Translate

miércoles, 17 de enero de 2024

AGITACIÓN PERMANENTE

 La estrategia trotskista del Partido Popular.

Tras la toma del poder por los bolcheviques en la Revolución Rusa, superada la guerra civil que le siguió y habiendo muerto Lenin, el nuevo poder revolucionario constituido se debatió entre dos corrientes ideológicas, una propuestas por Stalin, denominada “el socialismo en un solo país” y otra propuesta por Trotsky, “la revolución permanente”.

La primera proponía establecer un Estado socialista próspero que sirviera como imagen al resto de países capitalistas y que estimulara a las clases obreras revolucionarias a seguir el ejemplo del pueblo ruso.

La segunda proponía expandir la revolución al resto de países manteniendo y exaltando el ardor revolucionario de las clases trabajadoras hasta el estallido de la revolución, generar un estado continuo de exaltación pre-revolucionaria.

Cien años después de todo aquello, el Partido Popular se ha decantado por seguir la estrategia promulgada por Trotsky y ha puesto en marcha una estrategia de “revolución permanente” (permítanme la analogía) donde todos los dirigentes populares vuelcan sus fuerzas en confrontar directamente con el gobierno central y hacer de todas las cuestiones, una cuestión de Estado.

Es habitual ver y oír a Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid y a José Luís Martínez Almeida, alcalde madrileño, confrontar directamente con Presidente del Gobierno o con los Ministros y Ministras que consideren oportuno, a esta estrategia se ha sumado también Juanma Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía, Fernando López Miras, presidente de la Comunidad de Murcia y la recién elegida presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, más preocupados en confrontar con el Gobierno que con sus opositores parlamentarios. Sabiendo que sus declaraciones se verán recogidas en la prensa nacional, buscan la agitación permanente de sus bases con la idea de que la movilización de sus votantes, simpatizantes e indecisos, arrastren a Alberto Nuñez Feijoo a la Moncloa


.Esta estrategia puede ser efectiva en el caso de que la legislatura sea corta (algo bastante probable), si la legislatura se alarga en el tiempo, mantener este estado de tensión se hace bastante insostenible.

¡Quién me iba a decir a mí, que llegaría el día de ver al Partido Popular como un partido trotskista!

Es de ilusos pensar que la derecha no estudia a los teóricos marxistas, puede que lo estudien con más ahínco que aquellos que se proclaman de izquierdas.

“Definiremos retórica como la facultad de teorizar lo que es oportuno en cada momento para persuadir” Aristóteles

miércoles, 10 de enero de 2024

CUESTIÓN DE ÉTICA

             Aristóteles fue el primero en utilizar la palabra “ética”, la definía, aproximadamente, como la mejor forma de proceder por los seres humanos desde un punto vista racional. En la actualidad donde el objetivo de muchas empresas es obtener beneficios a toda costa, la “ética” se ve como un molesto obstáculo para maximizar los beneficios.

Aunque podemos extender esta tendencia a la mayoría de los sectores económicos, me centraré en el sector de la información, donde el concepto de ética a duras penas sobrevive en honrosas excepciones. La necesidad de informar, y que la información sea veraz, objetiva, etc., se ve empañada por la necesidad de generar titulares que atraigan al lector, con el único objetivo de generar impactos y visualizaciones que multipliquen las visitas.

La prensa se ha convertido en un mecanismo de generar opiniones, abandonando su idea primigenia, como era informar para que el lector se construya su propia opinión. Todos los medios de comunicación han multiplicado el número de artículos de opinión a costa del número de noticias, del mismo modo el tratamiento de las noticias está impregnado de un “tufillo” tendencioso, con el que se persigue que el lector se postule en un sentido concreto. Con la aparición de Internet, de los diarios, digitales y la generalización de las redes sociales, la aparición de comentarios a dichas noticias, dan la oportunidad de sentenciar, desde la más alta atalaya que proporciona la ignorancia, a veces difundiendo mensajes racistas, bulos, o insultos. Bien es cierto que todos los medios de comunicación delegan la responsabilidad de estos comentarios en aquellas personas que los hacen, y del mismo modo la responsabilidad de lo escrito en los artículos de opinión son de los articulistas, eximiendo a los medios de comunicación de toda responsabilidad. A pesar de esto ¿tienen los medios alguna responsabilidad en esta situación?

Es evidente que yo soy responsable de lo escrito en estas líneas, pero también es cierto que los medios que reproduzcan este artículo tienen su parte de responsabilidad también, ya que aportan un público donde expandir las ideas que aquí se exponen.

Del mismo modo, los comentarios vertidos a través de las redes sociales o directamente en las páginas de algunos periódicos son responsabilidad de aquellos que lo escriben, estos periódicos tienen la capacidad de ofrecerles un público al que dirigirse, y la pregunta que deberían hacerse los responsables de estos periódicos es ¿Qué aporta este comentario respecto a esta noticia? ¿es cierto lo que apunta este comentario? ¿matiza algún aspecto de la noticia?. Sin embargo, la impresión que me da es que las preguntas que se hacen son las siguientes ¿Cuántos impactos va a generar este comentario? ¿Cuántas personas se verán en la necesidad de responder a este comentario? y ¿Cuánto dinero me va a generar este comentario?

¡Si Aristóteles levantara la cabeza!

“La legitimación de la opinión vertida va de la mano del bagaje intelectual y cultural de quién emite esta opinión” David Pastor Vico