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jueves, 27 de octubre de 2022

CON SUS MISMAS ARMAS

          No suelo volver a un artículo ya escrito, una vez que ha sido publicado, suelo dejarlo correr y mi atención se vuelca en otros aspectos  de la realidad socio-político-económica que nos golpea diariamente, siendo la situación que queda atrapada recurrentemente en mi cerebro, el tema en el que  se basará el artículo de la semana en cuestión.

Pero la realidad es que las palabras pronunciadas por Felipe González el pasado 17 de octubre continúan resonando en mi cabeza y al que ya aludí en el artículo de la semana pasada, pero creo firmemente que aún puede dársele una vuelta de tuerca más.

Reafirmándome en la reflexión escrita en el artículo anterior, “Buscar la verdad”[1], hay que reconocer que el mecanismo que utilizan una gran parte de la clase política, es la que fue descrita por el expresidente del gobierno, lo que aleja o acerca a los políticos del gobierno es la opinión de la mayoría de la gente.

Por lo tanto, Felipe González nos da la clave para que un gobierno (cualquier gobierno) actúe en favor de la mayoría social.

Si un partido político tiene como fin último alcanzar el gobierno, no por afán de llevar a cabo su programa electoral, guiado por unas líneas ideológicas determinadas, sino por el hecho de alcanzarlo sin más, la mayoría social deberá hacerle saber  a estos mismos partidos políticos cuales son sus reivindicaciones, para ello, en primer lugar deberá tomar conciencia  como clase social con intereses comunes a todos sus miembros.

En segundo lugar, ha de perder el miedo a reivindicar  lo que considera realmente justo, algo verdaderamente difícil, ya que, aunque una amplia mayoría de la población ha nacido, o al menos ha vivido una gran parte de su vida en un sistema democrático, los 40 años de represión franquista  sumado a la fuerza coercitiva del Estado, hace que aún sea común tener miedo a expresar las ideas propias.

En tercer lugar  conocer la realidad que condiciona, posibilita o imposibilita llevar a cabo las medidas legislativas concretas.

En cuarto lugar, organizarse, utilizando los medios constitucionales de los que nos hemos dotado para llevar a cabo las reivindicaciones. Hay que tener en cuenta que todo gobierno hace equilibrios en una balanza donde de un lado se encuentran los poderes económicos y del otro la mayoría social, si la clase trabajadora consigue el mismo nivel de organización que tiene las élites económicas, la balanza caerá a su favor, sin ninguna duda.

En conclusión, actualmente, los partidos políticos, a través de sus mecanismos de propaganda, intentan convencer de que las medidas que proponen son las que conviene a la mayoría, aunque sea evidente que solo beneficie a una parte. Sin embargo, existe la posibilidad de revertir la situación utilizando las mismas estrategias, y la clave para ello, la facilitada por Felipe González.

“Instrúyanse, porque necesitamos toda nuestra inteligencia. Conmuévanse, porque necesitamos  todo nuestro entusiasmo. Organícense, porque necesitamos  de toda nuestra fuerza” Antonio Gramsci.


[1] https://mcarmonacurtido.blogspot.com/2022/10/buscar-la-verdad.html

miércoles, 5 de octubre de 2022

REGULACIÓN O PROHIBICIÓN

 

Existe un debate que surge intermitentemente donde se confrontan dos tesis relacionadas con la prostitución, estas tesis son: regulación o prohibición (aunque se suele usar el eufemismo “abolición”).

La primera de las posturas, la regulación, se fundamenta en que  ya que la prostitución es un asunto que existe desde tiempo inmemorial, si se va a ejercer, que se cuente con una serie de garantías y derechos laborales, su cotización a la Seguridad Social, etc.

La segunda de las posturas, la prohibición, establece medidas coercitivas para aquellas personas que la ejerzan, que la consuman o inciten a ella, con el objetivo de hacer desaparecer la prostitución de nuestro país. Hay que decir que la prostitución en la actualidad se encuentra en una situación de “alegalidad” (no es legal, pero tampoco está prohibida).

Antes de tomar parte en alguna de las dos posiciones deberíamos de pararnos a pensar en las siguientes cuestiones:

-          ¿Quién ejerce la prostitución? Me atrevería a asegurar que las personas que ejercen la prostitución lo hacen para cubrir una imperiosa necesidad económica (no incluyo a las personas que han sido víctimas de trata y se han visto obligadas a ello). Ninguna persona sueña en su niñez con ser prostituta (utilizaré el género femenino ya que es una actividad mayoritariamente feminizada). Nadie que tenga otras opciones laborales se plantea ejercer la prostitución.

-          ¿Quién se beneficia de los ingresos de la prostitución? Todos los clubs de carretera que se encuentran a lo largo y ancho de España pertenecen a una persona o grupo de personas que obtienen grandes beneficios gracias a la actividad que en ellos se lleva a cabo.

La prostitución es un ejemplo más de la lucha de clases, donde personas con necesidades económicas son explotadas por personas que se aprovechan de su situación de debilidad. ¿Cuántas personas provenientes de familias socioeconómicamente bien situadas se dedican a la prostitución? Podríamos asegurar que la mayoría de las prostitutas provienen de las clases populares.

Pero, la prohibición no puede ser suficiente, ya que, a fin de cuentas, estas mujeres cubren sus necesidades económicas con esta actividad, así que habrá que invertir en programas sociales que ayude a este colectivo a poder ganarse la vida con otro trabajo.

No es una cuestión moral, ni tampoco económica, es simplemente, una cuestión de justicia, porque, parafraseando a J. J. Rousseau, nadie debería verse en la necesidad de venderse a otra persona.

Para profundizar en este tema recomiendo la lectura de “El año que trafiqué con mujeres” del periodista Antonio Salas.

“La prostitución es la más horrible de las aflicciones producidas por la distribución desigual de los bienes del mundo” Flora Tristán.

 

martes, 13 de septiembre de 2022

DE REYES Y REINAS.

El eje de la estratificación social.

La muerte de Isabel II de Inglaterra, ha generado infinidad de aristas dignas de análisis que exceden a los contextos nacionales, históricos, sociológicos y antropológicos del imperio británico, como el protocolo puesto en marcha para su obituario y la sucesión de la corona en la persona de su hijo Carlos, que reinará con el nombre de Carlos III, etc.


Sin embargo de todo lo acontecido, lo que más me ha llamado la atención ha sido las distintas declaraciones que se han retransmitido en los distintos medios de comunicación, ya sea televisión o radio. Hemos podido oír declaraciones de súbditos ingleses en distintas partes del mundo que narraban como habían llorado toda la noche al conocer la muerte de la reina, o que comparaban a la monarca como parte de su familia, la han catalogado de “madre” o “abuela” de ellos mismos, aunque bien es sabido que de un tiempo a esta parte, los medios de comunicación han dejado de dar noticias para pasar a distribuir propaganda, ningún comentario negativo se ha visto en los medios de comunicación.

Siempre me ha sorprendido que haya gente que defienda una institución tan anacrónica y nada democrática como es la monarquía, sobre todo porque es reconocer que una o unas personas son superior a ti mismo por el simple hecho de haber nacido con un apellido determinado, esa minusvaloración de la propia persona me sorprende enormemente y esta situación excede al ámbito británico y se extiende a todos los países donde la jefatura del Estado recae en un rey o una reina.

Sin embargo el politólogo e historiador Benedict Anderson en su obra “Comunidades Imaginadas” da, a mi parecer, con la clave para explicar ésta situación. Según Anderson reconocer la superioridad de determinadas clases sociales, legitima la creencia de que existen clases inferiores, por lo tanto si determinados cargos nobiliarios son superiores a una persona, denominada X, existe una base para determinar que hay otro grupo de personas que son inferiores a X. Quedando las clases sociales divididas jerárquicamente, estando la monarquía en la cúspide de la pirámide.

Sin embargo, esta división jerárquica de la sociedad no es exclusiva de sistemas monárquicos, ya que los sistemas republicanos liberales han asumido dicha  jerarquización donde la cúspide de la pirámide está compuesta por las personas que detentan mayor poder, entendiendo poder como capacidad de influir en los designios de la nación.

“Si los lores ingleses, por ejemplo, eran naturalmente superiores a otros ingleses, ello no importaba: estos otros ingleses no eran menos superiores a los súbditos nativos” Benedict Anderson – Comunidades Imaginadas.

lunes, 11 de abril de 2022

CON EL CAMINO MARCADO.

 

Una frase muy común es que “tener un hijo te cambia la vida”, y es cierto que tener un hijo/a modifica tus hábitos cotidianos, pero lo que de verdad cambia tu vida y la determina para siempre es el trabajo que tengas.

El trabajo que desarrolles va a determinar tus horas de descanso, los viajes que hagas, la ropa que lleves, las actividades de ocio que disfrutes, la red social que crees, y las oportunidades a las que puedas acceder, porque al fin y al cabo todo estará condicionado al sueldo que cobres.

Por otro lado, y en gran medida, el acceso al puesto de trabajo viene determinado por tu posición social, como apunta Joseph Stiglitz la mayoría de las personas que nacen en una clase social morirán en esa clase social por mucho que se esfuercen por ascender, o por muchos deméritos que hagan para descender.

En un Sistema que tiene tan presente el concepto de “Libertad”, este ha llegado a convertirse en un significante vacío, puesto que las limitaciones socioeconómicas a las que todos estamos sujetos establecen muros invisibles que nos impiden trascender a nuestro propio origen. La ausencia de límites con la que se asocia al concepto de “libertad”, también conocida como “Libertad negativa”, es una falacia.

Muchos de los empleos que se consiguen a lo largo de la vida laboral, de cualquier persona, está directamente relacionado con su red social, por lo tanto es lógico entender que si la red social está vinculada con las élites económicas los empleos a los que opten los demandantes de estas élites se encuentren en cargos directivos de las empresas afines. Por otro lado si la red social se encuentra vinculada en los empleos propios de la clase trabajadora, los empleos a los que accederá serán los propios a esta clase.

Esto no quiere decir que haya personas que viniendo de estratos sociales inferiores no puedan acceder a capas socioeconómica superiores, pero el esfuerzo para acceder a ellas es mucho mayor que para las personas que ya son miembros de esta clase social.

Por otro lado, si existe un sector de la población que tiene una marcada conciencia de clase, esta es las élites económicas, y luchan por mantener sus privilegios ante cualquier “intruso” que pertenezca a otro estrato social, como bien explicó el multimillonario norteamericano, Warren Buffet.

“A los pobres se les enseña a cargar con la culpa de su pobreza y así dirigen su resentimiento, primordialmente, contra sí mismos o contra aquellos con quienes deben competir y que se encuentran en el mismo peldaño de la escala de movilidad ascendente” Marvin Harris.

Manuel Carmona Curtido

 

miércoles, 2 de diciembre de 2020

SEMBRAR PARA RECOGER

             Una de las personas que más valoro en esta sociedad en la que vivimos es aquella que es capaz de plantar un árbol sabiendo que nunca se cobijará a su sombra. Plantar un árbol requiere un enorme sacrificio ya que además de elegir el terreno apropiado, una vez plantado, hay que cuidar el pequeño esqueje, evitar que se incline, regarlo, protegerlo de los embates de los elementos meteorológicos, cuidarlo de las posibles plagas, esos pequeños elementos que intentan aprovecharse del tierno tallo de lo que será un gran árbol, evitar que otros vengan a destruirlo, a tronchar sus jóvenes ramas, contaminar el terreno donde está plantado, y tras el paso de los años y la persona que lo plantó desaparezca, muchos serán los que vengan a refugiarse bajo su sombra, nadie conocerá quien fue la persona que lo plantó, es más, muchos pensarán que siempre ha estado ahí y que creció de forma espontánea sin recibir cuidados y protección cuando era un pequeño esqueje. El árbol durará cientos, quizás miles de años, dando sombra a todas aquellas personas que la necesiten y nadie recordará a aquel que un día lo plantó, lo cuidó y facilitó que creciera, y lo mejor de todo es que esa persona sabía desde un principio que no disfrutaría de su sombra ni vería como generación tras generación se cobijaría bajo él, y aun así lo plantó.


Las conquistas sociales se han producido de manera similar, hoy damos por hecho que tenemos derecho a vacaciones, seguridad social, educación pública, derecho a elegir a nuestros representantes, un sueldo digno, a una pensión que nos permita disfrutar del descanso de la vejez, etc., parece que estos derechos han estado ahí siempre, sin embargo, nadie recuerda a las miles de personas que lucharon y, en muchos casos, se dejaron la salud y la vida por conseguirlas, muchas de estas personas no pudieron disfrutar de estos derechos, muchos no pudieron disfrutar de la sombra que nos cobija ahora, sin embargo lucharon por conseguirlos.


Vivimos en una sociedad donde el individualismo se ha apropiado de todas las facetas de la sociedad, donde cada uno intenta salvarse solo, sin pensar si lo que hace mejorará a las generaciones venideras, cada vez es más necesario pensar más en “nosotros/as” y menos en “yo”, cada vez son más necesarias esas personas dispuestas a luchar por mejorar la sociedad a costa de que ellos no puedan disfrutar de los frutos de su lucha. Es una situación injusta, pero es la única que ha conseguido que la sociedad avance, se consigan derechos y se aumente la calidad de vida de la mayoría social.


Hoy, al igual que ayer, necesitamos personas que sean capaz de plantar árboles sabiendo que su esfuerzo no será recordado, que muchos intentarán impedir que el árbol crezca, otros intentarán sacar provecho personal de las cualidades del árbol, otros intentarán hacer que cambie de dirección y otros contaminarán el terreno con el único objetivo de que el árbol muera, para conseguir que el pequeño árbol se convierta en una árbol grande y fuerte es necesario ser constante, persistente, aplicar las medidas adecuadas, podarlo cuando sea necesario, etc., y todo esto sabiendo que nadie te recordará por haberlo plantado y dará igual porque el objetivo era que todo el que quisiera pueda sentarse a su sombra.

“La clase trabajadora se ha organizado en el pasado para defender sus intereses; ha exigido que se le escuche y arrancado concesiones de manos de ricos y poderosos. Por mucho que se le ridiculice o ignore, volverá a hacerlo” Owen Jones.

jueves, 17 de septiembre de 2020

CUESTIÓN DE CLASES

 Bases sociológicas para el apoyo a la monarquía.

La monarquía es una forma de Estado que ha estado presente a lo largo y ancho del mundo desde tiempo inmemorial, es imposible establecer fecha y lugar de la aparición del primer rey, desde entonces a la actualidad la figura del rey se ha ido adaptando a las distintas formas de gobierno y allí donde no ha sido capaz de adaptarse ha desaparecido.

En nuestro país ha adoptado la figura de monarquía parlamentaria, dándole un tinte democrático a un estamento que por definición no lo es (monarquía = gobierno de uno).


Siempre me he preguntado por qué existen personas que apoyan a la monarquía, todas sus funciones pueden ser ejecutadas por personas elegidas democráticamente, la mayor parte de los países en el mundo carecen de rey, creer en la monarquía es asumir que hay personas que son superiores a otras por el simple hecho de haber nacido en la casa real y creo que es en este último punto donde está la clave del apoyo monárquico.

Cuando me refiero al apoyo a la monarquía no me estoy refiriendo a los cortesanos y élite empresarial que se aprovecha de su cercanía al monarca, me refiero a personas anónimas con trabajos anónimos que consideran que Felipe VI es la persona indicada para ostentar la jefatura del Estado por el simple hecho de ser hijo de Juan Carlos I y que la persona indicada para sucederle será su hija Leonor por el simple hecho de ser su primogénita.

Asumir esta realidad es colocar en la cúspide de la pirámide social al rey, cuyo único mérito es ser hijo de sus padres, pero a la vez es asumir que existe una pirámide social donde  se obvia el mérito y la capacidad para posicionarte. Por lo tanto, los monárquicos asumen que hay personas mejor situadas pero que también hay muchas que se encuentran por debajo de ellas en dicha pirámide (al menos en su idea de escala social).


Mientras desde el ideario republicano se señala a la parte alta de la pirámide con el objetivo de democratizar  las altas esferas, dando un papel fundamental a los méritos y capacidades de las personas encargadas de llevar las riendas del país, desde los defensores de las ideas monárquicas se mira la pirámide hacia abajo mirando con desdén a todos aquellos que tuvieron la desgracia de nacer en clases menos favorecidas. La existencia  de un rey justifica su propia posición en la pirámide social.


Parafraseando a J. Stiglitz (Premio Nobel de Economía en 2001) la mayoría de las personas que nacen pobres morirán pobres por más conocimientos que tengan al igual que la mayor parte de los que han nacido ricos morirán ricos por más inútiles que sean. La existencia de un rey también justifica la posición social, heredada por nacimiento complaciéndose de que siempre haya alguien peor situado.

“La legitimidad de un régimen procede de la aceptación por la sociedad de los principios que están en la base de su organización política” Miguel Artola.

 

martes, 18 de junio de 2019

¿DÓNDE ESTÁN LOS SINDICATOS?


¿Dónde están los sindicatos? Esa es una pregunta habitual que todos oímos cuando aparece un conflicto que afecta al conjunto de los trabajadores y trabajadoras, sobre todo si afecta al poder adquisitivo de los mismos. Pero la pregunta debería ser otra, una pregunta que no culpe a un ente impersonal y nos exima de responsabilidades al conjunto de los afectados.
Los sindicatos tienen su origen como respuesta a los desmanes del proceso de industrialización en los siglos XVIII y XIX en Estados Unidos e Inglaterra.

Según la Real Academia de la Lengua Española la definición de sindicato es “asociación de trabajadores constituida para la defensa y promoción de sus intereses”. La definición de “sindicato amarillo”, un término menos popular que el anterior, también viene recogida por la RAE siendo su definición “Organización sindical cuyo objetivo es minar la acción reivindicativa de los sindicatos obreros”. La conclusión que podemos llegar es que si existen los “sindicatos amarillos” es porque la acción de los sindicatos obreros es realmente efectiva, si no fuera así no hubiera sido necesaria su aparición.

Los sindicatos surgen como respuesta a la necesidad de unidad de la clase trabajadora para defender sus intereses y es en la unión donde reside la fuerza de los trabajadores y trabajadoras, pero en la actualidad el individualismo impuesto por el sistema capitalista, ha relegado la función sindical a un recurso legal cuando tenemos un problema laboral.
Pero los sindicatos están formados por personas y estas personas son los referentes en la defensa de los derechos laborales, lamentablemente la tasa de trabajadores afiliados a sindicatos es bastante bajo, lo que ha provocado la desprotección de la clase trabajadora ante los desmanes del sistema[1]. Curiosamente los países nórdicos, donde los derechos de los trabajadores están más protegidos es donde mayor porcentaje de sindicación hay.

Tenemos que dejar de pensar como nos “han vendido” los sindicatos y empecemos a actuar, que cuantos más fuerza tengan los sindicatos más fuerza tendrá la clase trabajadora a la hora de defender sus intereses.
Podemos encontrar un millón de argumentos para vilipendiar a los sindicatos, también podemos encontrar un millón de argumentos para no afiliarnos a un sindicato, pero si los sindicatos se nutren de trabajadores y trabajadoras y proponemos, actuamos y nos movilizamos será más difícil que trepas y arribistas vean el movimiento sindical como un sector donde medrar profesionalmente traicionando a aquello que deben defender.
Quizás la pregunta sea ¿dónde está la clase trabajadora? el sistema nos ha individualizado tanto que hemos perdido la conciencia colectiva de clase. Pero no os engañéis, el individuo es un ser frágil y vulnerable, la unión hace la fuerza, no es casual que la traducción de “sindicato” en inglés es “labor union”.
“El derecho a huelga se consiguió haciendo huelgas, el de reunión, reuniéndose, el derecho de asociación, asociándose, y todos estos atributos de la libertad, es únicamente la acción de las masas la que puede acabar imponiéndolos” Marcelino Camacho.



[1] https://www.ednh.news/es/la-tasa-de-afiliacion-sindical-en-europa/

martes, 4 de junio de 2019

EL DÍA QUE NOS ROBARON EL ROCK.


La música se ha utilizado como medio de expresión desde que el ser humano aparece en la faz de la tierra. Se trata de un medio de comunicación universal y atemporal.
Los orígenes de la música moderna se encuentran en el blues, que tiene sus principios en los cantos de los esclavos afroamericanos en las plantaciones de Estados Unidos, de estos cantos derivaron el jazz, el rock, el pop, etc.
Hasta hace poco tiempo, la juventud crecía escuchando grupos que expresaban las inquietudes de la juventud de la época, canciones que se volvieron atemporales y grupos míticos como The Beatles, Rolling Stones, Led Zeppelin, Deep Purple, The Who, Iron Maiden, y ya en España, grupos como Los Brincos, Barón Rojo, Obús, La Polla Record, etc, cantautores como, Serrat, Sabina, Aute, Victor Manuel…
GRUPOS QUE HICIERON HISTORIA

Estos grupos estaban compuestos por jóvenes que sacrificando su tiempo, sueldo, e ilusiones apostaron todo por trasladar su mensaje a otros jóvenes con sus mismas inquietudes, horas de ensayo, bolos en tugurios, horas y horas de carretera, hasta tener la suerte de encontrar a un productor que apostara por ellos y les dieran la oportunidad de grabar su primer disco, a partir de ahí su historia se escribe con letras de oro en el libro de la música.
Fueron la voz de una generación, sus temas hablaban de los temas que importaban a otras personas con su misma edad, sus mismos orígenes, y por eso engancharon rápidamente a sus distintas legiones de seguidores.
ASISTENTES A CONCIERTO DE ROCK

En un sistema estratificado por clases como el occidental, estos grupos obtuvieron el éxito porque eran la voz de la clase mayoritaria, jóvenes que decían lo que otros querían decir pero no tenían la capacidad para hacerlo.
De un tiempo a esta parte, este esfuerzo por transmitir un mensaje se ha visto truncado por la aparición de los conocidos como “Talent Show”, donde los aspirantes a “rock star” pasan una serie de pruebas  y son seleccionados por otros artistas que anteriormente fueron absorbidos por la industria del espectáculo.
RAFA BLAS Y DAVID BISBAL

Ya no es necesario horas y horas de ensayo, kilómetros y kilómetros de carretera, tocar en locales pequeños, si quieres triunfar tienes que participar en unos de estos programas y si tienes la suerte de ganar, tu mensaje ya no te pertenece, pertenece a directivos y discográficas que te dirán como vestirte, que cantar, incluso con quien cantar.
Nos han robado tanto que no nos dimos cuenta el día que nos robaron el Rock n Roll.
“La música es sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión” Kurt Cobain

martes, 26 de febrero de 2019

RELACIÓN “TRABAJADORES-EMPRESA”


Que la inmensa mayoría de la población debe trabajar para poder comer, es una realidad, dicho de otro modo, debe vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario. Esta es una de las características propias de la “clase trabajadora”, da igual que trabaje de administrativo/a, de albañil, jornalero/a o maestro/a.
Lo significativo es que la clase trabajadora, debe vender su fuerza de trabajo al precio que le imponga la entidad que le va a pagar, y sólo unos pocos privilegiados pueden decidir cuál es valor de su trabajo.

Cualquier trabajo debe estar retribuido por un sueldo, y ya seas maestro/a o jornalero/a tu sueldo estará estipulado por la persona o personas que van a pagarte.
Esto genera un conflicto de intereses, ya que si bien, los funcionarios públicos tienen su sueldo estipulados por la administración independientemente de cuál sea el valor de su trabajo, los trabajadores/as por cuenta ajena difícilmente pueden ponerle valor a su trabajo sino que es la empresa la que estima cuánto vale el trabajo.
Esta estimación no se hace en función de la capacidad de producción que puede generar ese trabajador/a, sino en función de los márgenes de beneficio que puede generar para la empresa, por lo que el sueldo se contempla como un gasto, no como una inversión.
Son las grandes empresas las que marcan el salario, haciendo que las pequeñas empresas les sigan para poder competir en el mercado.

El trabajador/a, como ser individual, no tiene capacidad negociadora para poder inclinar, aunque sólo sea un ápice, la balanza a su favor y sólo puede aceptar o rechazar las condiciones que la empresa le ofrece.
Esta situación no es nueva para la clase trabajadora, es más, este es el origen que culmina con la creación de los trabajadores como “clase social”: su relación con los medios de producción y la forma en que obtienen sus rendimientos económicos.
De ahí la importancia del movimiento sindical, la unión de los trabajadores en sus reivindicaciones puede determinar un espacio de negociación entre los “retribuidores y retribuidos”, ya que la relación empresa-trabajadores es una relación simbiótica, porque una no existe sin la otra y ambas se necesitan entre sí.

Consciente de que la fuerza de los trabajadores/as radica en su unión, el sistema ha potenciado el individualismo como ideal social y ha generado paradigmas de éxito en personajes banales que se encuentran fuera del sistema productivo cuya popularidad es efímera y cuando uno se agota se “construye” otro con el mismo perfil.
Por eso debemos unir nuestras fuerzas, a nivel sindical, asociativo o de cualquier manera que se identifique a los trabajadores como grupo de presión para poder controlar nuestro destino y así dejar de ser marionetas de quien sólo quiere explotarnos.
“Un trabajador feliz, es un trabajador productivo” George Elton Mayo

miércoles, 6 de febrero de 2019

¿EXISTE REALMENTE LA LUCHA DE CLASES?


Si hablamos de “Lucha de clases” el concepto nos trae a la mente conceptos indiscutiblemente marxistas, aunque Marx no fuera ni el primero ni el único que utilizara este concepto, cuyo significado ya utiliza Maquiavelo allá por el siglo XVI. Pero, para contextualizar, lo primero que haré será ver que se entiende por lucha de clases:

Para Marx, la lucha de clases viene determinada por la tensión y el conflicto inevitable entre las clases sociales existentes, este conflicto histórico ha ido superando etapas y por lo tanto se constituye como motor de la historia.
Para Weber, la lucha de clases no es inevitable y únicamente se da en situaciones específicas y en determinados grupos.
Es importante entender el concepto de “clase social” para poder comprender plenamente el funcionamiento de “la lucha de clases” y si esta se da realmente.
La clase social es un tipo de clasificación socioeconómica que se emplea para establecer los grupos en que se divide la sociedad de un estado. Seguiremos utilizando a Marx y Weber para profundizar en el concepto de clase social:
Para Marx la clase social se define desde la “relación que tienen los individuos con los medios de producción y las formas en que obtienen sus rendimientos económicos”.
Para Weber las clases sociales se definen a partir de las “relaciones y las posibilidades económicas que cada individuo tiene para tener acceso a diferentes productos y servicios”.

A partir de estas definiciones veremos ahora si en realidad existe una verdadera “lucha de clases” en función de las acciones que se están llevando a cabo benefician a una clase social o a otra o si por el contrario no tiene relevancia alguna:
En el año 2011, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero junto al Partido Popular llevaron a cabo la reforma constitucional modificando el artículo 135, dando prioridad al pago de la deuda bancaria por encima de cualquier otra de las necesidades del Estado.
Entre los años 2009 y 2011 al menos 8 entidades bancarias españolas recibieron más de 350.000 millones de Euros, con el objetivo de sanear sus cuentas, dinero que salió de las arcas públicas costeado a base de impuestos, mayoritariamente indirectos, provocando recortes en las políticas sociales e inversiones del Gobierno.
En 2015, el Partido Popular aprobó la Ley Orgánica de protección de seguridad ciudadana, que limitaba el derecho de manifestación y endurecía las penas por manifestarse.

Los trabajadores, como clase social, tienen un modo histórico de organización para defender sus derechos laborales, que es la afiliación sindical. Los sindicatos han sufrido una campaña de acoso y derribo, propagando el desprestigio de los sindicatos de clase y aupando a los sindicatos denominados “amarillos”.
Esta campaña no habría sido posible sin la colaboración de los medios de comunicación encargados de la manipulación mediática, es significativo como temas como: Gibraltar, Venezuela, Nicaragua o Corea del Norte copan los noticiarios según convenga con el objetivo de desviar la atención.
Todos estos datos unidos a una legislación que permite que las grandes empresas apenas coticen por sus beneficios, y cuando esta rebaja fiscal no es suficiente para cubrir la avaricia de estas grandes empresas directamente evaden sus cuantiosos beneficios.

Todos estos datos nos hacen pensar que sí existe una lucha de clases, y que son las clases dominantes las que la está llevando a cabo mientras la clase trabajadora sigue ajena al expolio que sufre, incluso en muchos casos, defendiendo a aquellos que actúan en contra de sus propios intereses.
“Unos predican la lucha de clases, otros la practican vigorosamente” Bernard Shaw.



miércoles, 26 de diciembre de 2018

DESEOS PARA EL 2019.


Al año 2018, le quedan pocos días para finalizar y es inevitable hacer balance del mismo así como pensar en nuevos proyectos para el año que está próximo a entrar.
En lo personal, ha sido un año increíble donde he vivido nuevas experiencias que me han enriquecido tanto lo emocional como en lo intelectual, en lo general ha sido un año marcado por el auge de la lucha feminista, las reivindicaciones por el aumento de las pensiones, y el desafío secesionista de Cataluña que sigue sin solucionarse.
En lo relativo al año que está próximo a entrar, además de los deseos y proyectos personales que dejo para mi intimidad me gustaría compartir un sueño colectivo que ojalá se hiciera realidad en este año.
Vienen tiempos difíciles, donde el auge de la extrema derecha que ha ido creciendo por toda Europa ha germinado también en España. Andalucía ha sido la puerta por la que han entrado en las instituciones ideas xenófobas, clasistas, machistas… de la mano del descontento del pueblo, que ha optado por un giro a la derecha en las políticas de un PSOE desgastado después de cerca de cuarenta años de gobierno autonómico.
Para el 2019, tengo un deseo, o como diría Martin Luther King, un sueño. Sueño con que los ciudadanos reconquistemos los derechos arrebatados, donde hacer una broma con una bandera no te lleve a declarar a unos juzgados, donde no haya nadie viviendo en la calle, donde el acceso a la universidad sea igual para todos con el aumento de las becas por estudio, donde los jubilados no tengan que seguir manifestándose reclamando una pensión digna, donde nadie tenga que elegir entre poner la calefacción o comer, donde una mujer pueda salir sin miedo a la calle, donde nadie tenga que trabajar por un sueldo ridículo con el que no llegue a final de mes, una sociedad inclusiva donde no se distinga a las personas por su procedencia, religión, género o capacidad…
Pero todos estos deseos, no se cumplirán por arte de magia, todos estos deseos únicamente pueden cumplirse con un pueblo movilizado, organizado y trabajando coordinadamente que genere la suficiente presión para que su fuerza sea mayor que la de los lobbys bancarios, energéticos o industriales.



Porque sólo un pueblo organizado puede cambiar su destino, y el ejemplo más cercano lo tenemos en Francia y la protesta de los “Chalecos amarillos” que ya ha conseguido que se suba el Salario Mínimo y han evitado la subida de los carburantes.
Un pueblo organizado, solidario con las necesidades ajenas, que ponga en alza los viejos valores, al parecer ya olvidados de “Libertad, Igualdad y Fraternidad”.
Porque nadie nos va a regalar nada, porque nada se consigue desde la barra del bar o sentado en un sillón, porque otro mundo es posible. Porque el 2019 traigamos un mundo mejor.
“El mundo que queremos es uno donde quepan muchos mundos. La patria que construimos es una donde quepan todos los pueblos y sus lenguas, que todos los pasos la caminen, que todos la rían, que la amanezcan todos” Subcomandante Marcos.

jueves, 11 de octubre de 2018

EL PODER POR EL PODER.



En los últimos tiempos, la única exigencia que les pedimos a nuestros políticos es que gestionen bien los recursos públicos, y a ser posible que sean honrados.
En esto se ha reducido la gestión política en el sistema neoliberal. Atrás quedaron los tiempos en los que los políticos pretendían cambiar la sociedad.
El sistema económico ha creado un armazón que limita todo intento de cambiar la estructura socioeconómica internacional. Organismos que no cuentan con ningún tipo de estructura democrática como el FMI, el BCE, OMC… son los que realmente dirigen las políticas en los distintos países defendiendo los intereses de las grandes oligarquías financieras.
Estos organismos dotan a los distintos gobiernos de la coartada perfecta para aplicar las “recetas” que salen de estos despachos.

Las propuestas de los organismos supranacionales son aplicadas en los distintos países, sin que nadie esté dispuesto a luchar por recuperar por la soberanía nacional perdida a favor de estas instituciones. La soberanía nacional se ejerce en primer lugar decidiendo donde debes gastar el dinero de los ciudadanos, cuales son las prioridades y como mejorar el modo de vida de la gente.
Durante todos estos años, tanto PP como PSOE, los dos partidos que han gobernado en España durante las últimas décadas, se han dedicado a aplicar las políticas dictadas por parte de organismos que nadie ha elegido, y que tanto daño han hecho a las clases populares de este país. La protección de los beneficios de los bancos, con la modificación del artículo 135 de la Constitución, pactada entre PP y PSOE, ha desvirtuado la carta magna, las reformas laborales que han precarizado todo el tejido laboral español, la pérdida de poder adquisitivo de los pensionistas y de toda la población en general, entre tantas otras medidas que han ido encaminada a proteger a las grandes fortunas.

Necesitamos políticos valientes que hagan políticas valientes, con capacidad suficiente para dar un golpe en la mesa y decir que ya está bien, que lo primero es la gente y no la banca, que los intereses de los ciudadanos están por encima de los intereses de las grandes fortunas.
Alcanzar el poder para ejercer el poder, no para aplicar, como perros falderos, las políticas dictadas desde oscuros despachos.
Y para eso es necesario que el pueblo empuje, presione, exija que el gobierno mire por sus intereses, porque somos más, porque el pueblo es la base en la que todo el sistema se sustenta. Porque las movilizaciones de los pensionistas o las feministas, son ejemplo de que cuando el pueblo se organiza los de arriba tiemblan.
“El político se convierte en estadista cuando empieza a pensar en las próximas generaciones no en las próximas elecciones” Winston Churchill