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martes, 31 de mayo de 2022

VIVA EL REY

 Si existe un deporte que está por encima del resto, éste es el fútbol, de ahí que sea considerado el “Deporte Rey”. Lo interesante del fútbol es por qué tiene tantos seguidores en tantísimos países.

Jugar un partido de fútbol, requiere muy pocos condicionantes, y puede llevarse a cabo, prácticamente en cualquier parte, con una pelota, pueden participar un nutrido número de personas, y este número es variable en función de las personas que están dispuestas a jugar.

Otra de las características del futbol, es que es un deporte de equipo, y todos los participantes ponen a disposición del grupo sus habilidades y conocimientos, haciendo a todos los miembros del equipo partícipes de la victoria o de la derrota, ningún jugador, por bueno que sea, podría ganar un partido jugando únicamente él (o ella). Tan importante en un equipo es el delantero como el portero, pasando por todos los puestos, incluso un papel importante juega aquel jugador que no tiene el rol de jugador titular pero ayuda a cohesionar al equipo. Y es que un equipo que juega, ordenado, cohesionado y donde cada participante cumple con su función, es imbatible frente a un equipo plagado de estrellas individuales que pretenden brillar por sí mismas eclipsando al resto de sus compañeros.

Si estamos de acuerdo de la importancia de cada miembro del equipo en la calidad del juego que despliega en el campo, es llamativo que se entreguen premios individuales en un juego colectivo, como son el “balón de oro” o la “bota de oro”. ¿Podrían los ganadores de estos galardones brillar si no fueran “ayudados” por sus compañeros en su función? Sabemos que eso no sería posible.

Otra de las características del fútbol que lo hacen tan interesante es que se necesita un trabajo duro para poder conseguir los objetivos propuestos, y este trabajo es invisible y del que solo se ve el resultado obtenido el día del partido.

Podríamos decir que un equipo de fútbol es una metáfora de la sociedad. El trabajo de cada miembro de la sociedad es fundamental para que la sociedad funcione, se requiere un trabajo callado y constante para poder tener resultados óptimos, toda aquella persona que destaque lo hará gracias al trabajo de todos aquellos que trabajan calladamente en oficios menos “vistosos” pero que son imprescindibles para que la sociedad funcione (esto quedó claro durante el confinamiento), todo el mundo debe tener clara cuál es su función y una sociedad cohesionada funcionará mucho mejor que una donde cada uno vaya a lo suyo. Una sociedad donde impere el lema “sálvese quien pueda” está abocada al fracaso.

Quizás ese sea el éxito del fútbol como deporte, que podemos sentirnos reflejados como miembros de la sociedad.

“Ningún jugador es tan bueno como todos juntos” Alfredo Di Stefano

miércoles, 25 de mayo de 2022

EL CORTEJO ELECTORAL.

 En cada periodo electoral vemos como cada agrupación política intenta convencer al electorado que las otras opciones son una mala elección para defender sus intereses y que por lo tanto son ellos la mejor opción que pueden tomar el día de emitir su voto.


Poco a poco nos hemos acostumbrado a ver como los distintos partidos se insultan entre ellos (es justo reconocer que hay partidos que insultan más que otros) y siguiendo la senda del insulto, pues también insultan a los votantes de los partidos contrarios.

En mi opinión, no creo que insultar y mentir a los posibles votantes, o simpatizantes de una opción política determinada sea una buena estrategia de campaña, ya que puede afianzar el voto por esa opción o incluso movilizar a personas que no pensaban votarlos, a fin de cuentas, es la gente con su voto quienes constituyen los parlamentos resultantes de las elecciones.

La campaña electoral debería ser una campaña de cortejo hacia el votante, donde el fin último fuera que éste estuviera tan “enamorado” del partido político en cuestión que no dudara en ir a votarlo.

Para ello los partidos deberían desplegar sus encantos cual pavo real, mostrando todas sus virtudes, con el objetivo de que la persona a conquistar quedara prendada de sus capacidades.

Puede suceder que el votante haya dejado de creer en estas supuestas virtudes que el partido político le muestra, como animal en celo, y no fuera suficiente para convencer al votante, entonces habría que “tirar” de datos objetivos, esto es, la evaluación de lo sucedido durante la última legislatura. Así el votante podría decidir si estos cuatro años le han sido beneficioso para sus intereses o perjudicial.

Este tipo de campaña pondría al votante en el centro, y se expondrían las virtudes de cada uno de los partidos para que éste decidiera, pero lamentablemente las campañas están dirigidas desde el insulto, y algunas intervenciones son, realmente, un insulto a la inteligencia. Así que mucho me temo que veremos una gran exposición de candidatos y candidatas sacando pecho cual palomos o entrechocando cornamentas como venados en celo.

“He aprendido a no intentar convencer a nadie, el trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro” José Saramago.