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martes, 27 de noviembre de 2018

SUEÑOS Y PESADILLAS.


El pasado día 26 de noviembre el Diario de Cádiz, publicaba un artículo denominado “Una zurda de oro en una patera”. Donde cuenta la historia del joven guineano Buba Barry, a punto de fichar por los juveniles del Cádiz C.F.

El joven Buba, con 17 años recién cumplidos ha realizado un viaje de 4.383 km entre Bamako, capital de Mali y Nador, en Marruecos, donde se trasladó en patera hasta las costas de Almería.
A pesar de que esta historia termina con un sueño cumplido, el daño que puede hacer a miles de jóvenes africanos, cuyos sueños no son compatibles con sus habilidades futbolísticas, y aun siendo compatibles, puedan perder la vida en el desierto del Sáhara o el Mediterráneo.
La pobreza extrema con las que estos jóvenes viven en sus países de origen, junto a la falta de oportunidades hace que busquen la oportunidad que le ofrece la falacia del “sueño europeo”.
En lo que va de año hay contabilizadas 1527 muertes en el Mediterráneo, más las no contabilizadas, a las que habría que sumar las muertes que suceden en la travesía del desierto, ¿Cuántas “zurdas de oro” han fallecido intentando llegar a Europa?

Muchos de los jóvenes africanos que intentan llegar a Europa, lo hacen con un único sueño, ser futbolistas profesionales. Un sueño inalcanzable para la inmensa mayoría de ellos, incluso el joven Buba, a punto por fichar por los juveniles del Cádiz C.F. no tiene asegurado que llegue a jugar de forma profesional, debido a los miles de factores que juegan en ese ansiado destino: lesiones, continuidad en el juego y un porcentaje enorme de suerte.
Esta noticia, a pesar de ser una noticia que aparenta un final feliz, puede ser un incentivo para miles de jóvenes africanos que ante la falta de futuro en su país, decidan jugarse la vida, digo bien, ¡jugarse la vida! para cumplir su sueño, teniendo como ejemplo al joven guineano que parece haber conseguido lo que tantos buscan.
Es una prueba más de la falta de sensibilidad con la que se trata el tema de la migración.
Estoy seguro que las fotos del joven futbolistas han corrido como la pólvora entre sus amigos, allá en su país de origen, y hoy habrá miles de jóvenes con un argumento más para lanzarse a la aventura de recorrer la mitad de África con la idea de que es posible que al llegar a España haya un entrenador esperándolo para hacerlo futbolista.
Es por eso, que hay que establecer vías seguras para las personas migrantes, ninguna realidad impedirá que intenten cumplir sus sueños.
Lo único que espero que sus sueños no terminen convirtiéndose en pesadillas.
“Camina lento, no te apresures que  a donde tienes que llegar es a ti mismo” José Ortega y Gasset.

martes, 20 de noviembre de 2018

“FAKE NEWS”: MANIPULACIÓN A TRAVÉS DE LAS REDES SOCIALES


Las redes sociales comenzaron siendo algo divertido, era un medio para ponerte en contacto con personas que no veías habitualmente así como con otras personas afines a tus mismos gustos, pero en la actualidad se han convertido en un medio de comunicación de masas a añadir a los tradicionales.
Me sorprende cuando personas que tengo agregadas a mis redes sociales difunden y comparten noticias falsas, bulos, lo que ahora se llama, dentro de la colonización cultural que vivimos “fake news”.

“Noticias” cuyo único fin es intoxicar y generar un estado de malestar, bastante patente por otra parte, dentro de la ciudadanía. Informaciones falsas, sobre inmigración, el conflicto catalán, la izquierda política…
Existe un método muy sencillo para desenmascarar estas noticias falsas: utilizar el sentido común. De todas formas existen otros métodos más elaborados para conocer la veracidad de una noticia: ¿está difundida por un medio de comunicación fiable? ¿es una noticia que se repita en varios medios? ¿tiene repercusión en los medios de comunicación extranjeros? ¿las imágenes que presenta concuerdan con el titular?

Esto me lleva a la siguiente pregunta: ¿importa a las personas que difunden estos bulos la veracidad de la noticia? Imagino que en la mayoría de los casos, sí les importa, pero debido a la falta de profundidad con la que se tratan los temas en la actualidad, se quedan con el titular, de ahí la velocidad a la que circulan este tipo de informaciones falsas por la red.
La importancia de generar opinión a través de las redes sociales no ha pasado desapercibido para nadie, y el propio Estado Islámico, gestiona miles de cuentas de twitter con perfiles de extrema derecha con el objetivo de expandir el odio al extranjero en Europa y Estados Unidos con el fin de que los musulmanes que viven en estos territorios vivan la opresión generada por occidente de tal manera que no les quede otra que abrazar los postulados integristas islámicos como respuesta al racismo y xenofobia recibida. Incluso las elecciones presidenciales de Estados Unidos, al parecer, sufrieron el ataque de este tipo de noticias, manipulando la opinión de los estadounidenses provocando, según las últimas informaciones, la victoria de D. Trump, un hecho que está siendo investigado en Estados Unidos.

Somos tan influenciables a la información que nos llega desde las redes sociales, que muchos de los profesionales de este sector, han declarado abiertamente que no utilizarían jamás este tipo de aplicaciones.
Existen plataformas dedicadas a desenmascarar este tipo de bulos, pero desenmascarar un bulo es más complicado que generar uno nuevo.
En la era de la información es cuando más desinformados estamos.
“Es más fácil engañar a la gente que demostrarles que han sido engañados”
Mark Twain.