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miércoles, 29 de octubre de 2025

LOS NUEVOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN

 

El 11 de abril de 1961 daba comienzo, en Jerusalén, el juicio a uno de los mayores jerarcas del régimen nazi que había huido de Alemania tras la entrada de las tropas soviéticas en Berlín. Adolf  Eichman fue uno de los responsables del Holocausto, la denominada “Solución Final” del “problema judío”. El 15 de diciembre de ese mismo año, fue encontrado culpable de crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra y otros delitos relacionados con el Holocausto.

La defensa de Eichman se fundamentó en que el oficial nazi, no solo cumplía con órdenes, sino que, además, estaba cumpliendo la ley que imperaba en su país en esos momentos.

La filósofa Hannah Arendt que asistía al juicio como corresponsal, extrajo entre sus conclusiones el concepto de la “banalidad del mal”, que podría resumir diciendo que no es necesario ser un monstruo sin escrúpulos para convertirse en un ser malvado, solo hace falta no cuestionar las órdenes, ni las leyes para terminar siendo el responsable de la muerte de millones de personas. La anulación del pensamiento crítico generó que todo un país siguiera a Hitler en su fanatismo imperialista, fundamentado en “hacer Alemania grande otra vez”.

Culpar a la falta de “pensamiento crítico” puede ser certero en el plano teórico, pero mucho más difícil de exponer en la realidad individual de las personas reales. ¿Conoces a alguien que reconozca no tener pensamiento crítico? Sería como reconocer ser una marioneta de los que manejan los hilos del poder.

Hoy vemos como se detiene a personas en Estados Unidos por el hecho de no estar documentadas y son encarceladas en cárceles donde no se respetan los Derechos Humanos, es más, la esposa del Vicepresidente estadounidense ha visitado una de esas cárceles en El Salvador, con sus correspondientes videos propagandísticos, explicando cómo se aplican métodos de tortura como la privación del sueño, entre otros.

Diariamente el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés) detiene y encarcela a miles de personas que no tienen su documentación en regla, personas que son enviadas a estas cárceles sin juicio previo, separando a las madres de sus hijos pequeños y olvidadas en los agujeros negros del olvido, creados por la Administración Trump con la complicidad de dirigentes como Bukele.

Esta situación se retransmite en directo a través de redes sociales y televisión, sin que se alce la voz contra esto.

Si en algún momento se hace justicia, muchos de los que llevan a cabo estas acciones dirán que sólo cumplían órdenes, que lo que hacían estaba bajo el amparo de la ley… y tendrán razón, pero serán tan culpables como lo fue Eichman y del mismo modo serán también culpables los que miraron hacia otro lado o incluso aplaudieron dichas actuaciones.

Es descorazonador ver como se repiten los mismos guiones cuando ya sabemos el final de la película.

“El sistema que logra destruir a su víctima antes de que se suba al patíbulo es el mejor, desde todos los puntos de vista, para mantener a un pueblo en la esclavitud, en total sumisión” Hannah Arendt

miércoles, 22 de octubre de 2025

ENSEÑANZAS BÍBLICAS

 

Mi profesor de historia del arte durante el bachiller solía decir que tanto si somos creyentes, agnósticos o ateos, la sociedad donde vivimos está repleta de símbolos religiosos y que debemos conocer esos símbolos para entender el mundo que nos rodea. Esa fue una de las motivaciones que me llevó a leer La Biblia, ya que, si debía conocer esos símbolos para poder identificarlos, que mejor que acudir a la fuente original.

La Biblia, por otro lado, es el libro más vendido de la historia, lo que le supone cierto interés más allá del estrictamente religioso. Es una lectura que recomiendo a cualquier persona, independientemente de su credo (o su falta de él), es una obra fascinante.

Uno de los pasajes que me parece más interesante se encuentra en el Evangelio según San Mateo 22:34-40, que transcribo a continuación:

“Aquí los fariseos – uno de ellos, un intérprete de la Ley – le preguntan a Jesús para ponerlo a prueba:

`Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento de la Ley?´

Jesús le respondió:

`Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el primero y el más grande mandamiento.

Y el segundo es semejante:

`Amarás a tu prójimo como a ti mismo´

De estos dos mandamientos dependen toda Ley y los Profetas´

Este pasaje es interesante por varios motivos: en primer lugar, porque Jesús es una autoridad reconocida por las tres grandes religiones monoteístas del mundo, así como por los que no profesan ninguna religión: para los judíos es una persona piadosa conocedora de la ley, para los cristianos es la encarnación de Dios en la Tierra, para los musulmanes el penúltimo profeta y para los que no profesan ninguna religión un humanista. En segundo lugar, por el mensaje en sí mismo.

Jesús reduce los diez mandamientos a dos: Amarás a Dios… y el segundo, lo considera igual de importante que el primero “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, sin cumplir el segundo no se puede cumplir el primero. Porque Dios se encuentra en tu prójimo, o, si queremos hacer una interpretación más teológica, no puedes amar a Dios si no amas a los demás. Teniendo en cuenta que el “prójimo” es todo aquel que no somos nosotros, debemos actuar con los demás como nos gustaría que actuaran con nosotros. Para eso necesitamos practicar la empatía, la solidaridad, la comprensión, etc. Quizás si todos nos comportáramos siguiendo estas premisas el mundo sería un lugar un poco mejor.

Puede que otro día me de por analizar lo que Jesús pensaba de los ricos.

“El hecho de creer en Dios y de adorarlo no garantiza vivir como a Dios le agrada” Papa Francisco