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miércoles, 14 de julio de 2021

LLENO, POR FAVOR.

Los frutos de la Globalización.

 Mucho se ha hablado de la subida del precio de la luz en los últimos meses, y es cierto que parece imposible comprender cuales son los criterios objetivos para aplicar la subida de la luz, ya que si hay una bajada de temperaturas, sube la luz, si hay una subida de temperaturas, sube la luz, si se aplican medidas para fomentar las energías renovables, sube la luz, si se derogan leyes que fomentan el consumo de energías renovables, vuelve a subir la luz y así sucesivamente, no parece existir una lógica que pueda predecir la subida o bajada de las tarifas eléctricas.

Otro de los pilares que sustentan el consumo energético, como son los combustibles, está experimentando una subida continua, desde hace ya un tiempo y tampoco parece atender a criterios lógicos a lo que podemos sumar un sospechoso silencio por parte de todos los sectores implicados, no hay protestas, ni noticias, ni declaraciones, ni siquiera una explicación, mientras tanto, el diesel y la gasolina no paran de subir a niveles escandalosos. Y yo me pregunto ¿por qué este silencio?

Por suerte o por desgracia, me veo obligado a hacer una cantidad considerable de kilómetros en coche, y me siento como una víctima cada vez que tengo que repostar y comprobar como tengo que compartir mi sueldo con millonarias empresas como Cepsa, Repsol, BP, o cualquier otra. Compruebo como día a día el precio del combustible sube inexorablemente convirtiéndose en un “artículo de lujo” al que, los currantes, nos vemos obligados a consumir.

Me pregunto, como colectivos como transportistas, taxistas, etc., no han puesto el grito en el cielo ante la subida de una de sus materias primas imprescindibles, colectivos organizados con una fuerte repercusión en el devenir de nuestro día a día. ¿recuerdan las consecuencias de la huelga en los transportes? Desabastecimiento, colas en supermercados, gasolineras sin gasolina, caos social, protestas, etc.

Ante esto surge otra pregunta, ¿puede el gobierno hacer algo contra la subida de los combustibles? Viendo la raquítica respuesta que ha ejercido sobre la subida de la luz, la bajada del IVA a los consumidores, que apenas se ha notado en la factura, creo que estamos en manos de las grandes empresas.

Los Estados-Nación, están en vías de descomposición y se encuentran en clara desventaja ante las grandes empresas que se sitúan por encima de los poderes nacionales y supranacionales como la Unión Europea, hay que recordar como las farmacéuticas hicieron doblar el brazo de la UE cuando ésta les instó a liberar la patente de las vacunas para que pudiera suministrarse a los países pobres.

No es un problema de gobiernos, es un problema de Sistema político, un Sistema que ha engordado tanto el poder de las grandes empresas que el “monstruo” se ha escapado de su control.

Mientras tanto, los ilusos ciudadanos de a pié, seguimos creyendo que los países siguen teniendo el poder, que pueden y deben legislar para el bien común, cuando la realidad es que hay una extracto de la sociedad que se posiciona muy por encima de éste y al que no le afectan ni sus leyes ni sus presiones. Como dijo aquel “gurú” del milagro económico español “Es el mercado amigo”. Los frutos de la globalización.

“Lo que preocupa es que la globalización esté produciendo países ricos con población pobre”. Joseph Stiglitz.

miércoles, 7 de julio de 2021

DAVID CONTRA GOLIAT.

             Que los únicos bancos de los que te puedes fiar son los que están colocados en los parques de tu pueblo o ciudad, es algo que, creo, todos sabemos ya a estas alturas. Las dudosas praxis, los grandes beneficios que generan a costa de todos los contribuyentes, habiéndose convertido en un lobby con capacidad para hacer torcer el brazo de cualquier Estado es una realidad evidente,  por lo que podemos imaginarnos como de indefensos nos encontramos los ciudadanos de a pie ante el todopoderoso Goliat.

Hace unos días me llegó una historia, que muestra cuales son todas las artimañas que puede utilizar la banca para someter a un pequeño empresario cuyo único objetivo es vivir a la vez que proporciona empleo a sus vecinos, permítanme que omita nombres, por motivos evidentes.


Encontrándonos en marzo del año pasado y viendo la crisis que estaba por llegar, este pequeño empresario solicitó a su sucursal bancaria una reunificación de su deuda con el objetivo de poder hacer frente a los pagos sin realizar ningún despido en la plantilla, ante la negativa del banco a reunificar sus pequeños préstamos le propusieron una rehipoteca de su vivienda habitual sumando la contratación de una alarma y una televisión (artículos que no necesitaba en absoluto), a lo que se niega rotundamente. Viendo como pasaban los meses y como los pagos de los seguros sociales se venían encima, solicitó a su sucursal que le fraccionaran el pago de la tarjeta de crédito para poder realizar los pagos con mayor solvencia, en lo que encontró una nueva negativa por parte de su sucursal.

No contento con estos, su entidad le canceló, sin previo aviso, la línea de crédito que tenía concedida, complicando, aún más, su estabilidad financiera, llegando al punto de incluirlo en la lista de morosos “ASNEF”, lo que le impedía buscar financiación en otras entidades.

Estando con el “agua al cuello”, su entidad le propone una prórroga de la línea de crédito por tres meses, así como dos préstamos personales con los reunificar sus deudas, creyendo que puede ser una tabla de salvación a su situación, y con la desesperación provocada por la falta de liquidez con la que abonar a sus trabajadores y trabajadoras, acepta y una vez que ha firmado la documentación en Notaría, recibe una carta del banco informándole que el departamento de riesgo de la entidad bancaria le ha denegado los préstamos por lo que anula la documentación firmada previamente, pero validando la vinculación de la esposa del empresario con las deudas que este mantiene con la entidad (previamente estaba excluida ya que se encontraban en régimen de separación de bienes).

Por lo que en la actualidad se encuentra sin financiación, en un listado de morosidad que le impide financiarse por otros medios y con su esposa endeudada debido a la “trampa” tendida por el banco.

Este es un ejemplo de como una entidad bancaria puede hacer hundir no solo a una empresa, sino a una persona cuyo único objetivo es trabajar.

Evidentemente, todo lo expuesto anteriormente se encuentra en los circuitos de reclamación pertinentes, debido a la mala praxis y el dolo con el que ha actuado la entidad bancaria, y espero que se solucione justamente.

“Los que hacen que las cosas cambien no son los que esperan, sino los que luchan” André Comte-Sponville.