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martes, 14 de mayo de 2019

MÁS DEMOCRACIA.


No se puede entender la Democracia sin que la población participe en la toma de decisiones políticas, al fin y al cabo todo es Política.
Para que exista una verdadera democracia, debemos atenernos a su significado etimológico, compuesto por las palabras griegas “demos” (pueblo) y “Kratia”(gobierno), esto es el “Gobierno del pueblo”.
Fue con el movimiento 15 M cuando se puso en cuestión, por primera vez en España desde 1978, el modelo político existente, donde jóvenes y no tan jóvenes se cuestionaban si el modelo político era una verdadera democracia.

Para que el pueblo participe de las decisiones deben de crearse mecanismos válidos que posibiliten esta participación con garantías. Pero la creación de herramientas de participación no es suficiente para que ésta se dé con garantías, la principal herramienta es la formación de la población en los asuntos públicos.
Nuestro sistema cuenta con un déficit desde su origen, y es la falta de formación de la ciudadanía con respecto a los mecanismos establecidos para la participación en política.
Poca gente conoce la Ley que rige cualquiera de los procesos electorales que se llevan a cabo en nuestro país, o qué es una Iniciativa Legislativa Popular (ILP), cuales son los mecanismos de contactos con los representantes políticos de su circunscripción electoral, etc.
El desconocimiento es el caldo de cultivo para la manipulación, por eso es importante tener un pueblo formado, que conozca sus derechos, las herramientas de las que dispone para poder hacer llegar su voz a los organismos oficiales, y no ser oídos únicamente cada cuatro años.

Para ello, existen dos caminos para articular estas herramientas de participación: o bien los organismos oficiales crean estos mecanismos o bien la presión popular genera estas herramientas.
Según el Estatuto de Andalucía en su artículo 11. Promoción de los valores democráticos y ciudadanos. Cita textualmente “Los poderes públicos de Andalucía promoverán el desarrollo de una conciencia ciudadana y democrática plena, fundamentada en los valores constitucionales y en los principios y objetivos establecidos en este Estatuto como señas de identidad propias de la Comunidad Autónoma. Con esta finalidad se adoptarán las medidas precisas para la enseñanza y el conocimiento de la Constitución y el Estatuto de Autonomía”.

Ahora que estamos en campaña electoral para las municipales, es el momento de exigir, como ciudadanos y ciudadanas, que los Ayuntamientos “promuevan el desarrollo de una conciencia ciudadana y democrática” generando mecanismos de participación y la formación suficiente para hacer un país más democrático.
“Empoderamiento significa ser capaz de elegir y de actuar de manera efectiva conforme a las elecciones realizadas “ Zygmunt Bauman.

miércoles, 8 de mayo de 2019

DECONSTRUCCIÓN SOCIAL.


La sociedad en la que vivimos cada vez es más impersonal, a pesar de ser la sociedad que tiene más herramientas de interconexión entre los miembros de la misma. Las distintas redes sociales han hecho que podamos estar en contacto a lo largo y ancho del planeta, aun así, es asombrosa la soledad que padecen muchas personas en las sociedades avanzadas.
Hace pocos días teníamos la triste noticia, publicada por Europa Press, con el siguiente titular: Hallan otro cadáver momificado de un hombre en Puente Vallecas (Madrid) del que no se sabía nada desde hacía un año.

Es terrible que una persona, no solo muera en soledad, sino que además no haya nadie que lo eche de menos durante un año, lamentablemente este tipo de noticias cada vez son más habituales en los medios de comunicación.
Esta situación debería llevarnos a la siguiente reflexión: ¿es esta la sociedad que queremos? ¿sería esta situación imaginable hace treinta años?
La sociedad occidental presume de ser una sociedad avanzada, incluso se atreve a exportar su modelo de convivencia a otras sociedades con otros modelos sociales más humanos, donde las relaciones personales prevalecen a las relaciones económicas, a pesar de no poseer las herramientas para ampliar la conectividad entre todas las personas.

No hace mucho que vivíamos en casas con las puertas abiertas donde los vecinos se conocían y los hijos se criaban entre todos, se sabían las necesidades de unos y otros y no dudaban en echarse una mano cuando era necesario. En la actualidad somos celosos de nuestra privacidad, intentamos no contar nuestros problemas y es más fácil saber dónde hemos ido de vacaciones siguiendo nuestras redes sociales que porque se lo digamos a las personas que viven cerca de nosotros.
Esta es la sociedad que estamos construyendo, pequeñas islas individuales desde las que tendemos puentes ocasionalmente para cuestiones concretas. Cabría hacerse otra pregunta ¿vivimos mejor ahora que antes? No lo creo.
Lamentablemente, cada vez son más las personas que mueren solas, mientras el resto seguimos el vertiginoso ritmo que hemos impuesto a nuestras vidas.
A pesar de todo ¿hay algo más triste que morir solo? Rotundamente sí, morir solo y que nadie te eche de menos.
“El mundo como lo hemos creado es un proceso de nuestro pensamiento, no puede ser cambiado sin cambiar nuestro pensamiento” Albert Einstein.