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domingo, 24 de septiembre de 2017

LA ÚNICA SALIDA POSIBLE.



Las movilizaciones en Cataluña, provocadas por la intervención del Gobierno de España impidiendo la celebración del referéndum programado para el próximo 1 de octubre, han demostrado que estamos en una situación de la que, aparentemente, sólo se puede salir o con la independencia de Cataluña del Estado Español o con la permanencia de Cataluña dentro de España pero con un conflicto social no resuelto a base de represión.







Por lo tanto es fundamental encontrar una salida pactada que mantenga un status quo haciendo ciertas concesiones a una y otra parte.
Hoy más que nunca es fundamental abrir un proceso constituyente donde se negocie, entre todos, la superación del Régimen del 78 para la constitución de una nueva República Federal, donde las aspiraciones separatistas y de unidad nacional, encuentren un punto de equilibrio.



Este proceso no va a surgir de las instituciones nacionales debido a que se encuentran enquistadas en una demostración de fuerza con respecto al pueblo catalán, que demuestra igualmente su fuerza con la movilización social en las calles. Por lo tanto es una demanda que ha de surgir en las calles, en busca de la paz social, como modo de encontrar un punto de encuentro, haciendo torcer el brazo de las dos administraciones enfrentadas si fuera necesario a través de una huelga general indefinida acompañada de la movilización social en todo el Estado.
En esta legislatura, donde existe un gobierno en minoría, sería el momento de iniciar el diálogo para poner en marcha un nuevo proceso constituyente con la obligación de entenderse entre todos, por un bien común, la paz social.
Nada se va a conseguir mediante las reglas de juego vigentes en la actualidad, las cartas están marcadas, donde lo único que podemos esperar que a nadie “se le escape un tiro”, las víctimas en estos casos siempre las pone el pueblo.
El modelo del 78 se encuentra ampliamente agotado. Para darse cuenta de ello únicamente hay que ver las noticias, el conflicto catalán, los índices de paro, la precarización de la clase trabajadora, la deslocalización de empresas con la desaparición de economía productiva que le sigue, etc. Basta analizar la vigente Constitución Española para ver como los artículos dedicados a la protección de la clase trabajadora son pisoteados una y otra vez. Todo ello dentro de una planificación perfecta.
  



Alan Greenspan, presidente de la Reserva Federal estadounidense entre 1987 y 2006, declaró ante el Congreso de Estados Unidos que gran parte del éxito de la economía estaba sustancialmente basado en la “creciente inseguridad de los trabajadores”. Silos trabajadores se sentían inseguros, si formaban parte de lo que hoy llamamos “precariado” y llevaban existencias precarias, no plantearían reivindicaciones, no tratarían de lograr aumentos de salarios ni obtener prestaciones sociales. Ni que decir tiene que este modelo se ha instalado “exitosamente” entre nosotros hace ya demasiado tiempo. De esos polvos estos lodos.
Las instituciones han demostrado ser insuficientes para llevar a cabo un proceso constituyente, de ahí que tengamos la responsabilidad histórica de llevarlo de la calle al Congreso.

“Nosotros somos aquellos a quienes estábamos esperando”
June Jordan.
Salud.

martes, 19 de septiembre de 2017

EN BUSCA DE UNA VIDA QUE MEREZCA LA PENA VIVIR.



El pasado 13 de septiembre de 2017, el Diario de Cádiz publicaba la siguiente noticia: “Rescatado un menor oculto en el interior de un autobús procedente de Tánger”, el menor en cuestión, que cuenta con quince años de edad, se encontraba atrapado en un hueco situado en los bajos de un autobús que venía de la ciudad marroquí en una situación límite debido a las altas temperaturas, había accedido a los bajos del autobús con la intención de cruzar la frontera de manera irregular y después no había podido salir, por lo que la Guardia Civil se vio obligada a desmantelar los bajos de éste para poder rescatar al menor.



A pesar de que esta noticia pasa desapercibida en los medios de comunicación,  no refleja la asiduidad con la que los menores, sobre todo de origen marroquí, utilizan esta técnica para cruzar la frontera jugándose la vida, conscientemente, para alcanzar el “sueño europeo” que puede terminar convirtiéndose en una pesadilla.
Los titulares que ocupan los informativos referentes a la inmigración, están relacionadas con la llegada de embarcaciones repletas de personas, o de saltos masivos a las vallas de Ceuta o Melilla, quizás por el número de personas implicadas.
Los menores marroquíes no entran en masa en nuestras fronteras, pero sí es un goteo constante donde prácticamente a diario cruzan la frontera en los bajos de camiones o autobuses, tal vez debido a su poca visibilidad no sea noticia, pero las autoridades sí tienen constancia de su entrada.
Los menores una vez han llegado a España se dejan “atrapar” por la Guardía Civil con el objetivo de ingresar en un Centro de Protección hasta su mayoría de edad. Durante este periodo regularizan su situación, se forman, en la medida de sus posibilidades, y muchos de ellos se asientan en España o bien en cualquier país de Europa.
Pero la pregunta es ¿por qué un niño de quince años se juega la vida para llegar a Europa? La respuesta me la dio uno de estos menores hace muchos años; “para tener una oportunidad en la vida”.
El régimen alauita no tiene entre sus características el cuidado de la infancia y por ello, muchos de estos jóvenes se encuentran en la calle, mendigando un trozo de pan, combatiendo el frio a base de disolvente inhalado y durmiendo en la calle. Los centros de protección de menores en Marruecos son prácticamente inexistentes con poquísimas plazas disponibles por lo que muchos niños deambulan por las calles con un futuro incierto y sin nadie que vele por ellos.
Ante tal expectativa son muchos los que optan por jugársela y cruzar la frontera solos, soñando con tener un trabajo, una familia, un coche y una casa, objetivo que no todos consiguen por desgracia.
La migración de menores es un problema que la comunidad europea debería poner encima de la mesa en sus relaciones con Marruecos, pero donde priman los convenios de pesca con nuestro vecino del sur, por encima de la vida de los niños.
Para entender la realidad de estos niños es fundamental ver, el documental “Maldita Calle” dirigido por Juan José Ponce, y que se puede encontrar en youtube, de manera gratuita. Una vez visualizado el documental y teniendo un mínimo de empatía podremos entender que si nosotros nos encontráramos en la piel de esos niños nos jugaríamos la vida igualmente para poder tener, no digo una vida mejor, sino simplemente una vida.

Salud. 

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