En el momento en el que escribo estas líneas, acaba de comenzar el proceso de regularización de personas migrantes que podría regularizar a unas quinientas mil personas que se encuentran de manera irregular en nuestro país. Entre los requisitos necesarios para acceder a esta regularización se encuentran: haber llegado a España antes del uno de enero de este año, no tener antecedentes penales (ni en España ni en su país de origen) y tener un contrato de trabajo, entre otros.
El objetivo de llevar a cabo este
proceso de regularización es dotar de derechos y obligaciones a las personas
que ya viven entre nosotros, lo que ha provocado la salida en tromba de los
partidos de la derecha española, esgrimiendo motivos alejados de la realidad
que vivimos, como que esto genera una “invasión” de personas extranjeras, o
motivos directamente falaces como que se está regularizando a criminales, como
cuando es necesario un certificado de penales para acceder a la regularización.
Lo que sí es cierto es que con la
regularización se pretende evitar que se repitan los siguientes titulares
periodísticos:
-
“La Policía Nacional detiene a un empresario
gaditano que explotaba laboralmente, en establecimientos de comida rápida, a
ciudadanos extranjeros” (diario El Mundo.
15/04/2026)[1]
-
“La Policía Nacional detiene a dos empresarios agrícolas en El Ejido
por emplear a inmigrantes irregulares” (Ondacero. 01/04/2026)[2]
-
“Muere el trabajador 'sin papeles' que fue abandonado en un hospital de
Ceuta” (Diario
El Mundo. 09/11/2010)[3]
Podría llenar páginas y páginas de titulares como los que acabo de reproducir, pero pienso que esta muestra basta para exponer el verdadero motivo por el que se oponen a la regularización de personas que se encuentran en situación irregular en nuestro país. La regularización dota a la persona de derechos, le da libertad para efectuar las denuncias oportunas sobre los desmanes que algunos empresarios están cometiendo contra esta población, aprovechándose de su situación de vulnerabilidad. Por otro lado todos los partidos políticos saben que la mano de obra migrante es necesaria en nuestro país, como así lo ha especificado el informe económico publicado por el Banco de España en junio de 2025, donde también explica que la población migrante ejerce un balance positivo en el crecimiento del PIB español.
Poner trabas a la regularización de las
personas migrantes es posicionarse con los explotadores, es negar a personas
que viven con nosotros el disfrute de sus derechos, derechos que todos debemos
disfrutar por ser simplemente “humanos”.
“Si
un migrante viene a residir entre vosotros, en vuestra tierra, no lo oprimáis.
El migrante será para vosotros como el compatriota” Levítico 19, 33-34


No hay comentarios:
Publicar un comentario