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miércoles, 12 de julio de 2017

DEMOCRACIA



En los tiempos que vivimos es necesario que vuelvan a definirse algunos conceptos de uso generalizado que han terminado desvirtuándose, vaciando su significado original y pudiendo ser utilizados para defender una postura y la contraria, conceptos que son utilizados por periodistas, políticos, analistas, y por extensión por la mayoría de las personas sin un significado claro contribuyendo así a la desinformación generalizada de la mayor parte de la población.
Uno de estos términos es el concepto de “Democracia”. En estos días parece que el término “Democracia” es un comodín con el que justificar cualquier acción política, “Todo se hace por el bien de la Democracia”, podemos ver como Puigdemont quiere hacer un referéndum como ejercicio democrático, y García Albiol está en contra porque el referéndum ataca a la Democracia, ambos defienden posturas enfrentadas escudándose en un mismo concepto, el concepto de Democracia, un concepto al que han vaciado de significado.
Con la llegada del 15M y su lema “Lo llaman Democracia y no lo es” parece que se puso patas arriba el significado de la palabra en la que se sustenta todo una estructura sociopolíticoeconómica y ahora todos quieren actuar en nombre de la Democracia pero pocos son capaces de dar una definición de qué es la Democracia.
 

Han convertido la palabra Democracia en una palabra sin significado, consiguiendo que sea utilizada para justificar cualquier acción promoviendo la demagogia política. En un país que ha sufrido cuarenta años de dictadura, si hacen algo en nombre de la Democracia no puede ser malo. Hoy todo el mundo es demócrata, algunos de estos demócratas siguen sin condenar la dictadura franquista, todo se hace por el bien de la democracia, aunque incumplan sus programas electorales, y nadie da una definición de lo que significa la Democracia.
El papel de la prensa es fundamental para alimentar o reconducir esta situación, pero parece que a día de hoy están más por seguir vaciando de contenido una palabra tan importante como la que estamos hablando, dando rienda suelta a demagogos profesionales que se dedican a desinformar a través de distintos medios de comunicación.
Habría que hacerse varias preguntas para poder llegar a definir la palabra “Democracia”:
¿Se puede ser más o menos democrático?
¿La democracia es un fin o un medio?
¿Existen distintos tipos de democracia?
¿Para qué sirve la democracia?
Si contestan a estas preguntas con sinceridad llegarán a la conclusión de que no es fácil llegar a acotar lo suficiente el concepto de Democracia para darle un significado concreto, o ¿quizás nos empeñamos en seguir llamando democracia a algo que realmente no lo es?
Para la Real Academia de la Lengua el significado de Democracia es el siguiente:
“Doctrina política según la cual la soberanía reside en el pueblo, que ejerce el poder por medio de representantes elegidos por sufragio universal”.
Partiendo de esta definición la próxima vez que escuchen a alguien hablar de Democracia, vean si se ajusta a este significado y podrán descubrir si se trata  verdaderamente de democracia o si esa palabra no tiene ningún significado para esa persona.
Como dice Alain Badiou, en su ensayo El emblema democrático, “Todo discurso te será perdonado siempre que lo hagas en nombre de la democracia”.
“Democracia” se ha convertido en un emblema, una bandera de esta sociedad en la que vale todo, y mientras se haga en nombre de la democracia no debe ser cuestionado.
“Democracia” no es el único concepto que debe ser redefinido, también habría que analizar conceptos como: “izquierda”, “terrorismo”, “fascismo”, “populismo”, por las mismas necesidades.
Este tema tiene una grandísima profundidad, y no es mi intención llenar de contenido el concepto Democracia, para eso “doctores tiene la iglesia”, pero sí, que el lector reflexione y sea crítico con lo que oye, ve o lee, saque sus propias conclusiones y no se deje engañar, no hay tantos “demócratas” y no todo vale en “democracia”.
Salud.

martes, 4 de julio de 2017

SOCIALDEMOCRACIA – EXPERIMENTO FALLIDO.



Nos encontramos en plena precampaña electoral a las elecciones presidenciales en Alemania, y como es normal, los distintos partidos van tomando posiciones para afrontar la cita que tendrá lugar el próximo 24 de noviembre de este año.
Como todos sabemos durante esta legislatura el Partido Socialdemócrata Alemán y el Partido Demócrata Cristiano han sido socios de gobierno en el país teutón, pero con la aproximación de la cita electoral es el momento de tomar distancia para poder afrontar el nuevo ciclo.
El primero en posicionarse fue el Partido Socialdemócrata Alemán que el pasado 24 de junio anunció que no firmaría ningún pacto de gobierno con los conservadores, a no ser que se contemplara el matrimonio igualitario en la legislación alemana, en palabras del socialdemócrata, Heiko Maas, actual Ministro de Justicia: “El SPD no va a firmar ningún pacto de coalición de Gobierno en el que no se contemple el “Matrimonio para todos”. Esta es una cuestión de justicia”, unas declaraciones hechas en las postrimerías de la celebración del día del Orgullo Gay que se celebraría el 28 de junio, cuatro días después lo que le granjeó la simpatía de los círculos progresistas alemanes, indicando así las líneas ideológicas en las que iba a encuadrarse la campaña electoral del SPD, distanciándose de los conservadores de Merkel y de los sectores más reaccionarios de Alemania. Posicionando al Partido Socialdemócrata como los adalides de la libertad, conscientes del mal momento que atraviesa la socialdemocracia europea.


Cual fue la sorpresa de todos, cuando seis días más tarde, el 30 de junio del 2017, el Parlamento alemán aprobaba el Matrimonio Igualitario por mayoría, con el voto en contra de la propia Canciller, Angela Merkel.







Pero analicemos la situación y el porqué de estos hechos.
Con la aprobación de esta ley, el Partido Democristiano rompe frontalmente la estrategia de campaña de los socialdemócratas, dejando sin argumentos diferenciadores a los progresistas de los conservadores, el voto en contra de Angela Merkel le da el “lavado de cara” suficiente ante los votantes conservadores alemanes posicionados contra el “Matrimonio Igualitario” ya que ella es la cara visible del Partido Conservador, igualmente se asegura un posible socio de un futuro gobierno repitiendo la Gran Coalición de esta legislatura.
Para los conservadores la aprobación de esta ley no supone el más mínimo desgaste electoral, mientras que para los socialdemócratas pierden un foco de diferenciación con los conservadores con los que han cogobernado durante estos cuatro años, con una socialdemocracia en crisis y sin expectativas de ser opción de gobierno.
El caso alemán es un claro ejemplo de la pérdida de identidad de la socialdemocracia europea, que si en sus orígenes tuvo como objetivo superar el sistema capitalista utilizando los mecanismos que facilitaba la democracia burguesa, a día de hoy se ha convertido en uno de sus fieles protectores sin que los ciudadanos vean la diferencia entre los conservadores y los socialdemócratas. Mientras liberales y conservadores se dedican a gobernar para las grandes multinacionales, la socialdemocracia pretende ganarse el favor de los ciudadanos con propuestas de artificio, que no llevan a un cambio socioeconómico en beneficio de la mayoría.
A la derecha europea y mundial, le da igual que las personas del mismo sexo se puedan casar, sean o no religiosas, sean blancos, negros o amarillos, ya que todos somos simples consumidores y como tal nos tratan.
Durante la campaña electoral española de 2011, durante el programa televisivo “Tengo una pregunta para usted” donde los ciudadanos preguntaban a los candidatos a la Moncloa los temas que verdaderamente les preocupaban un ciudadano preguntó, al entonces candidato por el Partido Popular Mariano Rajoy, si podría casarse con su novio si él ganaba las elecciones ya que la boda la tenía concertada para después de éstas, a lo que el candidato popular le respondió que podía seguir los preparativos de la boda que se podría casar sin problemas. Hay que recordar que el matrimonio igualitario es legal en España desde el 3 de julio de 2005 y que el Partido Popular realizó una importante campaña en contra de éste.
La socialdemocracia europea ha perdido toda confianza de la ciudadanía, ya que ha servido para apuntalar las políticas neoliberales contra el beneficio de la mayoría social, debe de dejarse de políticas superficiales y volver a sus orígenes ideológicos, realizar propuestas rupturistas que sean inaceptables para los defensores de las políticas neoliberales que tanto daño están haciendo a la ciudadanía, hablar de la nacionalización de los sectores estratégicos y de políticas sociales reales, que confronten directamente con la gestión económica de cualquier país.
Me alegro enormemente de la aprobación del Matrimonio Igualitario en Alemania, pero creo que ha sido un error estratégico por parte del SPD la manera de plantearlo y ha dejado que los conservadores les metan un gol por toda la escuadra.
Salud.