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jueves, 12 de diciembre de 2019

NO HAY LIBRO MALO.


Aunque actualmente el ensayo no sea el género literario preferido por la mayoría de los lectores, y aún menos el ensayo filosófico, hay que reconocer la importancia de este género respecto a la conformación ideológica, a fin de cuentas son las fuentes de las que bebemos, aun sin saberlo, para estructurar nuestra sociedad.

Uno de los muchos filósofos más influyentes y reconocidos en los últimos dos siglos es Friedrich Nietzsche.
Nietzsche en su obra El Ocaso de los Ídolos, describe su base filosófica y se posiciona en contra de la moral, él mismo se define como “antimoralista”, en contra de la educación pública para la clase trabajadora, entiende el matrimonio como un sistema donde la mujer y los hijos son propiedad del hombre, a favor de la eugenesia (aplicación de las leyes biológicas de la herencia al perfeccionamiento de la especie humana), en definitiva en contra de todos los valores que han construido la sociedad actual.

Pero a pesar de todo, no existe ningún libro del que no se pueda extraer una enseñanza, un aprendizaje o algún valor que incluir en nuestros principios.
En este libro al que nos hemos referidos anteriormente podemos extraer esta cita:
“¿Qué estás buscando? ¿Te gustaría multiplicarte por diez, por cien? ¿estás buscando adeptos? ¡Busca ceros entonces!”
Esta cita es una clara alusión que para multiplicar el número de seguidores, adeptos, partidarios o correligionarios y que estos sean muy numerosos, debes buscar personas sin capacidad crítica ninguna, que te crean a “pies juntillas”, que no cuestionen y sobre todo que no sean críticos, que tengan un valor de cero.
Nietzsche, entiende al hombre como ser liberado de toda fe, un ser real, con sus defectos y virtudes, capaz de asumir sus aciertos y sus errores y sobre todo un ser con conciencia crítica.
Una persona con capacidad crítica, no será un adepto, no se incluirá en la masa, y no seguirá a nadie ni a nada de manera irracional, sino de forma crítica y consciente, es la base del librepensamiento, libre de dogma.

A pesar de que la obra de este autor sea controvertida, densa, complicada, exponga tesis impopulares, sea prepotente, machista, antimoralista, etc., una obra con la que se puede estar de acuerdo o no, nos enseña que no existe un libro tan malo que no consiga enseñarnos algo.
Una vez, un amigo me dijo, que no era malo leer ningún libro, que lo malo era leer sólo un libro, porque lo que ese libro te enseñe se convierte en dogma.
“Fórmula de mi felicidad: un sí, un no, una línea recta, una meta…” F. Nietzsche.

martes, 3 de diciembre de 2019

LEYES Y FRONTERAS


El mundo está lleno de fronteras, las fronteras son la forma que los Estados tienen de delimitar su territorio con el objetivo de legislar el espacio que la contiene. Aunque en otra época fueron más permeables, en la actualidad no podemos concebir un Estado sin delimitarlo dentro de unas fronteras.

Las fronteras son acuerdos arbitrarios a los que se ha llegado a través de múltiples causas, acuerdos políticos, bélicos, comerciales… la historia de las fronteras son curiosas a lo largo del tiempo.
Vemos como las fronteras, que tienen como objetivo legislar un determinado espacio de este planeta, se vuelven cada vez más permeables dependiendo sobre que o quien haya que aplicar la ley.

Analicemos algunos ejemplos: en el acuerdo que el primer ministro británico Boris Johnson ha negociado con la Unión Europea establece que se implantarán medidas de control en la frontera para las personas físicas, pero que las transacciones económicas quedarán libres de cualquier frontera ya sea física o económica. Cuando decidimos viajar a cualquier país debemos solicitar un visado donde nos autoricen la entrada, una de las condiciones para viajar es que dispongamos del dinero suficiente para poder permanecer en dicho país durante el tiempo que vamos a visitarlo.

Otros de los ejemplos que me parecen significativos son que  tanto Cristiano Ronaldo como Lionel Messi acordaron con Hacienda una suma millonaria que les impedía cumplir una condena de prisión por evasión fiscal. En 2005 Michael Jackson, el rey del pop, pagó 18 millones de dólares para evitar un juicio por pederastia, en 2011, Strauss Kahn, expresidente del Fondo Monetario Internacional, pagó la suma de 4 millones de dólares a una camarera que le acusaba de violación para que retirara la denuncia.
Los ejemplos son innumerables, de lo que podemos deducir que las leyes que rigen dentro de las fronteras solo son aplicables a quien no tiene una escandalosa fortuna con la que  pagar su libertad.

Mientras tanto, aquellos que tienen tan poco que ya no tienen nada que perder, mueren intentando sobrepasar esas fronteras que les den la oportunidad de tener una vida mejor. Hace unos meses leíamos la noticia de una patera que se había hundido intentando llegar a las Islas Baleares, y es que cuando una vía de escape se cierra otra se abre, más peligrosa, con menos garantías de éxito y más rentable para las mafias. Mientras tanto las materias primas que provienen de esos mismos países llegan sin ningún problema a cualquier parte del mundo. Quizás deberíamos replantearnos que valores son los que nos hacen humanos.

“La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas” Karl Marx.