contrarrestara el mensaje malintencionado de sus rivales históricos. Si bien es cierto que los colonos ibéricos cometieron terribles desmanes, también se realizó un enorme trabajo para conectar ambos mundos a nivel cultural, social y comercial.

Hoy en día, el uso de “Latinoamérica” se ha generalizado, pero sigue sin estar lo suficientemente definido, siendo mucho más exactas las divisiones mencionadas al principio de este artículo. Lo que sí consiguió Francia con la propagación de este vocablo fue romper, al menos en parte, los vínculos históricos entre las antiguas metrópolis y sus colonias. Aún son patentes estas consecuencias.

“La manipulación mediática hace más daño que la bomba atómica, porque destruye cerebros”. — Noam Chomsky

jueves, 25 de junio de 2026

EL PROCESO

 

Las personas de mi edad tuvimos la oportunidad de leer, en nuestros años de instituto, la extraña novela de Franz Kafka, “La metamorfosis”, sin entender muy bien porqué aquella persona se había terminado convirtiendo en una cucaracha, eso es lo que tiene la literatura obligatoria que los alumnos tienen que leer sin estar preparados para entender lo que van a leer y que, en muchos casos, genera cierto rechazo a la lectura que se alarga durante toda la vida, afortunadamente no fue mi caso y muchos años después de leer aquella extraña historia me recomendaron otra novela del mismo autor titulada “El Proceso”, en este caso lo leí por propia voluntad.

Esta novela es menos conocida que la historia de la transformación cucarachil y sin embargo me resultó mucho más interesante, ambas novelas comparten los patrones comunes que identifican a este autor.

“El Proceso” narra la historia de un empleado de banca que una mañana es detenido y se le informa que está siendo investigado en un proceso judicial que se ha abierto contra él. A partir de ese momento la ansiedad  y la angustia del protagonista crece por la necesidad de defenderse, existiendo un inconveniente para ello, no sabe de qué se le acusa y no encuentra a nadie que se lo pueda explicar.

A partir de ese momento comienza un ir y venir a diferentes administraciones chocando frontalmente con una obtusa burocracia que le impide ejercer su derecho a la defensa al desconocer las pruebas en su contra y el motivo que ha iniciado el proceso judicial.

Los personajes que aparecen a lo largo de la novela tienen un cariz entre siniestro y cómico que generan estrés en el lector que llega a empatizar con el protagonista y sus ansias de defenderse. La correlación de situaciones absurdas y angustiosas derivó en el adjetivo “kafkiano” derivado del apellido del autor checo y que tan bien queda reflejado en esta novela.

Hace muchos años que leí esta novela y no sé por qué me ha vuelto a la memoria estos días. Puede que encuentren alguna relación con alguno de los procesos judiciales que se están dando estos días y que tan amplia cobertura informativa están generando. De cualquier modo, “El Proceso” es una novela muy recomendable, vivir algo así en carne y hueso no debe serlo tanto.

“La literatura es siempre una expedición de la verdad” F. Kafka

martes, 16 de junio de 2026

REFLEXIONES SOBRE EL MENSAJE DEL PAPA EN SU VISITA A ESPAÑA

 

La visita de León XIV a España ha sido tratada como si de un referente social de máximo orden fuera, y en cierto caso, así es. Su visita ha sido seguida con atención por una abrumadora mayoría de la población, sea creyente o no. Su mensaje ha sido analizado por “expertos” de todos los medios de comunicación y todos los grupos políticos han coincidido en la importancia de su mensaje  acercando irremisiblemente “el Papa a su sardina”.


El Papa ha lanzado un mensaje donde ensalza la dignidad humana, independientemente de su raza, religión, condición social, etc. Sin embargo, en todo su mensaje elude hacer la pregunta correcta por lo que su discurso queda un plano indeterminado e incompleto.

En su exhortación apostólica “Dilexi Te” (Te he amado) “Sobre el amor hacia los pobres”, publicada en 2025, hace referencia a la necesidad de socorrer a los más necesitados, tratar con dignidad a las personas migrantes, etc., sin embargo no se hace una pregunta que revolucionaría todo el discurso del “Santo Padre”, y esa pregunta es: ¿Por qué?

¿Por qué son pobres los pobres? ¿Por qué tienen que migrar las personas? Si encontráramos respuestas a estas preguntas se hallaría el origen de estas circunstancias y quizás se podría solucionar definitivamente  de la sociedad. El motivo por el que no se hagan estas preguntas podría encontrarse en que su respuesta confrontaría directamente con los poderes económicos  que gobiernan el mundo.

Los pobres no brotan del suelo, son consecuencia de un sistema económico que excluye a una parte de la población y de un contexto social que perpetúa esta dinámica, del mismo modo los “migrantes” no abandonan a sus familias, sus entornos  y sus países, sorteando innumerables riesgos por afán de aventura, sino por la destrucción de sus modos de vida tradicionales, o la eliminación de sus estructuras sociales, viendo la migración como una vía de futuro y donde el riesgo de muerte en el trayecto es aceptable frente a un destino inasumible.

Es irremediable recordar la frase del obispo brasileño Helder Cámara cuando dijo “Si doy comida a los pobres, me llaman santo; pero si pregunto por qué los pobres no tienen comida, me llaman comunista”. “¿Por qué?” siempre ha sido la pregunta más incómoda para cualquier sistema de poder.

Sin duda, las palabras sobre la dignidad humana pronunciadas por León XIV son importantes para posicionarnos junto a los débiles, los explotados, los excluidos pero son insuficientes para acabar con ellos.

“No se puede rezar ni ofrecer sacrificios mientras se oprime a los más débiles y a los más pobres” León XIV



martes, 9 de junio de 2026

EL ENEMIGO DE TU ENEMIGO NO ES TU AMIGO

 

Existe una frase que se remonta a la antigüedad clásica que pretende establecer un equilibrio en las relaciones de poder que, en mi opinión, genera un tremendo error estratégico, esta frase es: “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”.

Tras el bombardeo por parte de EEUU a Irán y el comienzo de la guerra, han sido muchas las ocasiones donde se han podido ver banderas iraníes en movilizaciones contra la guerra o contra las políticas imperialistas estadounidenses. Estas movilizaciones, organizadas por colectivos, generalmente, de izquierdas incurren en el error de vincular su rechazo al gobierno estadounidense con el apoyo al gobierno de los ayatolás, lo que puede generar ciertas incongruencias.

El gobierno teocrático de Irán es un gobierno tremendamente  conservador, que ha llevado a cabo un tremendo recorte de las libertades de su población, especialmente de las mujeres. Es todo lo contrario a lo que las organizaciones de izquierdas reclaman. La fuerza con la que la Guardia Revolucionaria reprimió las movilizaciones previas al ataque estadounidense merecen la condena de todos los defensores de los Derechos Humanos, del mismo modo ha actuado contra las organizaciones e intelectuales que han promovido una apertura democrática del país. Por lo tanto desde la izquierda debe combatirse con el mismo denuedo la política represiva iraní que las políticas imperialistas de Estados Unidos.

Entonces ¿es incongruente posicionarse contra los bombardeos de Estados Unidos a Irán?

No, porque, como siempre, quien sufre las bombas es el pueblo, el mismo pueblo que sufre la represión de su propio gobierno. Es importante que seamos capaces de diferencias entre el pueblo y sus gobernantes, del mismo modo que posicionarse en contra del genocidio que Israel está cometiendo con el pueblo palestino no es apoyar a Hamás, confundir ambos términos es favorecer el relato de los agresores.

Cuando esta guerra termine, el pueblo iraní seguirá sufriendo la represión de sus gobernantes y desde los movimientos que defienden los Derechos Humanos deberán seguir apoyando al pueblo con las herramientas pacíficas que estén a su alcance.

En el tratado de Aristóteles sobre Política, hay una frase que resulta atemporal, “con violencia se puede destruir un castillo, pero no se puede levantar ni una triste pocilga”, es a través de la formación, el estudio, la organización de la población… la única forma en que puede caer cualquier tipo de gobierno represivo, ya sea el de Irán, Israel o Estados Unidos.

“La guerra es un lugar donde los jóvenes que no se conocen y no se odian se matan entre sí por la decisión de viejos que se conocen y se odia, pero no se matan” Eric Hartmann

lunes, 1 de junio de 2026

TRAGEDIAS QUE NOS OBLIGAN A REFLEXIONAR MÁS ALLÁ

 La rapidez con la que transcurre la actualidad hace que noticias que fueron portada hace unos días sean olvidadas al poco tiempo, sin embargo, es preciso ser pausado en el análisis de la realidad y no dejar que el vertiginoso ritmo que nos hemos (o nos han) impuesto deje que ciertos sucesos pasen al olvido tan rápidamente, porque detrás de un suceso que puede parecer casual, hay un modo de vida y una forma de entender nuestro día a día que, en muchos casos, puede ser realmente peligroso.

Hace unas semanas nos enterábamos de la triste noticia del fallecimiento de una niña que había sido “olvidada” en la parte de atrás del coche por su padre, que era el encargado de llevarla a la guardería antes de ir a su puesto de trabajo.

Al parecer, mientras se dirigía hacia allí, recibió una llamada de teléfono de su trabajo, el padre aparcó el coche para atender la llamada y al terminar la conversación, habiendo aparcado en la zona donde habitualmente aparcaba para ir a trabajar, se bajó del coche y se fue a su puesto de trabajo, olvidando que su hija seguía en la parte de atrás del coche y que no la había llevado a la guardería. La tragedia se hizo patente cuando la madre de la pequeña fue a recogerla a la guardería a las 16:00 y le comunicaron que no había acudido ese día. Cuando descubrieron el paradero de la niña, ésta llevaba más de seis horas en el coche soportando altas temperaturas. La niña llegó al hospital en parada cardio-respiratoria falleciendo antes de entrar.

Lamentablemente, esta triste noticia se repite cada cierto tiempo, repitiendo causas similares en cada uno de los casos. No puedo ni intuir como se sentirá esa familia, y especialmente el padre que tuvo tan fatal descuido, pero este caso debe hacernos reflexionar más allá sobre el caso concreto.

La relación que establecemos con nuestro puesto de trabajo ha excedido todo tipo de límites, siendo capaz de abstraernos de responsabilidades mucho mayores como son la de atender a nuestros propios hijos.

Nuestra sociedad nos ha generado la necesidad de ser productivos y eficientes llegando al punto que obtener el éxito profesional es una de las identidades fundamentales a las que todos debemos aspirar. Por otro lado, los diferentes estímulos a los que somos sometidos provocan una falta de concentración que genera que cada vez cueste más planificar y establecer prioridades y en el caso de hacerlo, el trabajo, está por encima de todas ellas.

Tenemos la necesidad de reflexionar sobre el tipo de sociedad que hemos construido donde el ritmo, en muchas ocasiones, autoimpuesto, nos lleva a olvidarnos de nuestras principales responsabilidades. Nos va la vida en ello.

“Estamos siendo fagocitados por un sistema tecnológico que nos convierte en una pieza más de la maquinaria” María Novo

martes, 26 de mayo de 2026

LA CAÍDA DEL MITO

 

La muerte de Juan Carlos Aragón hace 7 años supuso una herida en el sentir de los carnavaleros y carnavaleras, El Capitán Veneno, el Ángel Caído del mundo chirigotero para denunciar a la Mafia del establishment de la fiesta gaditana con las letras ácidas de su comparsa, resultó que había sido Condenado por, ni más ni menos, violencia de género.

Su entierro fue tan multitudinario como el de cualquier persona influyente en la sociedad que le tocó vivir, un colegio de Cádiz lleva su nombre, rindiendo honores a aquel que cantaba verdades por febrero, y en 2024 se creó la Fundación Juan Carlos Aragón que tiene entre sus objetivos la conservación de su legado artístico y musical.

En esta serpentina de homenajes y tributos para el autor más valorado del comparsismo gaditano se incluía una estrella en el paseo de la fama del carnaval de Cádiz para el pasado 24 de mayo y ha sido en este momento cuando todo estalló por los aires, la denuncia pública de su exmujer (Paqui) ha sido apoyada por la primera exmujer del autor (Lola), su viuda (Luisa) y presidenta de la Fundación, sin embargo, pide respeto para su difunto marido y respeto para su hijo de 7 años de edad. Finalmente, el ayuntamiento de Cádiz ha rehusado a continuar con el homenaje.

Las preguntas que surgen de todo esta situación son: ¿nadie conocía la existencia de esta sentencia? si se conocía, ¿Por qué no se hizo pública al tratarse de un personaje tan relevante? ¿Ha prevalecido los beneficios que generaba la figura del autor frente a la verdad de la sentencia? La realidad es que se primó la creación del mito frente al realidad del hombre.

Hoy todo son apoyos a la víctima y repudio del sentenciado, se han iniciado los trámites para cambiar de nombre al colegio, se han paralizado las subvenciones públicas para su fundación, etc., pero estoy seguro de que muchas de las personas que hoy se rasgan las vestiduras conocían la existencia de esta sentencia y callaron hasta que la víctima no ha podido soportar más los homenajes a aquella persona que le hizo tanto daño.

La realidad es que Juan Carlos Aragón ha sido uno de los autores de carnaval más influyentes de los últimos treinta años, bordando con letras de oro su nombre junto a autores como Paco Alba, Antonio Martín, Antonio Martínez Ares, entre otros, aunque no haya sido ejemplo de pareja en su vida personal, del mismo modo que le pasara a otros muchos artistas en el pasado.

En definitiva, volvemos a la eterna duda: ¿se debe separar al artista de su obra? Una pregunta para la que cada cual debe encontrar su propia respuesta.

“El amor no padece violencia, pues la violencia no toca al amor” Platón

miércoles, 20 de mayo de 2026

EL SUR EN EL NORTE

 

Desde la segunda guerra mundial, el mundo se ha dividido en dos ejes socioeconómicos, el Norte rico, productor de bienes y servicios y el Sur pobre, proveedor de las materias primas, lo que en 1952, el economista y demógrafo Alfred Sauvy, denominara el primer y el tercer mundo.

Esta división ha justificado el dominio de las potencias del conocido como primer mundo sobre el resto, y establece la idea de que el Norte rico favorece unos parámetros de bienestar que no son posibles en el Sur pobre. Sin embargo, existe un Sur en el Norte y un Norte en el Sur, rompiendo el esquema, a mi entender simplista, que estableció Alfred Sauvy. Las bolsas de pobreza que existen en países denominados ricos escenifican el fracaso de un sistema que es incapaz de establecer una estructura de bienestar para todos sus miembros.

Cualquiera que visite París, puede comprobar mientras disfruta de una excursión por los alrededores del Sena, que al margen del rio que circunda la ciudad, se hacinan cientos de personas sin hogar durmiendo entre cartones. Que una ciudad que recibe una media de cincuenta millones de turistas al año disponga de una bolsa de unas cinco mil personas viviendo en la calle debería ser un factor que nos hiciera pensar sobre el funcionamiento de un sistema económico que no es capaz de dar cobertura a una parte importante de sus ciudadanos.

Pero esta situación no es exclusiva a la capital de Francia, a zona conocida como “la cañada real” en Madrid, donde viven más de cuatro mil quinientas personas, lleva más de cinco años sin suministro eléctrico, sin que nadie cuestione la falta de acceso a los servicios básicos de estas personas. Otro dato a tener en cuenta es que el barrio más pobre de España se encuentra en la ciudad de Sevilla, el barrio de los Pajaritos, donde existe un tercio de su población activa se encuentra desempleada crónicamente.

Por poner un último ejemplo, en el área de Sylicon Valley, ciudad conocida por ser la meca de los avances tecnológicos, muchos trabajadores con bajos ingresos pasan la noche en los autobuses urbanos de la línea 22, porque no pueden pagarse una habitación a pesar de tener trabajo.

Estos ejemplos son trasladables a todas las grandes ciudades del Norte rico y desarrollado, sin que se actúe en las causas que provocan este tipo de situaciones. La pregunta que deberíamos hacernos es ¿por qué se dan estas situaciones en lugares donde se podrían erradicar?

La única respuesta que encuentro es que estas personas no importan a nadie, no producen (lo suficiente), no consumen (lo suficiente) y no suelen participar de los procesos electorales donde se eligen a los políticos que podrían hacer algo para cambiar su situación, por lo tanto no son un sujeto de cambio social. Se han convertido en parte de los restos que conforman el sistema, en lo que Eduardo Galeano llamaba los “Nadie”, forman parte del Sur subdesarrollado dentro del Norte desarrollado y mientras no tomen conciencia de su situación, así seguirá por los tiempos de los tiempos.

“Si la gente se organiza suficiente como para actuar junta, entonces se pueden conseguir cosas” Noam Chomsky

 

miércoles, 13 de mayo de 2026

DE MANZANAS Y HOSPITALES

 

Si yo tuviera un manzano, para poder comer una manzana únicamente tendría que ir al árbol y coger el fruto de entre sus ramas, además con las manzanas que no me comiera podría hacer un montón de recetas, es cierto que, para que el manzano siguiera dando sus frutos tendría que invertir tiempo y dinero necesario para su mantenimiento, esta inversión no sería muy costosa, otra de las inversiones que podría hacer es plantar más manzanos para poder obtener más manzanas, pero si se diera el caso de que no dispongo de un manzano ni posibilidad de tenerlo, siempre podría acudir a una frutería o supermercado donde comprar las manzanas que quisiera, evidentemente el costo de la fruta sería mucho mayor que en el caso anterior, ya que tendría que contar con el beneficio de todas las personas que intervienen en el proceso necesario para que la manzana termine en el supermercado.

Lo que no tendría mucho sentido sería plantar un manzano, cuidarlo para que de frutos y cuando el árbol esté a punto de dar manzanas, cederlo a un supermercado para después ir a comprar allí las manzanas a un precio elevado.

Algo similar ocurre con la gestión de la sanidad, con lo que se ha llamado la “gestión público-privada”.

Desde la administración pública se invierte en la formación de los profesionales sanitarios, se construyen hospitales con dinero público y cuando se está a punto de ponerlo al servicio de la población, se cede su gestión a empresas sanitarias que pasan una cuantiosa factura a la administración pública por atender a los ciudadanos que se les asigne.

Y es que para el presupuesto del 2026 la Junta de Andalucía ha incluido más de 16.000 millones de euros para sanidad, una cantidad que aun siendo la más alta de los últimos años, irá a parar en gran medida a manos de empresas privadas.

El truco de esta modalidad de gestión es que el ciudadano no abona directamente el costo de las pruebas o consultas que se realizan en estos centros, sino que es a través de los impuestos que todos (o casi todos) pagamos como se realiza el abono de estas cuantiosas facturas. Se da servicio público a través de empresas privadas, pero las facturas se pagan en base a dinero público.

Siempre he dicho que un presupuesto aguanta todos los números que queramos hacer, lo interesante sería saber cuantos de esos 16.000 millones de euros terminan en manos de empresas privadas.

“Vivimos una época que promueve los sueños tecnológicos más delirantes, pero no quiere mantener los servicios públicos más necesarios” Slavoj Zizek

 

miércoles, 6 de mayo de 2026

CONFRONTAR DISCURSOS

 La teoría de las ventanas rotas aplicada al discurso político

En 1982, James Q. Wilson y George L. Kelling propusieron “la teoría de las ventanas rotas”, esta teoría viene a decir que los pequeños desordenes, si no son corregidos rápidamente, fomentan comportamientos cada vez más graves, ya que generan una sensación de impunidad que agrava ese tipo de comportamientos.

Esta teoría, que originalmente se aplicaba a las conductas delictivas y antisociales, puede aplicarse a los discursos que ciertos partidos políticos usan actualmente. Serían muchos los ejemplos que se pueden poner, el origen del discurso racista y abiertamente xenófobo comenzó como meras insinuaciones para terminar protagonizando discursos abiertamente radicales contra personas racializadas u originarios de países que son percibidos como pobres, discursos que terminan convertidos en políticas que fomentan la discriminación.

Si estos primeros mensajes xenófobos hubieran sido censurados por la población y medios de comunicación, no habrían llegado a propagarse de la manera que lo han hecho durante los últimos diez años. A finales del siglo pasado hubiera sido impensable que mensajes de corte racista, como los que escuchamos en la actualidad se hubieran difundido a la velocidad que lo han hecho, ya que la población estaba concienciada con la importancia de los Derechos Humanos y la universalidad de las políticas sociales, sin embargo el comienzo del siglo XXI, nos está dejando pinceladas que recuerda mucho a los años treinta del siglo pasado donde el ascenso de regímenes totalitarios dio pie a la II Guerra Mundial y a la muerte de millones de personas en campos de exterminio.

Y es que la extrema derecha mundial ha encontrado en la población migrante el chivo expiatorio propiciatorio para ser culpado de todos los males de los distintos países donde tienen voz y medios para amplificar su mensaje, mensaje que, dicho sea de paso, no soporta el más mínimo análisis estadístico.

En los años noventa nos llegábamos a preguntar como era posible que un personaje como Hitler hubiera llegado a la cancillería de Alemania, era un tema que la mayoría de los jóvenes de entonces no encontrábamos explicación, hoy la actualidad nos ha dado la respuesta.

Cuando la empatía y la solidaridad desaparece, cuando la razón es amenazada por el instinto, aparecen los monstruos que un siglo atrás cabalgaron por Europa, esta vez con la pretensión de que su influencia sea global. En nuestras manos está que no sea así.

“La política y la economía actuales centran la atención en el ego” Byung-Chul Han

 

 

lunes, 27 de abril de 2026

CUESTIÓN DE FE

 

“Yo creo en Dios, pero no en los curas”, esta frase que seguro que has escuchado en más de una ocasión, o puede que tú mismo la hayas dicho, presenta un análisis bastante complejo de la relación del ser humano con la fe.

Esta sentencia esconde una forma de escapar a la estructura en la que se organiza la Iglesia, estableciendo un vínculo directo entre la persona y Dios, sin pasar por el intermediario, que en una sociedad como la española, que ha sido y es tradicionalmente católica, es el sacerdote. Sin embargo, de una cosa estamos seguros, “los curas” sí existen con certeza, Dios, en el mejor de los casos, podemos ponerlo en duda.

He reflexionado mucho sobre esta aseveración y en mi caso invertiría el orden exponiendo que “yo creo en los curas, pero no en Dios”, soy consciente que este posicionamiento puede generar cierta confusión, pero está fundamentada en los siguientes aspectos: en primer lugar, “los curas” son personas reales que llevan a cabo una función que va más allá de la intermediación divina, y en muchos casos ejercen una labor social encomiable, del mismo modo, llevan a cabo una labor de función social que difícilmente puede ser llevada a cabo por otros organismos. En segundo lugar, son la guía “moral” de más de 1.400 millones de católicos en el mundo, lo que les infiere una enorme influencia, una influencia que ha de ser tenida en cuenta.

Como organización jerárquica que es, la Iglesia tiene a su cabeza al Papa, principal representante de todos los católicos y principal exponente de la moral católica, por lo que no pasa desapercibido su enfrentamiento dialéctico con otro líder mundial, en este caso, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

León XIV, que es de nacionalidad estadounidense, se ha posicionado en contra de la guerra de Irán, incluso ha arremetido contra los líderes mundiales que están gastando cantidades ingentes de dinero en financiar los distintos conflictos armados que asolan la faz de la Tierra. En su gira por África, llegó a decir “el mundo está siendo asolado por un puñado de tiranos”. Este posicionamiento no ha gustado nada a Donald Trump, que arremetió contra el pontífice sin medir las consecuencias de sus palabras, lo que le ha granjeado el abandono de los principales predicadores católicos de EEUU que tienen una gran influencia entre sus feligreses, tradicionalmente de voto republicano, del mismo modo, ha conseguido el rechazo de países de tradición católica como Italia cuya presidenta contaba anteriormente entre sus seguidores.

El enfrentamiento con el Vaticano le ha supuesto a Trump un contratiempo, ya que no puede utilizar sus métodos de presión habituales: amenazas, aranceles, embargo económico…, por lo que no ha tenido más remedio que suavizar el tono contra el pontífice.

Puede que yo, simple mortal, no crea en Dios, pero sí creo en la influencia de la Iglesia Católica y en este sentido comparto y celebro el posicionamiento de León XIV en su llamada a poner fin a tanta destrucción.

“La paradoja es que a veces, quienes dicen no creer, pueden vivir la voluntad de Dios mejor que los creyentes” Papa Francisco

martes, 21 de abril de 2026

SOLUCIONES IRREALES A PROBLEMAS QUE NO EXISTEN

 Acuerdo de gobierno entre PP y Vox en Extremadura.

Tras meses de negociaciones, se ha llegado a un acuerdo entre PP y Vox para formar gobierno en la Junta de Extremadura. Son muchos los tiras y aflojas que estos partidos han escenificado durante el tiempo en el que se han mantenido estas negociaciones, comenzando por el rechazo inicial de la dirigente popular para después caer rendida en el ideario del partido ultra, del mismo modo, por parte de Vox, también se han protagonizado desencuentros en los que el partido de Abascal abandonara la mesa de negociación, para terminar confluyendo en un pacto de gobierno con los populares.

El acuerdo de gobierno alcanzado por ambas formaciones expone en su punto cuarto: “No más menores extranjeros no acompañados (MENA)”, este punto puede hacer pensar que el número de menores tutelados por la administración extremeña debe exceder con creces la capacidad de esta comunidad para dar un servicio óptimo.

Esta situación me hizo acceder a los datos oficiales para conocer cuál es el número real de menores extranjeros tutelados en esta comunidad. Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en Extremadura, actualmente, hay 94 menores extranjeros tutelados, así que, teniendo en cuenta que la población extremeña es de 1.055.197 habitantes, según datos oficiales, la proporción de menores extranjeros tutelados sería del 0,008%.

Es difícil llegar a la conclusión de que este insignificante porcentaje pueda suponer ningún tipo de problemas, ni para la administración, ni para la población extremeña.

Este posicionamiento contra el acogimiento de menores confronta, no solo con la realidad sino con la propia historia de Extremadura que ha sido tierra de emigrantes hacia otros puntos de España y del mundo en aras de buscar un futuro mejor.

Teniendo en cuenta estos dos factores cabría preguntarnos ¿Cómo han conseguido plantear como un problema una situación que, según los datos, no lo es?  Y ¿asumimos nuestra responsabilidad como votantes de verificar los datos que nos proporcionan los partidos políticos?

Vivimos en una época donde el relato se impone al dato, donde la realidad ha dejado de importar para dar paso al relato imaginario de un mundo irreal, donde se proporcionan soluciones para problemas que no existen, generando problemas reales para lo que no tenemos solución.

“Demonizar a los de abajo ha sido un medio conveniente de justificar una sociedad desigual a lo largo de los siglos” Owen Jones

 

miércoles, 15 de abril de 2026

REGULARIZACIÓN, UN PASO CONTRA LA EXPLOTACIÓN LABORAL.

 

En el momento en el que escribo estas líneas, acaba de comenzar el proceso de regularización de personas migrantes que podría regularizar a unas quinientas mil personas que se encuentran de manera irregular en nuestro país. Entre los requisitos necesarios para acceder a esta regularización se encuentran: haber llegado a España antes del uno de enero de este año, no tener antecedentes penales (ni en España ni en su país de origen) y tener un contrato de trabajo, entre otros.

El objetivo de llevar a cabo este proceso de regularización es dotar de derechos y obligaciones a las personas que ya viven entre nosotros, lo que ha provocado la salida en tromba de los partidos de la derecha española, esgrimiendo motivos alejados de la realidad que vivimos, como que esto genera una “invasión” de personas extranjeras, o motivos directamente falaces como que se está regularizando a criminales, como cuando es necesario un certificado de penales para acceder a la regularización.

Lo que sí es cierto es que con la regularización se pretende evitar que se repitan los siguientes titulares periodísticos:

-          “La Policía Nacional detiene a un empresario gaditano que explotaba laboralmente, en establecimientos de comida rápida, a ciudadanos extranjeros” (diario El Mundo. 15/04/2026)[1]

-          “La Policía Nacional detiene a dos empresarios agrícolas en El Ejido por emplear a inmigrantes irregulares”  (Ondacero. 01/04/2026)[2]

-                    “Muere el trabajador 'sin papeles' que fue abandonado en un hospital de Ceuta” (Diario El Mundo. 09/11/2010)[3]

Podría llenar páginas y páginas de  titulares como los que acabo de reproducir, pero pienso que esta muestra basta para exponer el verdadero motivo por el que se oponen a la regularización de personas que se encuentran en situación irregular en nuestro país. La regularización dota a la persona de derechos, le da libertad para efectuar las denuncias oportunas sobre los desmanes que algunos empresarios están cometiendo contra esta población, aprovechándose de su situación de vulnerabilidad. Por otro lado todos los partidos políticos saben que la mano de obra migrante es necesaria en nuestro país, como así lo ha especificado el informe económico publicado por el Banco de España en junio de 2025, donde también explica que la población migrante ejerce un balance positivo en el crecimiento del PIB español.

Poner trabas a la regularización de las personas migrantes es posicionarse con los explotadores, es negar a personas que viven con nosotros el disfrute de sus derechos, derechos que todos debemos disfrutar por ser simplemente “humanos”.

“Si un migrante viene a residir entre vosotros, en vuestra tierra, no lo oprimáis. El migrante será para vosotros como el compatriota” Levítico 19, 33-34

 

martes, 7 de abril de 2026

CIRINEOS DEL SIGLO XXI

 

Acabamos de pasar la Semana Santa, como cada año, se han repuesto películas clásicas de estas fechas como: Ben Hur, Quo Vadis, Rey de Reyes, etc., del mismo modo han procesionado infinidad de pasos por toda la geografía española, se recuerdan personajes históricos, o no, propios de esta “semana de pasión”.

De todas las historias que se han vuelto a emitir por televisión podemos extraer alguna enseñanza, los personajes que protagonizan dichas historias representan valores como: la lealtad, la bondad, la justicia, la superación, etc., pero de todos los personajes que aparecen en la representación de esta semana hay uno especialmente que, a mi entender, a pesar de ser un personaje secundario, encarna todas esas virtudes, pasando prácticamente desapercibido, ese personaje es Simón Cirineo.

Este personaje ayudó a Jesús a llevar el peso de la cruz hasta el monte Calvario, donde sería crucificado y este gesto me hace establecer ciertos paralelismos con otras actuaciones del presente.

Cirineo, no cargó con la totalidad del peso de la cruz que correspondía al Nazareno, sino que, con su ayuda, intentó que esta carga fuera algo más liviana, compartir el peso no lo elimina, pero recorrer un camino tortuoso en compañía nos recuerda que no estamos solos con nuestra carga.

Esta ayuda no consiguió resarcir el trágico final, pero hizo que la condena fuera más llevadera, ayudando en la carga del peso del trágico destino.

Hoy son muchas las personas que llevan a cabo una labor como la que en su día realizara este personaje secundario: acompañan en momentos trágicos, comparten el peso de una carga que no es la suya, prestan compañía en momentos difíciles, oyen los lamentos de otros y en muchas ocasiones no pueden evitar un desenlace trágico, permanecen como personajes secundarios y lo hacen sin tener vínculo personal o familiar con la persona que “carga con su cruz”.

Puede que estas personas permanezcan en el anonimato, que no sean recordadas, pero su labor habrá servido de inestimable ayuda para aquellas personas que necesitaron una mano que les ayudara a cargar con sus problemas, aunque a veces estos problemas no tengan solución.

“Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano” Martin Luther King