Translate

miércoles, 11 de diciembre de 2024

LA PRIMERA ECONOMÍA DEL MUNDO

 

El periódico británico The Economist ha elegido a España como la mejor economía entre las más desarrolladas, los parámetros en los que se basa para llevar a cabo su listado han sido: el crecimiento del PIB, la inflación, la bolsa, desempleo y el desequilibrio presupuestario. Una noticia que refleja el buen momento de la política económica llevada a cabo en los últimos años, visto desde el punto de vista de una fuente especializada como es este periódico.

Sin embargo, el clima político que se respira en nuestro país está lejos de reflejar estos buenos datos, de los que todos nos beneficiamos, lo que me lleva a hacerme la siguiente reflexión.


El discurso político está lejos de los verdaderos intereses de los españoles, la polarización ha puesto en el ideario colectivo discursos estériles llenos de demagogia que no profundizan en una mejora de las condiciones de la ciudadanía, sino que, por el contrario, nos enfrenta. Sin embargo los acuerdos a los que llegan los distintos partidos políticos pone en evidencia a quien benefician, por ejemplo, hace unos días partidos tan distintos como el PP, Junts Per Catalunya, Esquerra Republicana y PNV, con el visto bueno de Vox, han llegado a un acuerdo para proponer la eliminación del impuesto a las empresas energéticas en España, este impuesto aporta a las arcas públicas más de mil millones de euros al Estado, un dinero que sirve para financiar los servicios públicos que disfrutamos.

Es evidente que todo es mejorable y que existen muchos márgenes de mejora en la economía española, pero ésta podría avanzar si los debates de aquellos que se dedican a legislar y los que se dedican a fiscalizarlos, lo que es decir gobierno y oposición, estuviera centrado en temas serios y dejaran de  plantear debates estériles que no nos llevan a ningún lado y de paso bajaran la tensión en los discursos, más centrados en denostar al oponente que en plantear opciones.

Si los políticos son el reflejo del pueblo al que gobiernan, deberíamos reflexionar, como sociedad, si realmente queremos seguir por el camino de la confrontación o si por el contrario debemos exigirnos tener políticos que miren por los intereses de la mayoría de la población, al fin y al cabo son nuestros votos los que ponen y quitan gobiernos.

“Los pueblos débiles y flojos, sin voluntad y sin conciencia, son los que se complacen en ser mal gobernados” Jacinto Benavente

lunes, 2 de diciembre de 2024

TOMA DE CONCIENCIA

             Durante los siglos XV y XVI el sistema económico que dominó en la Edad Media da paso a un nuevo sistema que abarcaría toda la Edad Moderna, el sistema feudal daba paso al Capitalismo Mercantil.


La aparición de este nuevo sistema económico genera una nueva clase social, la burguesía, que tiene su origen en los artesanos y comerciantes de la etapa anterior.

A pesar de su enriquecimiento económico, la burguesía seguía perteneciendo al mismo estamento que la plebe por lo que estaba obligada a pagar impuestos, estaba excluida de las decisiones políticas y por lo tanto no participaba de los círculos de poder.

La única forma de ascender socialmente para la burguesía era a través del matrimonio con la nobleza, y así, emparentando  a sus hijos e hijas con las familias nobles, conseguían unir el poder económico con el poder político, además de aprovechar las ventajas económicas que le generaba formar  parte del estamento de los privilegiados.

A medida que pasaban los siglos, la burguesía iba tomando conciencia del poder de su clase social y comenzaba a percibir a la nobleza como un grupo de zánganos que no generaban nada y que se valían de su título nobiliario, adquirido por nacimiento, para vivir del trabajo ajeno.


El cambio de modelo generado por la Revolución Industrial afianza el posicionamiento de la burguesía, que comienza a tomar conciencia de clase dando lugar en el siglo XIX a las Revoluciones Liberales, a través de las cuales se implanta un nuevo sistema socieconómico en el que la burguesía sustituye a la nobleza como clase privilegiada, dando paso a la Edad Contemporánea.

Hoy en pleno siglo XXI, la burguesía continúa ostentando el poder que adquirió siglos atrás, mientras que la nueva clase social que emanó de la Revolución Industrial, la clase trabajadora, sueña con que algún día pueda formar parte de la élite, bien a través del matrimonio de sus hijos, bien a través de algún golpe de fortuna.

Si tomamos  el paralelismo con la evolución de la burguesía como clase social y la evolución de la clase trabajadora, aún quedan siglos para llegar a tomar conciencia de su poder como clase social. Todo depende del momento en que la clase trabajadora tome conciencia de sí misma, se sienta orgullosa de lo que es y de su poder, para poder dar un nuevo salto en el progreso histórico.

“El motor de la historia es la lucha de clases” Karl Marx.