Translate

miércoles, 3 de enero de 2018

“KILL THE KARDASHIANS”



Todos poseemos diversas identidades, como miembro de una familia, como aficionado a un determinado equipo de futbol, como seguidor de un estilo de música, según tus creencias religiosas, o tus ideales políticos, entre otros muchos generadores de identidad.
Lo que sin duda transmite a los demás alguna de nuestras identidades es la ropa que llevamos, y la moda es generador de estilos de vestir, pero también hay personas que portan camisetas de equipos de futbol, o llevan un crucifijo en una cadena al cuello, o camisetas de grupos de música.
Aquí es donde me gustaría pararme, ya que de un tiempo a esta parte, las camisetas de grupos de música se han puesto de moda y lo que servía para identificar a los seguidores uno u otro grupo se ha desvirtuado y ya se las pone cualquiera.
El ejemplo más evidente es el del grupo RAMONES, que a raíz de ser vendidas en las grandes superficies, se han diseminado por todo el mundo, siendo vestidas por chicos y chicas, hombres y mujeres que no sólo no conocen su música, sino que ni siquiera saben que son un grupo de música.


Para aquellos que se encuentran en esta situación les diré que los RAMONES, fue un grupo de Punk Rock que revolucionó el mundo de la música allá por los años setenta, que al contrario de lo que muchos piensan, no eran hermanos, sino que adoptaron los seudónimos que utilizaba Paul McCartney cuando se registraba de incognito en los hoteles, eran aficionados a esnifar pegamento y sus pintas desaliñadas lo convirtieron en auténticos antihéroes del rock, como demuestran las letras de sus canciones, sirva como ejemplo “somebody put something in my drink” que trata de la típica leyenda urbana de que “alguien” te pone droga en la bebida, para justificar el consumo de estupefacientes.

 

Otro de los grupos que podemos encontrar entre los que han difundido sus diseños fuera del ámbito de sus seguidores es Iron Maiden, ni que decir tiene que los diseños de los Maiden son espectaculares y que son posiblemente el grupo de heavy metal más grande de la historia, pero de ahí a que la camiseta la lleve alguien que no sabe ni quienes son me parece, como seguidor de este grupo, un insulto.
El más llamativo de estos casos es el de Slayer, un grupo tildado de satánico, con letras muy fuertes y uno de los cuatro grandes grupos de Trash Metal de los años ochenta, la polémica saltó cuando una de las hermanas Kardashians (no me pregunten cuál de ellas, me parecen todas iguales) apareció en la prensa llevando una camiseta de este grupo. La respuesta del guitarrista de Slayer, Gary Holt, salió a uno de sus conciertos portando una camiseta en la que se podía leer “Kill the Kardashians”, mostrando así su enfado por que la camiseta la llevara alguien que está en las antípodas de un seguidor de Slayer.


Ciertas marcas de ropa te hacen identificarte con tu clase socioeconómica, por el simple hecho de llevar una o tal marca, y hay ciertas marcas que están reservadas a un pequeño grupo de personas, capaces de poder pagarlas y enseñarles al mundo que pueden pagarla. Porque marcas como Louis Vuitton, Gucci o Armani, sólo están al alcance de unos pocos exclusivos que les ayuda a identificarse entre ellos.
La imagen que proyectamos es la carta de presentación que mostramos a los que nos rodea, todos y todas comenzamos a construir nuestra imagen a partir de la ropa que nos ponemos, utilizar ropa que no nos define es falsear esa carta de presentación y por lo tanto mostrar una imagen falsa. Hay muchos motivos para hacerlo, principalmente por motivos laborales.
Y si se van a poner una camiseta de los RAMONES, antes escuchen sus discos.
Hey, Ho, Let´s go.

Salud.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

¿DONDE ESTÁN LAS BANDERAS?

Los trabajadores/as del aeropuerto de la Base Naval de Rota, hace tiempo que sufren el maltrato de la empresa estadounidense, Louis Berger Aircraft Services (LBAS). Han sido y son, acosados, presionados… trabajan bajo unas condiciones impropias de un país que pertenece al “primer mundo”, y presume de su “Estado de Derecho”.
                La empresa, ha ejecutado ya 23 despidos y son 12 trabajadores más los que en la actualidad han sido expedientados por diversos motivos, el juzgado ha sentenciado ya los despidos como improcedentes, pero la empresa norteamericana hace caso omiso a las leyes españolas.



                No sólo no cumple con la sentencia judicial, sino que, amenaza con ejecutar más despidos, boicoteando el derecho a huelga de los trabajadores, un derecho recogido en nuestra Constitución, y que la empresa incumple sistemáticamente.
                Este no es un conflicto laboral más, este conflicto pone en entredicho la soberanía nacional y va a determinar si España es un país soberano o una simple colonia estadounidense.
                Es el Gobierno Español, a través del Ministerio de Defensa, es el que debe dar un golpe en la mesa y decirle a LBAS, que esto no es Puerto Rico, ni Granada ni ninguna República Bananera a la que acostumbran a mangonear.
                Los trabajadores del aeropuerto de la Base Naval de Rota, son un ejemplo de dignidad, y merecen los respetos de toda la clase trabajadora, ya que si ellos pierden esta batalla la habremos perdido todos los trabajadores y trabajadoras de este país. Si un colectivo de trabajadores organizados, motivados, y con ganas de dar batalla a la multinacional cae, ¿qué será de otros colectivos menos organizados?
                Y ante toda esta situación, yo me pregunto ¿Dónde están las banderas? ¿Dónde están los del “a por ellos”? ¿Dónde están los que se les llena la boca con la palabra España? ¿Dónde están los que con una mano agitan la bandera para tapar sus vergüenzas y con la otra traicionan a sus propios paisanos?
                Mientras la empresa norteamericana, incumple las leyes españolas, el Gobierno de la nación mira para otro lado, mientras los trabajadores españoles de la base naval de Rota son pisoteados laboralmente, el gobierno del Partido Popular pide que no se politice el conflicto.
                Si esta situación se diera en otro país europeo, la empresa ya hubiera sido expulsada y reemplazada por otra que cumpliera las leyes. Pero, lamentablemente, tenemos un gobierno lacayo, demasiado acostumbrado a “chupar botas”, independientemente de que estas botas sean, alemanas, inglesas o yanquis. Un gobierno que mira más por sus intereses personales que por los intereses de los ciudadanos a los que representan. Un gobierno que “echa balones fuera” en vez de afrontar e intentar solucionar el conflicto poniéndose del lado de sus compatriotas, un gobierno para el que Rota y los roteños y roteñas están demasiado lejos de Madrid.
                Este es el primer conflicto laboral importante en bastante tiempo dentro de la Base Naval de Rota, pero no será el último.

Protesta de los trabajadores/as del aeropuerto de la base en las puertas del Control de acceso el día de Nochebuena. 

                Los trabajadores/as del aeropuerto llevan encerrados en el Castillo de Luna, Ayuntamiento de la ciudad, desde el pasado 22 de diciembre, el próximo 29 hay convocada una concentración en la puerta del Castillo a las 19:00h, que el grito de protesta se eleve desde Rota hasta Morristown, Nueva Jersey, donde la empresa tiene su sede en EEUU, que este grito le diga que los trabajadores del aeropuerto de la base, no se rinden y que tienen el respaldo del resto de sus vecinos. Rota no es ninguna colonia yanqui.
EL PUEBLO UNIDO JAMÁS SERÁ VENCIDO.

Salud.