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miércoles, 8 de julio de 2026

VÍCTIMAS DEL VICTIMISMO

 

En los últimos años, a causa de la polarización política y de los resultados de los recientes comicios, me he preguntado cómo es posible que un número de personas tan significativo pueda defender ideas tan opuestas.

El principio del que parto es que todos y cada uno de nosotros entendemos que la postura que respaldamos es la que mejor nos representa, tanto a nosotros como a quienes nos rodean. Es por eso que la existencia de ideales tan contrapuestos debe partir de un punto común. Después de mucho leer, pensar y escuchar a los demás, he llegado a la conclusión de que el punto de partida que legitima cualquier opción ideológica y su expresión política es el victimismo.

Desde posturas conservadoras, se fundamenta el relato en la protección de la propia cultura, la cual se percibe como amenazada por los movimientos migratorios, principalmente por personas que provienen de países mayoritariamente musulmanes; este temor se ve reflejado en las proclamas de los partidos de derecha y extrema derecha. Desde la perspectiva progresista, la salvaguarda de los derechos de las clases populares, que se sienten atacadas por el gran capital, es la base sobre la que se asientan las propuestas de las formaciones de izquierda en su amplio espectro político (me reservo el uso del término “extrema izquierda”, ya que ningún partido con relevancia institucional representa o defiende un cambio revolucionario de las estructuras de poder). Desde los nacionalismos periféricos, la autonomía y las características propias de la región se ven agredidas por planteamientos centralistas; del mismo modo, el nacionalismo central percibe una amenaza a la unidad de España por parte de las periferias, por lo que su argumentario se articula en torno a la unidad nacional.

A pesar de que hay muchas más variables que definen el posicionamiento político de un individuo, es el “victimismo” el que justifica la opción electoral preferente.

En la actualidad, existe una “batalla cultural” por establecer un relato hegemónico que legitime unos u otros planteamientos. Diferentes antropólogos, entre los que destaca Claude Lévi-Strauss, han defendido —en mi opinión, con acierto— que la identidad se construye en base al “otro”, a quien percibimos como el contrario.

Como todos no pueden ser “víctimas”, lo más probable es que ninguno lo sea. Por lo tanto, habría que analizar los detalles que sustentan cada narrativa para poder desenmascararlos; pero eso, quizás, suponga un esfuerzo excesivo para un pueblo que se ha acostumbrado a que le den las soluciones a los problemas ya masticadas.

“Quien necesita ser guiado por un pastor solo puede tener la inteligencia de un borrego”. — F. Nietzsche.

 

miércoles, 5 de noviembre de 2025

ALCALDE ZOHRAN MAMDANI

 

Las elecciones a la alcaldía de Nueva York han dado la victoria al candidato del partido Demócrata Zohran Mamdani. Este candidato del ala socialdemócrata del partido se ha alzado con la victoria con un discurso de resistencia hacia las políticas reaccionarias de la administración Trump.

Zohran Mamdani es inmigrante, nacido en Uganda y es musulmán, en su discurso tras la victoria dijo “Nueva York seguirá siendo una ciudad de inmigrantes: una ciudad construida por inmigrantes, impulsada por inmigrantes y, a partir de esta noche, dirigida por un inmigrante”, toda una declaración ideológica que confronta a las políticas anti-inmigración de la administración Trump.

Las encuestas lo daban como favorito frente a los otros dos candidatos, Nueva York ha sido, mayoritariamente, un feudo demócrata. Pero las características y el discurso de Mamdani ha puesto a “temblar” tanto al establishment del partido Republicano como al del partido Demócrata.

Trump intentó días antes de las votaciones influir en el voto de la manera que él mejor sabe hacer, amenazando con disminuir al mínimo posible los fondos a la ciudad de Nueva York, incluso amenazando con detener y encarcelar al, ahora, alcalde newyorkino.

La pregunta que cualquier demócrata (en el sentido etimológico de la palabra) deberíamos hacernos es ¿Qué calidad democrática tiene un país donde su presidente amenaza a un político electo en las urnas con detenerlo? ¿es eso admisible?

Teniendo en cuenta que Nueva York es la capital económica mundial, estas elecciones son de importancia global.

Mamadani ha prometido el abaratamiento del alquiler, la gratuidad de los autobuses, pero de lo que de verdad tendrá que encargarse será de aguantar las embestidas de las clases reaccionarias globales, empezando por las del presidente estadounidense.

El tiempo nos descubrirá como se desarrolla esta confrontación, hoy, en mi opinión, el pueblo ha ganado. Espero que la reacción no los derrote.

“Los síntomas fascistas están ahí, entre ellos el racismo extremo, la violencia o el culto al líder” Noam Chomsky

miércoles, 7 de mayo de 2025

POLÍTICOS CRIADOS EN GRANJAS

 

Uno de los grandes avances del ser humano ha sido la producción intensiva, tenemos como ejemplos las granjas y las fábricas.

Las granjas aparecen con la sedentarización del ser humano, la domesticación de animales consiguió la facilidad de obtener el consumo diario que derivó en la producción intensiva de productos de origen animal: leche, huevos, carne… estos productos facilitaban la alimentación de una mayor población.

Del mismo modo, tras la revolución industrial, la producción intensiva de productos consiguió que un gran número de personan tuvieran acceso a distintos tipos de productos fabricados en serie, que cumplían diferentes funciones.

En la actualidad un nuevo sujeto es producido en cadena y de forma intensiva “el político”.

Podemos comprobar, desde el más humilde ámbito local hasta las altas esferas nacionales e internacionales, como los políticos se “crían” en las “juventudes” de los partidos políticos desde temprana edad, allí se les moldea y se les vincula ideológica y emocionalmente con el partido político en cuestión. Cuando estos jóvenes tienen la “calidad” exigida por los cánones planteados por sus dirigentes, empiezan a trabajar para las siglas políticas en cuestión, este trabajo comienza en una empresa vinculada al partido o como consejero o “cargo de libre disposición” en alguna administración, para llegado el momento, y habiendo demostrado la fidelidad debida, ser incluido en una lista electoral para trabajar como cargo electo del partido.

Son muchos los ejemplos que tenemos de políticos que han militado y trabajado, exclusivamente para su partido, por lo tanto, es al partido al que deben lealtad, no a un ideal o al pueblo que representa, sino al partido.

Políticos criados como en las granjas para llenar los espacios de poder que se van generando, para ello deben mostrar fidelidad, lealtad a sus dirigentes, ser acríticos con las decisiones del partido y sobre todo mostrar su absoluta entrega en las tareas encomendadas, de no ser así no pasaran de afiliados de base que para lo único a lo que se les llamará será para pegar carteles en las distintas campañas electorales.

Decía José Bono (exministro y antiguo presidente de Castilla la Mancha) que para ser diputado lo que hay que hacer es conocer a la persona que hace las listas y podemos comprobar que ese es el principal valor que demuestran muchos de los candidatos a las distintas citas electorales.

A pesar de todo, somos la ciudadanía que los vota los que legitimamos esta situación, por lo que somos en parte responsables de la perpetuación de esta dinámica. La democracia requiere una responsabilidad, no solo a los que nos gobiernan, sino también al pueblo que los elige.

“El mundo no recompensa la honestidad y la independencia, recompensa la obediencia y el servicio” Noam Chomsky

lunes, 24 de febrero de 2025

HAN VUELTO

 La vuelta de la extrema derecha al Parlamento Alemán.

Cuando estaba en el instituto, allá por los años 90, a la hora de dar el tema de los fascismos y la segunda guerra mundial, siempre me surgía la misma pregunta: ¿Cómo pudieron los alemanes votar al partido nazi?

Visto desde la perspectiva del tiempo, parecía imposible que opciones políticas totalitarias, con democracias asentadas y maduras, volvieran a tener ninguna oportunidad de gobernar a través de las urnas.

Hitler llegó al poder con un discurso de exaltación patriótica y superioridad racial, que se podría resumir en “Hacer Alemania grande de nuevo” y “los alemanes (arios) primeros”. Ante la falta de pensamiento crítico estos mensajes calan rápidamente en la población.

A día de hoy, nadie se hará la misma pregunta porque estamos viendo como está sucediendo. Partidos abiertamente xenófobos (la xenofobia es el racismo del siglo XXI), con discursos de exaltación “patriótica” comienzan a hacerse con el poder, o al menos a ser la opción de gobierno de muchos de los ciudadanos en diferentes países.

Los resultados de las elecciones alemanas, donde el AFD (partido que comulga con las tesis del partido nacionalsocialista) ha sido la segunda fuerza política. Afortunadamente la CDU, partido de centro derechas alemán, tiene claro que no volverá a cometer el error que los conservadores cometieron en el siglo pasado dándole responsabilidades de gobierno a una ultraderechista como Alice Weidel. Esta decisión demuestra que la CDU es un partido que pone el sistema democrático por encima de intereses personales y de partido. Parece que una Gran Coalición de partidos gobernará Alemania durante cuatro años, una coalición que pretende ser un muro de contención contra la Extrema Derecha alemana.

Decía Noam Chomsky que “la propaganda es a la democracia lo que la cachiporra al Estado totalitario” y si Elon Musk, la persona que domina a nivel mundial la propaganda, ha puesto sus medios de difusión al servicio de la extrema derecha mundial, el resultado no puede ser otro que una democracia devaluada donde los partidos de extrema derecha se presentan a las elecciones con las cartas marcadas.


Hoy sabemos cómo llegó Hitler al poder en los años treinta del siglo XX, no permitamos que la historia se repita, nos jugamos la democracia en ello.

“El nacionalismo era (es) un arma ideológica de la burguesía para, entre otras cosas, vincular a los trabajadores a sus objetivos y, en caso de que la hubiera a sus guerras” Nicolás Sartorius

martes, 29 de octubre de 2024

ELECCIONES EN USA

 

Se acercan las elecciones presidenciales de Estados Unidos y, como es habitual, la presidencia se dirime entre el candidato republicano y la candidata demócrata. Esto no sería noticia de no ser por las características especiales tanto de los candidatos como de la situación geopolítica internacional.


Intentar adivinar quien se alzará con el triunfo es complicado, debido a la propia complejidad de la población estadounidense, las propuestas electorales así como la idiosincrasia de los candidatos.

Desde el punto de vista de un ciudadano europeo cuya única información a la que puede acceder es a la facilitada por los medios masivos de información, como es mi caso, no es extraño que surjan ciertas preguntas.

Kamala Harris, la candidata demócrata, ha basado su campaña en sus características físicas, hija de dos inmigrantes de origen jamaicano e indio, ha explotado estas señas de identidad para identificarse con las minorías étnicas, tan abundantes en Estados Unidos. Pero la realidad es que con su discurso pro-minorías, la administración Biden, de la que es vicepresidenta, ha alcanzado un nuevo record en la repatriación de inmigrantes, llegando en 2024 a la escalofriantes cifra de 700.000 deportaciones (según El Diario[1]), por encima de las realizadas durante el periodo de presidencia de Trump. A nivel internacional ha mostrado su apoyo inequívoco al genocidio que está llevando a cabo Israel, y por seguir financiando a Ucrania en su lucha contra Rusia.


El caso del candidato republicano, Donald Trump, es más llamativo. Con un mensaje abiertamente racista, sus propuestas están encaminadas a favorecer fiscalmente a los grandes lobbys económicos norteamericanos y con un afán por desmontar el escuálido sistema social de Estados Unidos, con el insulto como único argumento, difamador y propagador de bulos, además fue el instigador del asalto al congreso producido en Enero de 2021, una vez que perdió las elecciones contra Biden. Ha sido investigado por sustraer documentación clasificada una vez que abandonó la Casa Blanca. Y durante esta campaña ha llegado a decir “si salgo presidente no tendréis que votar cada cuatro años” un comentario que debería incapacitarlo para presentarse a cualquier elección democrática. En el plano internacional se muestra cercano a llegar a un acuerdo con Putin y al igual que la candidata demócrata apoya sin fisuras las acciones de Israel.


El problema de un sistema bipartidista como el estadounidense es que ambos candidatos difieren en muy pocas características convirtiéndose en el mismo perro con distinto collar.

“La democracia se ha convertido en un instrumento de dominio del poder económico y no tiene ninguna capacidad de controlar los abusos de este poder” José Saramago



[1] https://eldiariony.com/2024/10/22/ee-uu-alcanza-cifra-record-de-repatriaciones-bajo-la-administracion-biden/


miércoles, 26 de junio de 2024

DEMASIADO RUIDO

 

Mucho se ha escrito sobre la polarización política existente en España, los continuos enfrentamientos entre los representantes de los partidos del ala izquierda con los del ala derecha así lo demuestran. Estos discursos que apelan a las emociones de quien los escucha, las exaltaciones grandilocuentes pero vacías de contenido, parece hacer el mismo efecto que una lata vacía al chocar contra el suelo, mucho ruido y poco que ofrecer.

Esta situación, está consiguiendo dos cosas: la primera es la desafección de una parte importante del sistema electoral (que no es lo mismo que la desafección política), y la prueba es el aumento de la abstención en las distintas citas electorales, la segunda es la polarización de las partes, los seguidores de cada partido repiten, como un mantra, los discursos de sus líderes, sin ningún tipo de reflexión previa, y el hecho de poner en cuestión lo dicho por el partido es posicionarte fuera del grupo, aumentando la polarización entre quienes sí continúan participando en las citas electorales.

Mientras tanto, los debates importantes, y describo como importantes aquellos cuyas consecuencias afectan en el día a día de la ciudadanía, como por ejemplo: la vivienda, la inflación, la reforma laboral… quedan en un segundo plano, pasando desapercibidos para la mayor parte de la población.

En mi opinión, el gobierno de coalición ha llevado a cabo una de las reformas más importantes que afectan directamente en el día a día de muchos millones de ciudadanos, como es el aumento del SMI y acabar con la temporalidad laboral. Gracias a esta reforma muchas personas han conseguido, por fin, estabilidad laboral y un sueldo digno por desarrollar su trabajo, sin embargo la sangría de votos sigue debilitando al bloque de izquierdas.

La conclusión a la que llego es que las personas se encuentran inmersas en debates superfluos que en nada le afectan, o al menos no le afectan directamente, como: la renovación de CGPJ, la amnistía de los políticos catalanes, etc., y estos cambios no son vistos como conquistas sociales, sino como “regalos caídos del cielo”. Mientras tanto, la polarización sigue creciendo y los enfrentamientos son cada vez más evidentes.

Esta situación no afecta únicamente a España. Francia, una de las locomotoras europeas, se presenta a unas elecciones legislativas completamente dividida, donde las políticas de centro se han demostrado incapaces de afrontar las necesidades de los franceses, por lo que ahora aspiran a legislar, la extrema derecha de Marine Le Pen con el Frente Popular encabezado por Jean-Luc Melenchon (no los llamo de extrema izquierda porque en sus listas van políticos como el expresidente francés, el socialista François Hollande, entre otros).

Mucho se habla de la importancia del “centro político” pero les dejo esta pregunta ¿Dónde se encuentra el “centro” cuando se presenta un partido abiertamente racista y uno abiertamente antirracista?

“Los hombres se inclinan a un partido u otro, en cada caso particular, siguiendo la dirección general de sus sentimientos” Stuart Mill

miércoles, 12 de junio de 2024

COMPROMISO DEMOCRÁTICO

                 La democracia como sistema político, sin ser perfecto, es el menos malo de los sistemas conocidos, por la razón de que son la mayoría de las personas que viven en determinado lugar las que eligen a las personas que van a gobernarlos durante un tiempo determinado, si las personas elegidas no cumplen con las expectativas esperadas, los electores tienen la posibilidad de cambiarlas por otras que les generen más confianza.


La responsabilidad de elegir quienes ostentarán el timón del gobierno requiere (entre otras muchas cuestiones) conocer a todos los candidatos que se presentan  para ostentar el gobierno. Generalmente, en España, la mayoría de la población tiene conocimiento de 4 o 5 partidos que tienen una mayor visibilidad en los medios de comunicación, que cuentan con apoyo económico para difundir sus principios y propuestas, pero una gran mayoría de partidos que se presentan a las elecciones son unos auténticos desconocidos para la mayoría de la población.

Sirva como ejemplo, las elecciones al parlamento europeo el pasado 9 de junio. La ciudadanía barajaba cuatro o cinco opciones para decidir su voto, cuatro o cinco partidos, que de una forma u otra, conocía. Sin embargo fueron 34 partidos políticos los que se presentaron a las elecciones. Entre estas papeletas hay partidos que se presentan históricamente a las elecciones, como Falange Española o el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE), y que históricamente no obtienen un porcentaje de votos mínimos  entre los electores, otros partidos, se presentaban por primera vez a las elecciones, como CREE  o VOLT.


La mayoría de las personas que acudían a votar tenían su primer contacto con estos partidos en la misma mesa electoral, a donde habían acudido, en su mayoría, con el voto decidido, por lo que estos partidos “desconocidos” tenían pocas o ninguna opción de obtener representación.

Para poder elegir en libertad, debemos conocer todas las propuestas, a todos los candidatos, los principios ideológicos que rigen estos partidos, etc., una vez lo tengamos podremos decir que hemos elegido libremente.

En España existe una ley que regula la forma en la que los partidos pueden trasladar sus propuestas a los ciudadanos “Ley orgánica 2/2011, de 28 de enero, por la que se modifica la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General”, pero es evidente que esta ley beneficia a los partidos mayoritarios y perjudica a los minoritarios y peor financiados, aun así existen mecanismos para que los ciudadanos que se quieran informar puedan hacerlo.

La democracia, para ser efectiva, requiere el compromiso de la ciudadanía, un compromiso que va más allá de ir a votar cada cuatro años, poder votar sabiendo las consecuencias del voto, y cómo afectará a todo su entorno. Sin este compromiso la democracia se convierte en un concepto vacío de contenido en manos de charlatanes y demagogos.

“El modelo democrático liberal está pensado en esencia para racionalizar, justificar, proteger y defender la propiedad capitalista privada y así reproducir el sistema de explotación de clases” Issa G. Shivji

miércoles, 28 de septiembre de 2022

BELLA CIAO

 

Las pasadas elecciones italianas han resuelto que un nuevo Estado europeo sea gobernado por el neofascismo, Italia se une a Hungría y Polonia y parece que pronto Suecia correrá la misma suerte.

El lema “Dios, patria y familia tradicional” (su concepto de Dios, patria y familia) parece estar imponiéndose en toda Europa, donde a través de procesos democráticos estos partidos están imponiéndose, y por eso mismo son gobiernos legítimos, porque es lo que sus ciudadanos han votado.

Los partidos de izquierdas, enredados en sus luchas de egos, cuotas de poder y construcciones de identidades minoritarias, asisten atónitos al empuje de la extrema derecha en todo el continente, un empuje que no parará ante cánticos como el “Bella Ciao”, o consignas como “No pasarán”, ni discutiendo si hay que decir “todos”, “todas” o “todes”.

La derechización del marco ideológico europeo es evidente, no quedando ya ningún partido relevante con propuestas revolucionarias que confronten el Status Quo actual. Cualquier partido europeo de izquierdas sería catalogado de centro derecha reformista a principios de siglo XX.

Urge, resignificar el concepto “clase trabajadora”, realizar propuestas radicales que mejoren el modo de vida de trabajadores y trabajadoras, que reclamen nuevos derechos, que se exijan: mejoras salariales, medios para la conciliación familiar, nacionalización de energéticas, una verdadera política fiscal progresiva, un Estado laico que acabe de una vez con el concordato con el Estado del Vaticano, que se consolide el derecho constitucional a una vivienda digna, que se paralicen todos los procesos de privatización de los servicios públicos y por supuesto un referéndum para poder elegir si queremos mantener una monarquía parasitaria o elegir a nuestro Jefe del Estado.

Estas reivindicaciones, no deben ser negociadas, sino exigidas. Los derechos no se negocian.

¿Negoció el partido popular el rescate a la banca? ¿nos han preguntado si queremos seguir manteniendo a la iglesia? ¿nos han preguntado si queremos seguir siendo súbditos?

Mientras los partidos de izquierdas sigan asumiendo los paradigmas capitalistas, mientras sigan siendo cómplices del desmantelamiento del Estado de Derecho, mientras no tomen la iniciativa con propuestas revolucionarias, el fascismo seguirá creciendo, de nuevo, en Europa, una regresión en derechos y libertades que ya se han visto materializadas en los países donde llevan gobernando más tiempo.

La “lucha de clases” es el motor de la historia y una de las “clases” en conflicto ni siquiera sabe que se está dando esta lucha. La clase privilegiada es consciente de ello y está poniendo todos sus recursos en ganarla. Los privilegiados se reconocen entre ellos como miembros del mismo estatus, mientras los trabajadores se enfrentan entre ellos por recoger las migajas que les proporciona el sistema, sin ser conscientes que sin su trabajo el Sistema se viene abajo.

“La gastada política de centro ha demostrado ser incapaz de afrontar las necesidades y aspiraciones de la gente de clase trabajadora” Owen Jones.

lunes, 20 de junio de 2022

CARTA ABIERTA DE UN MILITANTE DE IU

 


Pues ya se acabaron las elecciones andaluzas, y los resultados son el reflejo de lo que los andaluces y andaluzas hemos decidido democráticamente. Es momento de hacer balance y buscar las fallas en la estrategia y comunicación que los partidos de izquierda han llevado a cabo en esta campaña. Los resultados son inapelables y lejos de buscar culpables es necesario ponerse a trabajar en favor de las clases populares.

Milito en Izquierda Unida desde el 2011, un momento histórico de tremenda ebullición, una movilización social constante y el surgimiento del movimiento 15M, o como se conoció en el resto del mundo “Spanish Revolution”.

Desde entonces he sido apoderado o interventor en todas y cada una de las elecciones que se han celebrado en nuestro país, siempre como militante de IU. Casualmente y sin cambiar mis principios, he portado el identificador de Izquierda Unida, Unidad Popular, Adelante Andalucía, Unidos Podemos, Unidas Podemos y Por Andalucía, y según parece, para las próximas generales el identificador volverá a cambiar según evolucione el proyecto político encabezado por Yolanda Díaz.

En un momento como en el que vivimos la identificación con la marca es un principio básico para cualquier empresa. Los jóvenes pagan cantidades significativas de dinero para lucir el logo de su marca en su vestimenta. La vinculación entre marca y consumidor es un trabajo prioritario para cualquier gran marca y cuesta una gran cantidad de tiempo y dinero forjar esa vinculación.

Uno de los principales problemas que he encontrado como representante en las distintas mesas electorales es que los votantes, incluso queriendo votar la marca con la que se presentaba mi partido, desconocían el logo o el nombre por el que se presentaba en esas elecciones.

Elección tras elección las distintas coaliciones en las que se ha integrado Izquierda Unida se han formado en escasos meses antes de las elecciones, no sin pasar diversas dificultades para conformar las alianzas, encontrar un nombre, establecer las listas electorales, etc., todas estas circunstancias generan dudas en los votantes, incluso desconocimiento por cual es la papeleta de que deben coger y por extensión desmovilizan a los votantes que terminan eligiendo otra opción o quedándose en casa.

Es hora de mirar a largo plazo, dejarse del cortoplacismo que generan los procesos electorales, establecer redes duraderas, un proyecto de futuro, un futuro que abarque más que los cuatro años de una legislatura.

Es hora de restablecer prioridades, estrategias, modernizar conceptos con los que la clase trabajadora vuelva a identificarse, construir símbolos con los que identificarse con la mirada en el horizonte, no en la próxima fecha electoral.

Es un camino largo y lleno de dificultades que merece y debe andarse.

Esta es una reflexión de un simple militante de base que espera sea compartida por el resto de compañeros y compañeras. Porque como dice mi amigo y compañero Antonio Franco citando a José Saramago “La derrota tiene algo positivo: nunca es definitiva. En cambio la victoria tiene algo negativo: jamás es definitiva”. Así que seguiremos luchando por un mundo mejor derrota tras derrota hasta la victoria final.

 “Es preciso soñar, pero con la condición de creer en nuestros sueños” Lenin.

martes, 14 de junio de 2022

NO ENTIENDO DE POLÍTICA.

 “Yo es que de política no entiendo”, es común oír esta frase por parte de amigos y conocidos cuando se plantea algún tema relacionado con la política o con partidos políticos (que no tiene por qué ser lo mismo necesariamente).  


Es posible que alguien sienta que no “entiende” de “política” pero de lo que seguro que sí entiende es de las cosas que quiere, le beneficia o considera justo. Estoy seguro que la mayoría de las personas que están leyendo esto sabrán si es beneficioso, para él/ella o para la gente que quiere, si tener un educación pública de calidad, ser atendido por su médico de familia en un tiempo prudencial, si prefiere tener un salario acorde con su trabajo o si le gustaría que le despidieran estando de baja por enfermedad, seguro que tiene una opinión formada sobre disfrutar de vacaciones, etc., todas estas cuestiones están dirigidas por decisiones políticas y dependiendo de la tendencia política del partido que tome las decisiones estarán orientadas en un sentido u otro.

El posicionamiento de un partido u otro está directamente relacionado con su orientación ideológica (todas legítimas), y durante los cuatro años que preceden a las elecciones de turno, cada partido nos muestra sus prioridades según la orientación del voto en las distintas propuestas que se plantean durante esa legislatura.


Los medios de comunicación están más centrados en transmitir la “bronca” entre los partidos que en profundizar en lo verdaderamente importante, como son los acuerdos y desacuerdos fundamentados en una argumentación acorde a su línea ideológica.

Parece que el mundo del espectáculo se ha instalado en el análisis político y solo hay que ver los debates en programas “especializados” o los análisis que se hicieron en los programas que se transmitieron tras los debates para las elecciones a la Junta de Andalucía del 19 de junio. Los medios están más preocupados por generar opinión que por informar. Las redes sociales, gracias a sus algoritmos, solo comparten publicaciones afines a los gustos del usuario, por lo que se anula la capacidad crítica necesaria a la hora de comparar argumentos, y reforzando las ideas preconcebidas de quien navega en las distintas redes sociales existentes.

La democracia se fundamenta en la capacidad reflexiva del votante, y en la responsabilidad a la hora de emitir el voto, así que si nos paramos a pensar en qué tipo de sociedad queremos vivir,  que servicios públicos son necesarios, o que condiciones laborales deberías tener, puedes decir que “sí sabes de política”, ahora solo tienes que encontrar un partido que defienda los mismos intereses que tú.

“El cambio social tiene su origen en acciones individuales” Robert Chambers

miércoles, 8 de junio de 2022

LOBOS CON PIEL DE CORDERO

 Elecciones, Foucault y relatos.

Según Michel Foucault, el poder reside en el discurso, ya que es el discurso lo que determina lo que es o no verdad, esto quiere decir que el relato de la historia es más importante que los hechos objetivos que sucedieron, pues pasado el tiempo necesario, esto será lo que se recuerde y se tome como cierto.


No siempre es necesario esperar que pase el tiempo para establecer un relato como “verdad”, basta con elaborar un discurso y repetirlo hasta la saciedad para que la mayoría de la gente lo tome como cierto, aunque este discurso confronte directamente con la realidad que se vive, para eso es muy útil un buen uso de la “propaganda”, que como diría Noam Chomsky “la propaganda es a la democracia lo que la cachiporra al Estado totalitario”, es capaz de moldear el pensamiento de la sociedad sin usar la fuerza.


En estos días que están próximos las elecciones autonómicas en Andalucía, es llamativo, el relato que se ha construido en torno al Presidente de la Junta de Andalucía, y candidato a la reelección, el representante del Partido Popular, Juanma Moreno.

Se presenta como una persona “moderada” (sea lo que sea lo que signifique eso), capaz de transmitir tranquilidad, habiendo defendido la gestión de lo público en la legislatura que está a punto de acabar. Sin embargo, los datos nos dicen todo lo contrario.


La Junta de Andalucía ha despedido en esta legislatura a ocho mil sanitarios, a más de tres mil docentes, ha cerrado líneas de la escuela pública y fortalecido los convenios con los centros privados, del mismo modo ha desviado millones de euros que iban destinados a la sanidad pública para la sanidad privada, ha aprobado un decreto que favorece los pozos ilegales en Doñana en contra de los cultivos legales, ha bajado los impuestos a los ricos, disminuyendo la recaudación de la administración autonómica, pedir cita con el médico de familia se alarga a un tiempo indecente, etc. Se podría decir que su gestión económica ha sido de tinte liberal, lejos del relato que se pretende establecer y que en muchos casos ya se ha implantado.

Con un estilo diametralmente opuesto a su homóloga madrileña, lejos del histrionismo al que nos tiene acostumbrado Isabel Díaz Ayuso, Juanma se presenta con una sonrisa y elude la polémica, su trato afable esconde la realidad del sistema capitalista, allá donde haya negocio, las élites, intentarán sacar beneficio, para ello es necesario el debilitamiento del sistema público, con el objetivo de que las empresas privadas que se dedican al mismo sector sean atractivas para aquellos que puedan pagarlas.

Es por ello que el relato se convierte en esencial, ya que si el pueblo fuera consciente de estas políticas se generaría un malestar capaz de acabar con la paz social imperante.

Atreviéndome a contradecir a Foucault, la “verdad” no reside en el discurso, sino en los hechos, y estos no dependen de la perspectiva, sino que son ciertos per se.

En democracia, las políticas son avaladas por los votos, que cada cual asuma su responsabilidad.

“En la actualidad, gracias a los progresos de la retórica, basta saber hablar bien para llegar a ser jefe del pueblo” Aristóteles.

miércoles, 25 de mayo de 2022

EL CORTEJO ELECTORAL.

 En cada periodo electoral vemos como cada agrupación política intenta convencer al electorado que las otras opciones son una mala elección para defender sus intereses y que por lo tanto son ellos la mejor opción que pueden tomar el día de emitir su voto.


Poco a poco nos hemos acostumbrado a ver como los distintos partidos se insultan entre ellos (es justo reconocer que hay partidos que insultan más que otros) y siguiendo la senda del insulto, pues también insultan a los votantes de los partidos contrarios.

En mi opinión, no creo que insultar y mentir a los posibles votantes, o simpatizantes de una opción política determinada sea una buena estrategia de campaña, ya que puede afianzar el voto por esa opción o incluso movilizar a personas que no pensaban votarlos, a fin de cuentas, es la gente con su voto quienes constituyen los parlamentos resultantes de las elecciones.

La campaña electoral debería ser una campaña de cortejo hacia el votante, donde el fin último fuera que éste estuviera tan “enamorado” del partido político en cuestión que no dudara en ir a votarlo.

Para ello los partidos deberían desplegar sus encantos cual pavo real, mostrando todas sus virtudes, con el objetivo de que la persona a conquistar quedara prendada de sus capacidades.

Puede suceder que el votante haya dejado de creer en estas supuestas virtudes que el partido político le muestra, como animal en celo, y no fuera suficiente para convencer al votante, entonces habría que “tirar” de datos objetivos, esto es, la evaluación de lo sucedido durante la última legislatura. Así el votante podría decidir si estos cuatro años le han sido beneficioso para sus intereses o perjudicial.

Este tipo de campaña pondría al votante en el centro, y se expondrían las virtudes de cada uno de los partidos para que éste decidiera, pero lamentablemente las campañas están dirigidas desde el insulto, y algunas intervenciones son, realmente, un insulto a la inteligencia. Así que mucho me temo que veremos una gran exposición de candidatos y candidatas sacando pecho cual palomos o entrechocando cornamentas como venados en celo.

“He aprendido a no intentar convencer a nadie, el trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro” José Saramago.

jueves, 24 de febrero de 2022

COMO A UN CONEJO CUANDO LE DAN LAS LARGAS.

 Tras cada cita electoral la izquierda se pregunta dónde están los votos.

Después de las últimas citas electorales donde la derecha y la ultraderecha parecen estar subiendo como la espuma en representación pública, los partidos de izquierda parecen desorientados preguntándose donde están los votos y por qué la ciudadanía elige representantes que, a todas luces, actúan en contra de sus intereses. El Partido Popular ha hecho todo lo que estaba en su mano por evitar que las ayudas para la recuperación tras la pandemia llegaran a España, del mismo modo allá donde gobierna ha puesto en práctica unas políticas de desmantelamiento de los servicios públicos para favorecer a las entidades privadas, especialmente en los sectores de sanidad y educación, por otro lado Vox tiene como hoja de ruta el desmantelamiento del estado de las autonomías, el retroceso en las leyes de igualdad y la visión monocromática de la historia de España y un claro lenguaje xenófobo y belicista. A pesar de ello han crecido en las últimas citas electorales.

Ante esta situación los partidos de izquierda deben hacer una profunda reflexión para averiguar el porqué, a pesar de recuperar derechos de que los trabajadores habían perdido con la reforma laboral que implantó el PP, una gestión de la crisis pandémica que ha permitido estabilizar el empleo en situaciones tan duras o aumentar por segundo año consecutivo el Salario Mínimo Interprofesional, la sangría de votos a favor de las fuerzas de la derecha.

Los partidos de derecha han votado históricamente en contra de todos los avances sociales; el divorcio, el aborto, la subida del SMI, la reforma laboral…

Partiendo de la premisa que el país está compuesto mayoritariamente por personas que pertenecen a la Clase Trabajadora la pregunta que deberían plantearse es ¿por qué votan estas personas a favor de partidos que están en contra de sus intereses?

Citando a G. Lakoff “la gente no vota necesariamente por sus intereses. Votan por su identidad”. La Clase Trabajadora ha dejado de identificarse como tal, y ha dejado de ser un sujeto político, de esto ha tenido culpa los partidos de izquierda que han disgregado la identidad colectiva en grupos marginales donde unos no se identifican con los otros, los colectivos LGTBI, feministas, minorías étnicas y muchos más, olvidan que tienen más en común que lo que los separa y todos estos colectivos tienen sus referentes tanto a la izquierda como a la derecha del arco político. Pero que la mayoría social no se identifique como clase no las exime del dominio de las clases dirigentes.

La batalla cultural, que está ganando la derecha a todas luces, debe hacer replantearse a la izquierda a volver a resignificar el concepto de proletariado, que no es otro que “toda persona que vende su fuerza de trabajo a cambio de un salario”. A través de los Think Tanks debe construirse una imagen con la que la gente se identifique y no lo relacione con un sucio obrero a las puertas de una fábrica en plena revolución industrial (este proletariado hoy no existe, o  al menos no es mayoritario).


La izquierda debe volver a aglutinar a todos los movimientos alrededor del concepto “Clase Trabajadora”

El éxito de la derecha se fundamenta en haber logrado que las clases trabajadoras se identifiquen con las élites gobernantes y vean como un competidor a las personas que se encuentran en su mismo peldaño social. Esta es la lucha final.

“Por supuesto que hay lucha de clases, pero es mi clase, la clase rica la que está haciendo la guerra y la estamos ganando” Warren Buffet.

miércoles, 7 de abril de 2021

LOS MALOS COMERCIALES.

             Si algo aprendí durante los diez años que trabajé como comercial es que si para vender tu producto o servicio tienes que hablar mal del de la competencia, entonces tu producto o servicio no merece la pena. Lamentablemente, la técnica de despreciar a la competencia es una técnica usada demasiadas veces por los malos comerciales. Cualquier empresa debe ver en la competencia a su principal maestro y aprender de ella para mejorar.

Por eso, cuando un comercial intente venderte algo menospreciando el producto o servicio de la competencia desconfía, lo que te ofrece no tiene características dignas de admirar o que se diferencien del resto.

De un tiempo a esta parte esta técnica de venta se ha trasladado a la política y hace ya demasiado tiempo que los partidos que se presentan a las elecciones han dejado de explicar que es lo que harían si consiguieran el gobierno y se han dedicado a criticar a sus oponentes políticos dejando a los votantes en la siguiente disyuntiva “o yo, o el caos”.

Las elecciones a la Comunidad de Madrid tienen una especial importancia en el resto del Estado debido al centralismo sociológico impregnado en las más hondas raíces del sentir español y que la España de las autonomías no ha conseguido eliminar.

Explicar las medidas propuestas en los distintos programas electorales ha sido sustituido por la publicación de memes donde se ridiculiza al oponente, se insulta al contrario o se miente descaradamente, llegando, a veces, a ser un verdadero insulto a la inteligencia. Las bases ideológicas que sustentarán las acciones que se llevarían a cabo si se consiguiera la victoria electoral, han sido sustituidas por la exaltación de un líder o lideresa carismático/a que nos prometen salvarnos del caos que se produciría si ganara la opción contraria.

Y aunque todo esto es obvio, claro y patente, los ciudadanos/as, que somos quienes “sufriremos” las decisiones que tomarán las opciones vencedoras durante los próximos cuatro años, tragamos y alentamos el método con el que estos malos comerciales quieren “vendernos” sus servicios.

Todo esto no es un llamamiento a la abstención, nada más lejos de mi intención, votar es el pequeño espacio que esta democracia nos ha dejado para hacernos oír, lo que pido al votante es algo más complejo, le pido que se informe, que profundice en las opciones políticas que contraste los programas electorales con sus intereses y que vote en conciencia a quien crea que va a defender mejor sus intereses y necesidades. A fin de cuentas la democracia es nuestra última esperanza.

“A usted no le interesa la política, pero a la política le interesa usted” León Trotsky.

domingo, 11 de octubre de 2020

ELECCIONES EN EEUU.

El próximo tres de noviembre se celebran elecciones presidenciales en Estados Unidos, y aunque pueda parecer que se trata de un proceso interno del país, a nadie se le escapa que los resultados electorales influirán en el panorama geopolítico mundial los próximos cuatro años.


Los contendientes pretenden representar al pueblo norteamericano, pero hagamos un somero análisis de cada uno de los candidatos presidenciales:

Donald Trump (74 años), actual presidente de Estados Unidos, obtuvo la presidencia con tres millones de votos menos que su oponente del partido demócrata, pero las aritméticas del sistema electoral estadounidense lo auparon al cargo. Es un reconocido empresario multimillonario, que entre sus logros está haberse arruinado 5 veces, ya como presidente ha aumentado la tensión racial entre los ciudadanos estadounidenses, así como un trato inhumano a los colectivos de inmigrantes que cruzaban la frontera huyendo de la violencia o la pobreza, separó familias y enjauló a niños, a nadie se le puede olvidar aquellas imágenes horrendas. En cuanto a política social eliminó el exiguo programa de Seguridad Social implantado por la administración Obama, ha menospreciado el alcance de la pandemia de Covid-19 y alentado a grupos supremacistas blancos a ejercer la violencia con todo aquel que no encaje dentro del estereotipo wasp (Blanco, Anglo- Sajón y Protestante). En relación a la política internacional, ha incrementado la tensión con Corea del Norte, China y Rusia igualmente ha impuesto aranceles a los productos de sus supuestos socios de la Comunidad Europea, etc.


Joe Biden (77 años), el candidato por el partido demócrata, es un multimillonario que lleva en política durante 48 años, cuyo principal activo para estas elecciones es no ser Donald Trump. Fue miembro de la administración Obama y se muestra como un hombre sin el carisma del último presidente demócrata ni el empuje “feminista” que podía aportar Hilary Clinton, aun así las encuestas le dan una corta ventaja sobre el candidato republicano.


La participación en las elecciones ha caído en Estados Unidos a un 56% lo que indica una clara desafección del pueblo con el sistema actual, igualmente las leyes que impiden ejercer el voto se ceba con la población más desfavorecida de la nación.

Ante esto solo caben las siguientes preguntas ¿quién representa los intereses de la clase trabajadora estadounidense? ¿Cómo un multimillonario puede comprender las necesidades de las clases populares a la que solo conoce por las estadísticas? ¿Está el sistema electoral norteamericano caduco? Con esta carta de presentación ¿Cómo puede presentarse al mundo como “El defensor de la democracia”? ¿Por qué occidente pretende emular un sistema que sólo representa a las clases económicas poderosas?

Yo pongo las preguntas ustedes deben encontrar las respuestas.

“La gente no vota necesariamente por sus intereses. Votan por su identidad” George Lakoff